Jonás Cuarón: "Desierto es la versión “con los pies en la tierra” de Gravity"

by Gabriel Lerman October 7, 2016
Filmmaker Jonás Cuaron

Getty Images

No muchos saben que el camino de Gravity, la brillante película de ciencia-ficción que le dejó el Globo de Oro y el Oscar al Mejor director a Alfonso Cuarón, comenzó con un guion que el hijo del director escribió años atrás. Tal como el mismo lo cuenta en esta película, la propuesta entusiasmó tanto a Alfonso que decidió embarcarse en un ambicioso proyecto, para el que contó con su hijo, Jonás, como co-guionista. La buena repercusión obtenida por los Cuarón con esa película ciertamente ayudó a que Jonás pudiera concretar su propuesta, que llegará a los cines norteamericanos este 14 de octubre. Un intenso thriller que mantendrá a los espectadores al borde de las butacas de principio a fin, Desierto cuenta lo que ocurre cuando un justiciero solitario (Jeffrey Dean Morgan) decide salir a proteger la frontera por cuenta propia liquidando a todo inmigrante que se le cruce en el camino. Cuando un grupo que busca llegar a Estados Unidos queda en su mira, comienza una cacería implacable. Gael García Bernal, Alondra Hidalgo y el propio medio hermano de Jonás, Diego Cataño (a quien vimos en Narcos encarnando a La Guara) encarnan a los que tendrán que correr por sus vidas.

 

Aunque empezaste con este proyecto muchos años atrás, ¿no podría entenderse como una metáfora de lo que está pasando en tu país actualmente?

_Tristemente este proyecto lo empecé yo hace 10 años. Me empezó a interesar el tema porque yo estaba viajando con mi hermano por Arizona, y en esa época empezaban las leyes anti-inmigratorias en Estados Unidos. En Arizona en ese entonces ya había toda esta retórica de odio hacia el inmigrante. Tomé mucho tiempo en acabar el proyecto, pues me llevó un tiempo encontrar el mejor enfoque para hablar de este tema. En el medio estuvo Gravity y en todo ese tiempo Gael se burlaba de mí. Decía “te estás tardando tanto que para cuando salga la película ya no va a ser relevante”. Lo triste fue que unos meses antes que la película se mostrara en Toronto mi esposa me muestra este video donde Donald Trump anuncia su candidatura, y lo hace en verdad en un discurso lleno de odio hacia los mexicanos. Por desgracia, me di cuenta no sólo de que la película seguía siendo relevante, sino que lo era más que nunca.

 

Cuando hablamos con Jeffrey unos meses atrás nos contó que lo que hacía él era arriesgado, pero que además tú venías detrás de él con la cámara y que los dos se podían haber caído por un precipicio. ¿Fue un atractivo adicional filmar de una manera tan riesgosa?

_La verdad es que no era un atractivo, pero nos quedaba otra manera de hacerla. Y en retrospectiva sí tuve mucha suerte, porque como teníamos un presupuesto pequeño, pero la película era muy grande, de las 90 páginas del guión, 80 eran de acción pura, entonces fue una película en la que tuvimos que hacer cosas muy arriesgadas. Jeffrey y Gael hacían sus escenas riesgosas ellos mismos. Cuando tratamos de filmar la escena donde Alondra Hidalgo está rodeada de víboras, como no teníamos un gran presupuesto el efecto no estaba quedando muy bien, entonces le tuve que pedir a Alondra que si se dejaba rodear con víboras de verdad. En ese sentido, hicimos 1000 cosas irresponsables, y por suerte no sucedió nada grave. Mucho de eso me hubiera gustado poder hacerlo distinto, pero era un poco el concepto de la película: meter a los actores en esta realidad y hacer que corrieran por estos paisajes llenos de obstáculos.

 

Me imagino que antes de filmar la película ya le tenías respeto a los inmigrantes que cruzan la frontera, pero que después de hacerla les tienes aún más.

_Respeto, definitivamente. Desierto es una experiencia. A mí me interesaba hablar de esta temática a través de una película de género porque yo no quería conectar este tema con el público de una manera intelectual, a través de monólogos o discursos como si fuera un debate. Yo quería conectar con el público directo al estómago. En ese sentido la experiencia fue aterradora en la película, pero lo que es triste es que esa experiencia no es nada comparado a lo que en realidad pasa. Entonces sí, definitivamente, después de todo este trabajo, después de ver lo que es el calor del desierto, les tengo aún más respeto. Porque, obviamente, nosotros estuvimos en esas condiciones, pero con un equipo, y siempre bien resguardados.

 

Gael cruzó la frontera en una ocasión como parte de un documental. ¿Qué clase de investigación hiciste tu para la película?

_Desde que fui a Arizona en ese viaje con mi hermano empecé a oír muchas historias, hice investigación bibliográfica, a través de libros, vi documentales, y fue durante ese proceso que me di cuenta de que si ya me interesaba mucho trabajar con Gael, porque es un actor al que admiro mucho, pues en el proceso de investigación acabé viendo muchos documentales que Gael produjo, dirigió y hasta como tú dices, actuó en uno de ellos y tomó la ruta que toman los migrantes para cruzar desde México y llegar a Estados Unidos. En ese sentido yo sentía que Gael me iba a brindar dos cosas más allá de su actuación, una es que él como actor conocía el tema muy cercanamente, y otra es que después en lo que fue el proceso de desarrollo, ya que Gael estaba en el proyecto, él mismo fue una gran herramienta para hacer investigación.

Golden Globe winner Gael Garcia Bernal in a scene from \"Desierto\"

Gael García Bernal en una escena de Desierto, de Jonás Cuaron.

STX Entertainment

 

¿Crees que existe cierta similitud entre Desierto y Gravity, por el hecho de estar perdido en un sitio donde nadie te puede socorrer?

_La conexión existe, definitivamente. Lo curioso es que yo escribí Desierto primero, ya el primer guion lo tenía hace como ocho años, se lo enseñé a mi papá para que me diera notas, comentarios… Y cuando leyó el guion en lugar de hacerme notas o comentarios lo único que me dijo fue “Yo quiero hacer algo así”. Le interesó el concepto de una película con pocos diálogos pero que pone al personaje contra el medio ambiente, cómo logras contar una historia, sin tener que tener diálogos de una manera más convencional, y haciendo una historia que fueran 90 minutos de acción pura, que de una manera más cinematográfica hablara de muchas cosas. Son conceptos muy parecidos, pero como los ambientes son distintos, las historias mismas acabaron siendo muy distintas. Yo siempre digo que en Gravity, al ser en el espacio, los temas acabaron siendo más existenciales. Es más “de allá arriba”. Desierto es la versión “con los pies en la tierra” de Gravity; al ser en un desierto específico y que existe, pues acabó siendo de temas más geopolíticos y actuales.

 

En Año uña trabajaba tu mamá y tu medio hermano; aquí tienes a tu medio hermano trabajando también en la película, tu tío también como productor… ¿Qué pasa con los Cuarón que siempre son tan unidos a la hora de hacer películas?

_En el caso de mi papá y mi tío como productores más bien es la única vez que he sido justo con ellos y les he dado créditos. O sea: tengan crédito o no, mi papá y mi tío, en cada proyecto que hago, los involucro en cada paso. Son como mis maestros, mis mentores, entonces me es difícil por ejemplo escribir un guión sin pedirles comentarios, cerrar un corte sin tener su opinión,. El guión también lo coescribí con mi primo, con Mateo García. No sé… Algo de esa cuestión de trabajar en familia también es que nos conocemos, tenemos gustos en común, nos entendemos, pues hacen que la labor sea más fácil porque no hay que criticarnos tanto.

 

Con un papá tan obsesionado con el cine… ¿Era inevitable que tú terminaras siguiendo sus pasos?

_Pues la verdad, yo nunca pensé seguir los pasos de él. Obviamente estuve rodeado de cine toda mi vida, spero yo traía siempre más el gusanito de ser escritor, y no fue hasta que llegué a la universidad y conocí a mi novia, mi actual esposa, que todo cambió. Ella pues sí, estudiaba Historia del Arte y le interesaba mucho el cine. Me empezó a hacer ver todas las mismas películas que mi papá ya me había enseñado, pero supongo que viniendo de una novia uno presta más atención… fue cuando ella me empezó a enseñar todas esas películas y que yo para coquetear con ella empecé a dirigir unos cortos que me di cuenta que el lenguaje cinematográfico era muy interesante, y que me interesaba contar historias.

 

Tanto Desierto como Gravity son cine de género y sin embargo tienen otro nivel, están muy bien hechas...

_Cuando mi mujer me empezó a enseñar el cine, lo que a mí me interesó es que su lenguaje es muy nuevo, es decir, tiene apenitas más de cien años, por lo que tiene mucho para explorar. Entonces por ejemplo en Año uña a mí me interesaba demostrar que hasta con foto fija una historia podía ser entretenida y atrapar al público, y en el caso de Gravity y Desierto el tema era demostrar que el cine de género, de acción o terror no quiere decir cine superficial. Yo siempre he sido fan del cine de género de los 70, que era muy subversivo, lleno de cine político que lo hacían disfrazándolo de cine de género.

 

A la hora de levantar un proyecto ¿Cuánto ayuda el apellido y en qué medida juega en contra? ¿Cuesta que te tomen como algo más que “el hijo de papá”?

_Algo que he vivido tanto con un proyecto que escribí con mi papá, que no logramos levantar, y con Desierto mismo, es que en el cine es el proyecto el que habla por sí mismo. Sí yo pasé muchos años tratando de levantar Desierto y no fue hasta que conocí a Alex García que creyó en el proyecto pues que lo logré armar. Creo que hacer una película es bastante complicado. Por más apellido que tengas si el proyecto no es sólido la gente no va a apostar por ti. Lo que sí tengo que decir es que sí soy muy agradecido del apellido, porque en el proceso yo he logrado tener cercanía con dos cineastas que admiro mucho, que son mi papá y mi tío Carlos. En ese sentido, lo que sí me ha brindado el apellido es el atajo a haber conocido a mis dos mentores. Yo conozco a muchos cineastas que admiro, y que parte de su carrera fue encontrar a sus mentores, ya sea en la universidad o con otros directores, y yo estoy consciente de que desde chiquito, pues, conozco a mis dos maestros. En ese sentido sí me facilitó las cosas.