Juan José Campanella: "A mí los éxitos me vinieron tarde en la vida"

by Gabriel Lerman May 23, 2019
Filmmaker Juan José Campanella

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Muy pronto se cumplirán los 10 años del estreno local de El secreto de sus ojos, la película de Juan José Campanella que en 2010 se llevó el segundo Oscar de la historia para una producción argentina. Y aunque a lo largo de esta década este director forjado en la televisión de Estados Unidos no ha dejado de trabajar, creando varias series y un largometraje de animación, Metegol, y también dirigiendo episodios de Colony y Halt and Catch Fire, la semana pasada estrenó en su país su primera película de ficción desde aquel gran triunfo, El cuento de las comadrejas, que hoy llega a los cines de Chile y Uruguay. Remake de un film de culto que llegó a las salas de cine menos de un mes después del golpe militar, Los muchachos de antes no usaban arsénico de José Martínez Suárez, su nueva película cuenta lo que ocurre cuando una joven pareja vinculada a una empresa inmobiliaria (la española Clara Lago y Nicolás Francella), deciden incursionar en una mansión en la que vive una vieja estrella de cine (Graciela Borges) acompañada de los 3 hombres que compartieron sus éxitos, un actor que es su marido (Luis Brandoni), un director (Oscar Martínez) y un guionista (Marcos Mundstock, uno de los Les Luthieres, en su primer papel protagónico), interrumpiendo su calma rutina.

El cuento de las comadrejas en Argentina, tiene una manera de verse porque es una remake de un filme que es muy querido, pero fuera no tiene esa referencia, ¿Pensaste en eso mientras preparabas la película?

Antes que nada tengo que aclarar que yo soy fanático del original, pero no es muy conocido por el gran público de Argentina. Es una de esas películas que podemos considerar "malditas", porque se estrenó a la semana del golpe militar, no tuvo suerte en la taquilla porque los noticieros aconsejaban no salir. Si es muy conocida entre los cinéfilos y los estudiantes, pero no por el gran público, de hecho ahora están empezando a mirarla, está en YouTube,  pero no es para nada pre requisito haberla visto antes de ver mi película. De hecho ninguno de los actores que participó la había visto antes. Lo que sí me preocupé es que para los que hayan visto la original, tenga vueltas de tuerca distintas, que los sorprenda también el final y tiene una historia que era la que a mí me gustaba mucho agregar, además de las diferencias tonales, que era la historia de amor entre Pedro y Mara.

Después de ganar el Oscar con El secreto de sus ojos hiciste solo una película animada, Metegol, y no volviste al cine de ficción durante casi una década...

Yo no filmo mucho. Incluso entre El secreto de sus ojos y Luna de Avellaneda habían pasado 5 años así que no es que soy un director que filma todos los años. Yo hago televisión, teatro y cine. Es como la sinfonía, tengo una vara mucho más alta. En la televisión me tomo más riesgos, me gusta mucho trabajar en cosas de otros, que no genere yo, que el jefe sea otro. Me gustó mucho Halt and Catch Fire, disfruté de trabajar en Colony. Me gusta que alguien me de otros parámetros. Es como sacarme de la zona de confort. Ya no sé si voy a filmar otra película porque como sigo sumando elementos tienen que ser cosas que sean distintas a lo anterior que hice, si bien hay por ahí un rasgo de humor que está en todas tiene que ser de un estilo distinto, que cuente una historia diferente, que no toque la misma cuerda. Si bien hay temas como el amor a lo largo de la vida, que está presente en todas mis películas, en El hijo de la novia, en Luna, pero lo toco con tonos y timbres distintos, y además tiene que ser una historia que me parezca original, atemporal, aunque tenga color local, los temas deben ser universales. A todos esos requerimientos racionales, como un check-list, se le agrega uno que es absolutamente intuitivo y es que la historia me entusiasme, que no se me vaya de la cabeza, y eso es lo que cierra.

En esto de no repetirte ¿ayudó que por primera vez no tuvieras a ninguno de tus actores fetiches, Ricardo Darín o Eduardo Blanco?

Eduardo en El secreto ya no estaba pero no, no pasa por eso la verdad, no pasa por ahí. Yo tengo una lista de actores favoritos, no le diría fetiche porque parece que son una pata de conejo, que es por suerte, pero si actores favoritos que me encantan como actúan, que tienen una gran potencia en pantalla y que me entienden, entienden el material pero este elenco entró en esa lista. Con Beto Brandoni es la tercera vez que trabajo, con Graciela la segunda, con Marcos es la primera vez pero es una admiración absoluta, es el Dalai Lama de la comedia para mí desde que soy chico y Oscar es uno de los grandes actores del mundo, fíjate que hace una cosa muy a cara de perro en la película y si la ves con público se lleva 30 carcajadas, tiene una cosa de timing muy buena.

¿Cuál era el desafío para ti en esta película?

El desafío era lo tonal. A mí me gusta mucho mezclar ingredientes, a tal punto que se nos complica mucho la venta de las películas porque en El secreto no se sabía si había que venderla como un policial o como una historia de amor, y está no sabes muy bien si es una comedia, si es una comedia romántica, si es una de suspenso, si es una de humor negro y en realidad tiene todos esos elementos. Después viene la audiencia. Cuando la película se estrena y empieza a ser vista por la gente, el público te va dictando lo que es y acá hay son carcajadas de principio a fin con aplausos. Yo tenía mucho miedo especialmente en el último acto, sin revelar spoilers, que no cause la gracia que buscaba sino que pueda parecer que el humor negro se pasase de rosca. No es un terreno que yo había transitado así que por suerte podemos decir que tiene elementos de suspenso, tiene elementos de amor, tiene elementos emocionantes pero se vive como una comedia.

A scene from "El cuento de las comadrejas"

Una escena de El cuento de las comadrejas.

 

Uno de los temas que trata la película es el de la fama. ¿Es algo que te ha afectado personalmente después de ganar el Oscar?

Soy director así que por lo pronto ya tiene muchos niveles menos que el que es actor, por ahí en Argentina soy más conocido por las cosas de política que por mi trabajo, porque la cara al director se la conoce poca gente. La verdad que a mí los éxitos me vinieron tarde en la vida. Mirando en retrospectiva tuve la suerte de empezar por los fracasos, fue de menos a más y la verdad que me cuesta creérmela porque estuve muchos más años del otro lado, sé cómo te tratan y como te pueden volver a tratar inmediatamente, así que la verdad es que no vivo la fama con una vida aislada, o tengo secretario ni asistente ni chofer, ni nada.

Pero si hubieras seguido otro camino después del Oscar, podrías haber tenido secretario y chofer... ¿Nunca te interesó continuar tu carrera con una gran película norteamericana?

En los dos o tres años posteriores a los Oscar me vinieron un montón de películas, muchas se hicieron, muchas no porque cuando van al director es porque el proyecto empieza pero películas como Terminator 5, un fiascazo como fue Los 4 fantásticos, pero yo estaba muy enfrascado en Metegol y la verdad es que no tenía ganas de irme del país de nuevo por un tiempo largo porque son proyectos de largo aliento. Me metí en Metegol porque tenía ganas de empezar esa industria en Buenos Aires, y ahí estuve 3 años y medio. Podría tener secretario pero prefiero estar solo. Muchas veces cruzo Buenos Aires manejando, a veces cuando vuelvo en hora pico estoy 1 hora y 15 en el auto y es mi momento de estar solo, de escuchar música, y lo último que quiero es un chofer. Tendría que estar hablándole o peor, no hablándole así que no extraño nada y además mis dos primeras películas fueron americanas y no tengo ya esa fantasía, lo importante es que la película sea linda. Tampoco tengo una negativa ni un rechazo, simplemente depende de la película. Yo la paso bien trabajando allá, si surgiera una película linda, que me gusta, ¡me encanta! Pero es eso que hablábamos al principio, que cada vez me cuesta más que me guste una película para embarcarme. Me es más fácil embarcarme en proyectos de televisión.

¿Qué dirías que le aportó a tu carrera trabajar en animación?

No podría decirte algo que me llevé o que cambió mi manera de filmar, porque son rubros tan pero tan pero tan distintos que no tienen nada que ver. Posiblemente animar un partido de fútbol para mí fue un desafío bárbaro, como lo hubiera sido hacerlo con gente. En cada película el trabajo del director es el mismo. Elegir dónde va la cámara o la dirección de actores es igual, lo único que en vez de hablarle a actores le estás hablando a animadores, la verdad que son como intercambiables.

¿Qué es lo que te acurdas de la noche del Oscar?

Cada vez que voy a hacer una nota me pasan el momentito ese sacado de YouTube, y ya creo que me acuerdo más de verlo en YouTube que de la vida real. Lo que me acuerdo es que iba transcurriendo la noche y con mi mujer decíamos "no conocemos a nadie de los presentadores, que desconectados que estamos del cine" porque a la mitad de los actores no los conocíamos. Después me acuerdo que realmente fue un momento de mucho placer pero después salís de ahí y vas pasando como por una especie de desfiladero totalmente programado, armado para la prensa. Primero te parás frente a la cámara para agradecerle a todos los que no pudiste agradecerles en el escenario y queda en Facebook, después la foto enfrente de la estatua grande del Óscar, después la foto de la fotógrafos yanquis, después la foto de los fotógrafos extranjeros, después los periodistas extranjeros. Vas pasando así y en el medio de las preguntas de los periodistas yanquis veo qué todos miran al monitor y era el momento en que Sandra Bullock había ganado como Mejor actriz y de ahí en más es como que me convertí en una calabaza… Y me acuerdo que esa noche fui a la cena porque me tenían que tallar la chapita, sino todavía la estaría esperando y volví al hotel donde me esperaba la prensa hispana. Llegamos re tarde y después volví a mi casa con mi nene dormido en un brazo, el Oscar en el otro y al día siguiente me fui a filmar House, la verdad que fue así.

¿Fue una frustración para ti que El secreto de sus ojos no hubiera sido nominada a los Globos de Oro?

Los Globos de Oro son un premio lindo, ¿sabes cuál fue mi frustración? Que muchos ni la vieron. Esa fue mi frustración porque no elegirla está dentro de los parámetros pero que no le prestaron atención porque no había ganado premios...  La verdad es que era una película que había participado solo en San Sebastián y no había ganado nada, entonces le prestaban más atención a las que por supuesto todo el mundo pensaba que iban a ganar el Oscar.