La Cumbre de Restauración culmina con un tributo a Fellini

by Luca Celada February 19, 2020
"Roma" at the 2020 Restoration Summit

armando gallo/hfpa

La segunda Cumbre  de Restauración de la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood (HFPA, por sus siglas en inglés) culminó con la proyección de la recientemente restaurada copia de Roma, de Federico Fellini. Un impecable trabajo llevado a cabo por los célebres laboratorios de la Cineteca di Bologna que, como Gianluca Farinelli, su director y fundador, explicó en su introducción tenía el objetivo de restaurar el brillo original del color de la película, tal como la filmó el director de fotografía de Fellini, Giuseppe Rotunno, al tiempo que conserva la "sensación de fragilidad" inherente a la película de 35 mm.

El objetivo de la Cumbre, por otro lado, es resaltar el esfuerzo que se dedica a la restauración, con presentaciones que son informativas y al mismo tiempo entretenidas, además de dar a conocer el crucial trabajo que llevan a cabo las organizaciones de este campo a las que apoya la HFPA (más de 125 películas se han restaurado hasta la fecha. ) Con ese espíritu, la Cumbre de este año, presentada en el histórico cine Egytpian, en asociación con la Americana Cinematheque, abrió con una clase magistral sobre los inicios del cine, impartida por el reconocido restaurador, empresario y "aventurero del cine" Serge Bromberg. Con su entusiasmo característico, Bromberg presentó clips, acompañado de su piano, y entretuvo al público con históricas anécdotas de Chaplin, Keaton, Méliès, los hermanos Lumière y otros pioneros que inventaron una nueva forma de cine. Los clips, nunca antes vistos, que los hermanos Lumière filmaron para la exposición Universal de 1900 en película experimental de 75 mm, literalmente sorprendieron al público.

El Zar del Noir, Eddie Muller, se unió a la diversión con una presentación especial de la nueva copia en 4K de El vampiro negro. Un clásico del cine negro argentino, es una versión de la M de Fritz Lang trasladada a las oscuras calles y callejones (y alcantarillas) de Buenos Aires. Es el último de una serie de películas negras argentinas restauradas por la Fundación Film Noir de Muller con el apoyo de la HFPA.

En el primer día de la Cumbre también se presentó una proyección del documental FTA (1972) en una versión magníficamente restaurada por IndieCollect, la organización fundada por Sandra Schulberg y dedicada a la preservación de películas independientes. Como Schulberg ha señalado repetidamente, las películas independientes son un componente crucial del patrimonio colectivo del cine estadounidense y las más vulnerables a la pérdida y la degradación. FTA, producido por Jane Fonda, sigue a una compañía de artistas, encabezados por Fonda y Donald Sutherland, en un recorrido por las instalaciones militares de EE.UU. en Vietnam y otros países del sudeste asiático. Una combinación de cabaret y agitación propagandistica que fue diseñada como una especie de antídoto a esas presentaciones patrióticas que generalmente ofrecían los artistas oficiales de la USO, como Bob Hope. Coincidiendo con el momento álgido del movimiento antibélico, la película presenta entrevistas y debates entre los artistas y los hombres y mujeres reclutados por el ejercito de Estados Unidos que se oponían a la guerra en Vietnam. La cinta captura la energía y elocuencia de ese movimiento que se fue extendiendo dentro de las filas militares. Especialmente a través de las actuaciones musicales que hicieron que el público que llenaba la sala se convirtiera en una extensión de esas multitudes que se ven en la película. Esto ilustra la importancia de preservar el cine como un testimonio histórico, político y emocional irremplazable.

IndieCollect, de Schulberg, ha estado siempre a la vanguardia de este importante trabajo y es un importantísimo socio para el programa de preservación de la HFPA, permitiendo que el trabajo de restauración se amplíe a películas de cineasta negros y gays que han sido, hasta ahora, completamente ignoradas y abandonadas. Un ejemplo de ello se vio en el segundo día de la Cumbre, con la proyección de dos películas: William Greaves, Nationtime, y Melvin Van Peebles, Story of a Three Day Pass. La primera es una filmación inédita de la convención política afroamericana celebrada en Gary (Indiana) en 1972. La "reunión de tribus" trató de unir a eminentes representantes de los movimientos de derechos civiles y de liberación negra para encontrar una representación política, no partidista, del movimiento, que se tambaleaba tras los asesinatos de Martin Luther King y Malcolm X. A la misma asistieron luminarias como un joven Jesse Jackson, Harry Belafonte, Betty Shabazz, Dick Gregory y Sidney Poitier (que hizo la narración). Otra muestra de tiempos turbulentos que resuena con fuerza, especialmente en estos momentos de renovada agitación sociopolítica que vivimos. Una vez más, su valor principal radica en cómo muestra a esos apasionados participantes tratando de llegar al espectador, como si de una cápsula del tiempo de celuloide se tratara, gritando "¡Estuvimos aquí!"

Story of a Three Day Pass fue presentada por Mario Van Peebles, quien explicó que esta fue la primera película que realizó al completo su pionero padre. Van Peebles hijo, famoso actor y director por derecho propio (New Jack City; Panther) habló de la carrera de su padre en el ejército, del escándalo provocado en ese momento por su matrimonio con una mujer blanca y su traslado a París para perseguir sus sueños artísticos. Fue en la capital francesa donde Melvin filmó Pass, la historia de un militar negro estadounidense que se enamora de una mujer francesa, una historia con connotaciones autobiográficas para la cual Van Peebles compuso además la banda sonora. Van Peebles se convertiría en un autor seminal del cine afroamericano con películas como Watermelon Man y Sweet Sweetback Badasssss Song.

La presentación que hizo Farinelli del trabajo de Fellini concluyó la cumbre de dos días subrayando cómo la preservación del cine es, y debe ser, un esfuerzo global que abarque al cine mundial. La elección de Fellini fue particularmente apropiada, por ser la primera celebración en la Costa Oeste del centenario del nacimiento del maestro italiano. La presentación que precedió a la película tocó muchos aspectos de la visión artística de Fellini y del estilo que continúa influyendo en los cineastas de hoy en día. Farinelli, un prominente estudioso de Fellini, que proviene de la misma región italiana, fue el perfecto guía para entrar en el mundo del director. Mostró clips raramente vistos, procedente de los archivos de Bolonia, como los de la película muda de 1927, Maciste All’Inferno, que Fellini consideró su principal fuente de inspiración: clips que cobraron vida en la pantalla grande con las notas de un piano en vivo.  Seguidos de imágenes de los noticiarios de la época que inspiraron escenas famosas como la de la estatua de Cristo transportada en helicóptero, al comienzo de La Dolce Vita o las exclusivas imágenes del set de rodaje que mostraban su peculiar método de trabajo con los actores, a los que usaba como si fuesen marionetas, que luego doblaba en post-producción. En resumen, fue una brillante conferencia multimedia que hizo ver cómo las imágenes pictóricas y oníricas de Fellini eran representaciones metafóricas (y "antropológicas", en palabras de Farinelli) de las debilidades históricas y humanas de la Italia que tanto amaba. Roma, la película que en muchos aspectos se parece más a un diario personal, fue el broche de oro de una brillante noche.

Como comentó Eddie Muller, el último paso importante de la restauración de una película es la proyección para el público. Una misión que la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood (HFPA por sus siglas en inglés) se toma muy en serio.

¡Nos vemos el próximo año!

 

Traducción de Paz Mata