Jorge García: "Prefiero actuar con pocas palabras"

by Gabriel Lerman July 8, 2020
Actor Jorge Garcia

amanda edwards/getty images

Su presencia fue una de las razones de que Lost se convirtiera en un hito de la televisión y lo mismo vuelve a ocurrir en Nobody Knows I'm Here, la primera producción chilena de Netflix que marca el debut como director de Gaspar Antillo y en la que han participado los hermanos Larrain. Allí Jorge García encarna a Memo, un tierno gigante de pocas palabras que pasa sus días en un rincón remoto del sur de Chile junto a su tío, encarnado por Luis Gnecco, y aprovecha sus momentos de soledad para vestirse como el cantante que hubiera querido ser y entonar el tema que le da el título al filme. El actor, hijo de padre chileno y madre cubana, nunca dejó de trabajar en la década que ha pasado desde el final de Lost y fue parte del elenco de Hawaii Five-0. Además volvió a colaborar con J.J. Abrams en la única temporada que se hizo de Alcatraz.

¿Estaba en tu lista de cosas pendientes el ir a filmar una película a Chile?

Nunca lo descarté. Pero no era algo que estaba buscando. A veces se te presentan cosas que tienen potencial. Una vez me hablaron de un proyecto que se iba a filmar en Colombia, pero nunca se concretó.

¿Cuando recibiste el guion te entusiasmó porque tenía que ver con tus raíces?

Claro. La idea de ir a filmar a Chile y tener una excusa para viajar allí fue algo que me entusiasmó mucho, sobre todo porque yo había perdido contacto con la rama chilena de mi familia después de que mi padre falleció. Sabía que esta iba a ser una oportunidad para ir allí y reconectarme con mis primos y mis tios que están allí. Fue un atractivo adicional increíble. Pero lo que me atrajo de la historia fue el guion, porque había mucho misterio en torno a este personaje y me entusiasmaba tratar de descifrar cuál había sido esta vida interna silenciosa que da lugar a su agitación taciturna. Hay algo debajo de su piel que de pronto explota y luego vuelve a calmarse. Me intrigaba saber cómo es vivir de esa manera. Me atraían los misterios de su pasado. De todos modos había algunos detalles que me asustaban un poco porque no sabía cómo lo iban a hacer. Recuerdo que leí la escena del vómito y pensé que lo iban a resolver con CGI, pero luego me enteré que se iba a filmar de manera práctica, a pesar de que es una escena muy larga.

¿Cuán complicado es interpretar un personaje protagónico que habla tan poco?

Yo prefiero actuar con pocas palabras. Confío en mi, es lo que me ha llevado hasta aquí. Y me encantan estos personajes callados, tengo una afinidad por ellos. Como por ejemplo Quasimodo, que dicen pocas palabras, son muy tímidos y eso te lleva a querer saber más sobre ellos, a tratar de obtener todo lo que puedas porque no dicen nada. Son mucho mas interesantes. Uno siempre se pregunta quién es la persona que se queda en un rincón sin decir una palabra. Esa es la gente que me interesa. Además me identifico con ese tipo de introversión. Son muchos los que se convierten en actores por su timidez, porque tiene una manera de expresar lo que de otros modos no podrían sacar.

Eso es precisamente lo que le atrae a Marta de Memo, ¿no?

Exacto. Es parte de su atractivo. Cuando ves a Memo por primera vez en la película, él está paseando por una casa y recién te das cuenta que no es la suya hasta bastante mas tarde y eso te lleva a preguntarte quién es esta persona. La mayoría de las conversaciones que tiene con su tío son monólogos en los que muy de vez en cuando Memo dice algo. Y eso es algo que le llama la atención a Marta. Quiere saber más sobre él y cuando lo hace, se queda.

¿Te parece que lo de Memo es simplemente un trauma o que también hay una enfermedad mental?

Yo no consideré que hubiera una enfremedad mental. Creo que hay mucha gente que tiene un poco de autismo y pueden funcionar muy bien en la sociedad. Al menos así lo entendimos con Gaspar, porque siempre bromeabámos que Memo es como el monstruo de Frankestein que él y yo creamos juntos. Pero Memo ha cargado con este trauma durante mucho tiempo y ha tenido un impacto muy fuerte en el. Tal vez haya algún problema mental, pero no jugamos con ningún diagnóstico, más allá de que ha estado lidiando con esto durante toda su vida. La mayor parte del tiempo es algo que el puede mantener bajo control hasta que el mundo le golpea la puerta y se ve obligado a confrontar sus demonios.

La locación es ciertamente un personaje más en la película. ¿Es en el sur de Chile?

Si. Es hermoso. Una de las partes que más me gustaron de la filmación fue tener que aprender a conducir esa pequeña lancha. Muchas veces tenía que llevarla hasta la mitad del lago y esperar que comenzaran a filmar. Pasarme esas horas rodeado por el agua, en completa soledad, absorbiendo el paisaje, fue algo fantástico. La casa también funciona como un personaje en la película. Muchas veces se sentía como una obra de teatro porque nos pasamos mucho tiempo allí. Muchas de las cosas que están en los estantes eran de la casa. No todo era dirección de arte. Había muchas cosas que se habían coleccionado durante décadas.

¿Cómo fue tener que actuar con Luis Gnecco, el actor que dio vida a Neruda?

Fue fantástico. Conocía su trabajo. Me entusiasmó mucho saber que iba a hacer de mi tío y que íbamos a tener muchas escenas juntos. Fue muy cálido y amigable e hizo que todo fuera muy fácil. Desayunamos juntos el primer día porque nos alojábamos en el mismo hotel y fue un gran compañero de trabajo. Fue muy fácil encontrar nuestra química. Tuvimos mucho tiempo para compartir y eso ayudó a que cuando llegara Goic, que hace de mi padre, eso se palpara en la película. Se nota la distancia entre Memo y su padre porque con Alejandro no tuvimos tanto tiempo para conocernos. Pero Goic y Luis tenían una historia juntos porque se conocen desde siempre y uno puede sentir que son hermanos.

A scene from "Nobody Knows I'm Here"

Con Luis Gnecco en una escena de Nobody Knows I'm Here.

sebastián monreal/netflix

 

Uno de los temas de los que habla la película es la fama. ¿Sientes que hay un paralelo con tu propia historia?

Con Gaspar hablamos mucho y a veces yo compartía mis propias historias de lidiar con el público que me han tocado en la vida. Es curioso: cuando miras una entrega de premios en televisión sientes el deseo de estar allí, de ser uno de ellos. Yo recuerdo tener esa sensación cuando era un desconocido. Y de pronto te pasa a ti. Y una vez que lo vives, lo extrañas. Recuerdo haber mirado fotos de Comic-Con y darme cuenta que yo no iba a estar en un panel ese año. De todos modos yo se que uno se mete en esto sabiendo que todos los trabajos son temporarios, que la fama es pasajera y que todo es parte del juego. Pero lo que importa es si has podido ganarte la vida haciendo algo creativo. En ese sentido, lograrlo es un éxito.

Cuando te sumaste a Lost jamás imaginaste que esa serie iba a durar tanto, ¿no es así?

Así es. Lost fue una situación especial porque como lo grabamos en Hawai ayudó a crear la ilusión de que estábamos en un lugar perdido haciendo la serie, que era algo muy pequeño que hacíamos entre amigos en algún rincón de la selva. Pero cuando volvíamos a la civilización para participar de eventos, como la primera vez que fuimos a los Globos de Oro o Comic-Con, nos dábamos cuenta del impacto que tenía. Yo hacía mucha prensa internacional porque pensaba que era una gran oportunidad para conocer países sin pagar pasaje. Por eso me ofrecía para cualquier gira que surgiera y así pude conocer muchos lugares del mundo. Eso me permitió ver que fue un fenómeno global, porque en todos los eventos había multitudes que apreciaban mi presencia. Eso siempre me hizo sentir muy bien.

Cuando la serie terminó, ¿te sentiste aliviado? ¿o extrañas esa atención?

Todo depende del día. Hay días en los que necesitas la atención. Yo creo que parte de lo que lleva a la gente a querer actuar es el deseo de generar atención. ¿Por qué otra razón te meterías en un trabajo en el que la gente te aplaude cuando lo haces bien? Pero una vez que lo logras, si la atención es excesiva se convierte en algo incomodo y hasta te puede asustar. En mi caso la mayoría de mis encuentros con fans han sido agradables. Hay gente que lo ha pasado mal y a mi nunca me tocó. Pero hay momentos en que estás ocupado y la gente te está mirando. Hay ocasiones en que tienes que decirle a alguien que es mejor que no le acompañes porque sabes que tu presencia va a generar mucha atención o va a hacer que todo sea mas lento. Es algo en lo que siempre tengo que pensar. Porque yo elegí esta vida y los otros no. Si es un sitio turístico, es mejor que no los acompañe.

¿Extrañas algo de tus días en Borders?

Extraño que ya no exista. No extraño trabajar allí en la temporada de las fiestas porque era todo muy intenso y la gente solía ponerse nerviosa. Pero me gustaba tener un grupo de gente con la que podía hablar de libros y música, y tenía muy presente que era lo nuevo, lo que acababa de salir. Pero me sentí muy feliz el día que pude renunciar y dedicarme a ser actor a tiempo completo

Hace muchos años dijiste que te encantaba Quilapayún...

Si, porque cuando era nuevo en el departamento de música, me dediqué a organizar el material. Lo maravilloso de Borders era que los empleados tenían libertad para organizar las cosas y mejorar las ventas. Me puse a estudiar sobre bandas internacionales y conocí mucha música de todos los rincones del mundo. Y por mi herencia cubana y chilena, siempre quería saber sobre los grupos que venían de esos países...

¿O sea que tu próxima película debería filmarse en Cuba?

Estaría muy bien porque podría llevar a mi mamá. Estuvimos planeando un viaje en determinado momento. Me hablaron de un programa que te llevaba a los sitios de donde había venido tu familia y al final no se dio. Pero hablamos con mi mamá que íbamos a hacer nuestro propio viaje a Cuba. Esto fue cuando se podía viajar, pero luego las cosas cambiaron y lo pospusimos. La idea era que mi madre nos llevara a los sitios en los que creció o visitar su vieja casa. Tenemos fotos de cuando vivían en Cuba por lo que me encantaría pisar esa tierra y conectarme con esa parte de mi historia.

¿En qué medida esta experiencia de filmar en Chile fortaleció tu identidad como hombre latino?

Soy consciente de lo inusual que es que te llegue un papel como éste, especialmente para un actor de carácter como yo. Hizo falta que viniera alguien de Chile y me eligiera. Y luego estar allí y volver a conectarme con ese lado de la familia fue muy especial. Mi padre falleció 10 años atrás pero cuando fui allí y vi a su hermano, que tiene la cara de mi padre, fue algo muy emocionante. En cierta forma fue como volverlo a ver. Fue algo verdaderamente especial para mi. Tuve un momento similar cuando vi una foto mia de la premiere de Hawaii Five O en la que tenía el cabello corto. Allí me le parecía mucho. Por eso ver a alguien que lleva a mi padre en su rostro fue algo muy impactante. En Chile tuvimos una reunión familiar en la casa de mis primos. A muchos de ellos llevaba años sin verlos. Pero el hecho de que yo estuviera allí sirvió para que toda mi familia volviera a reencontrarse, lo cual fue maravilloso.

Estoy seguro que en Chile todos deben de saber tu existencia...

Si, claro. Recuerdo que en los primeros días de Lost, los periodistas encontraron a mi abuela en Chile y le hicieron una entrevista...