José María Cabral, un dominicano en Sundance: "Todos estamos encadenados a mil cosas"

by Gabriel Lerman January 27, 2017
Director Jose Maria Cabral

tibrina hobson/getty images

Carpinteros no es sólo la primera película dominicana que es aceptada en la competición internacional del Festival de Sundance, sino que también ha sido muy bien recibida por la crítica y el público. Filmada integramente en 3 cárceles de ese país, con una combinación de actores profesionales y presos que sin lugar a dudas le da mucho realismo, la película gira en torno a una historia de amor entre un recién llegado a la prisión (Jean Jean) y una presa que pasa sus días en la unidad femenina a unos cien metros de distancia (Judith Rodríguez Pérez). En un principio, los dos hablarán con señas visibles desde muy lejos, simplemente adivinando sus rostros, en lo que en esa cárcel se conoce como "carpentear". Para saber un poco más sobre cómo se hizo la película hablamos en Sundance con el director, José María Cabral, un veterano del cine local que concretó anteriormente otros 5 largometrajes.

¿Cómo empezó el proyecto de Carpinteros?

Empezó cuando un amigo que daba clases en Najayo, que es una cárcel dominicana, me mencionó que allí la gente se quedaba hablando mediante señas por la ventana, y yo dije: "¡Guau! ¡Vamos a ir a verlo!" Y lo que yo descubrí allí es que lo hacen a través de un lenguaje de señas, entonces comencé a interrogar a los internos, y empezamos a conversar de todo, de sus mujeres de aquel lado… Y cada vez que investigaba me daba cuenta que era increíble cómo esta gente está en situaciones horrendas… Cárceles superpobladas, y todo sucio. Siempre tenemos la idea de que en la cárcel es todo violencia, y de repente aparece este huequito que es por donde la gente podría civilizarse, como este lenguaje de señas que enamora a las chicas del otro lado. Y ahí dije yo “Tenemos que hacer una película”. Y empecé un proceso de 9 meses de investigación donde me la pasé investigando, recreando escenas, haciendo entrevistas, hasta que terminé haciendo un casting entre los presos y muchos terminaron siendo actores de la película.

¿Carpinteros está filmada íntegramente dentro de la cárcel, no es así? ¿Cómo lograste eso? Uno tiene la sensación de que una cárcel es un sitio muy controlado y muy peligroso a la vez.

Lo es, lo es. Sobre todo La Victoria, que es una cárcel hecha para 2.000 y hay más de 7.000 internos. Lo que hicimos fue pedir permiso a la Procuraduría General de la República y ellos nos dieron el visto bueno. Y luego de ahí no se trataba sólo de conseguir el apoyo de las autoridades, sino también de los propios internos, porque necesitábamos eso, era muy importante.

¿En algún momento te sentiste en peligro durante la filmación?

Si. Hubo un momento un poquito tenso cuando nuestro protagonista entraba a La Victoria se nos fue un poco de las manos y todo el mundo empezó a golpearle la cabeza, entonces se tuvo que meter la policía y yo tuve que ponerme en el medio, tapar a mi actor y llevármelo corriendo; y por eso en la película hay sólo un plano de eso. Y parece un documental porque fue así. No se ponía una segunda toma: La primera y como saliera.

Una escena de Carpinteros.

 

La impresión que uno tiene viendo la película es de un gran caos, la gente duerme en el piso… ¿Eso lo captaste tal cual es o hay algo de libertad artística?

No; tal cual es. Incluso yo creo que podría haber sido peor, porque hay dos cosas que el filme lamentablemente no te puede dar, y es olfato y temperatura. Eso es algo que aprendí con esta película, porque es impresionante que, por más que los veas a todos durmiendo en el piso, lo que eso huele y el calor que hace ahí adentro es lo peor. Entonces están los “ranas”, que no es un nombre inventado por nosotros, sino que están ahí. Los “ranas” es como le dicen a los presos nuevos, los que no tienen de otra y no tienen dinero y entonces duermen en el piso. ¿Y por qué les dicen “ranas”? Pues porque el piso se moja. Cuando llueve tienen que dormir mojados.

Imagino que cuando terminaste la película habrás agradecido que eras sólo un visitante.

Sí. Sí. Hubo una noche que me dio muy duro, que no dormí y que me hartó mucho, llega un momento en que te afecta emocionalmente estar ahí todos los días.

¿Fueron muchos los presos que participaron como actores?

Si. Casi el 80% del elenco son los mismos internos. Todos los personajes secundarios y los extras son internos. Y lo mismo los agentes penitenciarios. Ni siquiera hicimos uniformes, es el que ellos tenían puesto. Tratamos retratarlos de la forma más real posible.

¿La escena de amor de la película también está filmada en la cárcel?  Debe haber sido durísimo hacerla...

Sí, allí mismo filmamos... Ni si quiera podría explicar cómo, pero la hicimos.  Cuando tocó limpiamos un poco porque ahí era increíble lo sucio, se trató de limpiar, y nada, se cerró un poco el set… y más no.

¿Por qué te parece que nos interesa como espectadores ver qué pasa detrás de las rejas?

Yo creo que este género interesa porque todos estamos encadenados a mil cosas, a un gobierno que no nos gusta, quizá a opiniones de nosotros mismos, o a cosas psicológicas que venimos cargando… la gente se siente como identificada, y también -yo creo- el horror, es el lugar donde uno nunca quiere caer; y que tú sabes que todo el que está ahí es humano, y la diferencia contigo fue una decisión que tomaron en su vida. Entonces cumple esas dos funciones, el sentirte identificado, porque por un lado tienes cadenas, y por otro “nunca quisiera caer en ese lugar”.

¿Dice algo sobre la situación actual del cine dominicano el hecho de que tu película haya sido seleccionada por Sundance?

Claro que sí. Porque desde hace poco tiempo hay una Ley de Cine que fue aprobada, y esto quiere decir que ya nos estamos encaminando a poder tener otro cine. Estoy seguro que mi película no es ni será la única que va a entrar en el cine grande y llegar a otros mercados y a ser distribuida. Yo creo que es el inicio de una buena tormenta dominicana. Que no sólo sepan de mí sino de muchos colegas que están haciendo cine.

Cómo ha sido la experiencia para ti de venir al festival y traer a parte del elenco?

Increíble. Yo traté de participar en el festival durante muchos años, había sido rechazado anteriormente, entonces haber sido aceptado ahora es súper emocionante, sobre todo venir aquí con los actores y responder a las preguntas de la gente. Nos ha emocionado...