Jordan Peele:”Us es una alegoría a las situaciones horrorosas en EEUU”

by Rocio Ayuso March 22, 2019
Director, writer Jordan Peele

jeff spicer/universal/ getty images

Jordan Peele hace tiempo que dejó de hacernos gracia. Sus años como actor en comedias como su sketch en MadTV o en filmes como Keanu junto a Keegan-Michael Key han dejado paso a uno de los autores más revolucionarios de los últimos años. Get Out, su debut como director, le consiguió la nominación al Globo de Oro como mejor comedia además de para su actor principal, Daniel Kaaluya. Y su siguiente película como productor, BlacKkKlansman, estuvo nominada este año a cuatro Globos de Oro además de conseguirle el primer Oscar de su carrera al veterano realizador Spike Lee. Con Peele tuvimos la oportunidad de hablar de cine, raza y terror, un género al que regresa con su nuevo estreno como productor, guionista y realizador titulado Us.

 

¿Cuál fue el proceso de cocción de Us?

Tras Get Out tenía varias ideas flotando en el aire, retazos, fobias, pesadillas, pero pronto me di cuenta de que era esta y no otra la que quería contar. Desde ese momento me llevó unos seis meses escribir Us. El éxito de Get Out fue un buen chute de energía.

l igual que Get Out, Us tiene un subtexto político dentro del terror.

En los tiempos que corren es imposible separarse de la política pero esta película se ofrece a muchas de las interpretaciones sobre lo que significa nosotros. Puede ser tu familia, tu grupo político... Si hay más referencias estadounidenses es porque en este momento somos un país llevado por el miedo, el miedo a los otros, a lo que viene de fuera. Y cuando operamos desde el miedo olvidamos hacer un análisis introspectivo de nuestros problemas. Us es un alegoría a las muchas situaciones horrorosas que están pasando en Estados Unidos en la actualidad y en muchos otros países en el mundo. Pero mientras que Get Out era una película política centrada en el racismo tanto en su texto como en su subtexto, Us es una película de terror en consonancia con el cine de género que más admiro, centrada en un ataque de “doppelgangers” donde el mensaje social está en el subtexto. Es lo que te hará hablar de la cinta después de verla.

¿Cuáles son esas películas preferidas?

La lista va cambiando pero siempre están presentes Alien, The Shining, The Exorcist, Jaws y Nightmare on Elm Street. Y Rosemary’s Baby.

¿De ahí los easter eggs que ha dejado en la película para los aficionados?

Ese soy yo divirtiéndome. Parte de mi despertar creativo fue no tenerle miedo rendir homenaje a aquellos que admiro, que me han inspirado. Puedes hacer algo completamente original y nuevo a la vez que rindes homenaje a tus héroes. Quentin Tarantino es muy bueno para estas cosas.

¿Cuanto han cambiado las cosas desde el éxito de Get Out?

El cambio tuvo lugar hace 10 años, cuando tomé la decisión de que quería contar mis historias y ayudar  a otros a contar sus historias pero dentro de mi estética, del género que tanto me gusta. El éxito de Get Out solo llevó estos planes a un nivel que superó mis mejores sueños.

¿Significa esto su adiós a la comedia, a su otro yo como actor?

Podrías decir que es era mi doppelganger salido de su tumba (risas). Mi carrera en la comedia fue esencial para darme el conocimiento que tengo de la industria. Y en cuanto a ser actor el proceso interpretativo no es tan maravilloso ni te llena tanto en el plano emocional como parece. Son muchas las esperas, mucho el agotamiento emocional. Como actor, el sentimiento de fracaso llega con cada papel, el temor a no acordarte de tus líneas, de no estar lo suficientemente preparado. Por definición los actores son herramientas en el proceso cinematográfico y una de las razones por las que he conseguido actores maravillosos y las mejores interpretaciones de ellos es porque sé por lo que están pasando y les escucho.

Con su productora, Monkeypaw, habla de aumentar los márgenes de representación, abogar por una producción más inclusiva y diversa. ¿Ha notado alguna mejora?

Cuando comencé este compañía lo que quería era agrandar los márgenes de representación, especialmente en un género en el que existe una falta sistemática de diversidad. Puede parecer sencillo poner una familia negra en el centro de una película de terror pero es una experiencia diferente. La película no tiene que tener que ver con la raza. Pero hay una dinámica racial en este país de la que no podemos y tampoco debemos escapar.