La nueva promoción de residencia de la HFPA comparte su aprendizaje

by Rocio Ayuso January 25, 2020
Fwellows of the 2020 Residency Program

Asistentes del segundo programa de residencia artística HFPA/Film Independent - Chema García Ibarra y Théo Court están en la izquierda.

luca celada/hfpa

El segundo programa de residencia artística que la Asociación de la Prensa Extranjera en Hollywood ha puesto en marcha con Film Independent ha llegado a su fin tras tres semanas de reuniones, charlas e intercambio de información entre sus participantes. Los asistentes a este programa incluyeron en esta edición realizadores tan diversos como el australiano Charles Williams, el español Chema García Ibarra, la canadiense Karen Chapman, el ucraniano Valentyn Vasyanovych, el chileno-español Théo Court y el filipino Raymund Ribay Gutiérrez.

Tuvimos la oportunidad de conversar con García Ibarra (Elche, 1980) y con Court (Chile-España) no solo sobre su obra, el primero seleccionado por su cortometraje Misterio y el segundo con su largo, Blanco en blanco. La conversación también se centró sobre estas tres semanas de inmersión en el modelo estadounidense de hacer cine, su experiencia en los Globos de Oro y lo que se llevan con ellos ahora que la experiencia ha concluido.

¿Cómo formaron parte de este programa?

García Ibarra: Yo estaba en el Toronto Filmaker Lab desarrollando un proyecto de largometraje cuando anunciaron que como parte de ese programa serían seleccionados tres participantes para tomar parte en una residencia en Los Angeles en base a un cortometraje hecho anteriormente. Presenté Misterio y resulté ser uno de esos tres premiados.

Court: En mi caso tuvo que ver con el premio Orizzonte que gané en Venecia Gané el galardón a mejor director con Blanco en blanco e incluía esta residencia de tres semanas con Film Independent en conjunción con la HFPA.

 

¿Y en qué han consistido estas tres semanas?

García Ibarra: Han sido charlas con diferentes profesionales de la industria. Hemos asistido a encuentros relacionados con la distribución del cine independiente en Estados Unidos, hemos analizado casos de películas independientes de cómo se han financiado aquí y también hemos sabido cuál ha sido su recorrido y cómo funciona aquí la creación de cine independiente.

Court: A mi me ha ayudado a ver un poco como funcionan las cosas por aquí. Es mi primera vez en Los Angeles y así me estoy enterando un poco de cómo se mueve el cine independiente. Un encuentro bastante positivo no tanto porque me interese hacer cine en Estados Unidos, pero porque ayuda a la hora de generar contactos en temas de distribución y cosas así que es lo que más me interesa.

García Ibarra: Yo tampoco tengo ningún interés en hacer películas aquí pero siempre está bien saber cómo funciona a base de inversiones privadas y este tipo de financiación. Pero entre los que hemos estado compartiendo esta residencia sí que los hay con intención de hacer películas aquí y están más motivados. Yo lo veo con más relajación. Pero además de cosas de producción también hubo un intercambio muy creativo entre todos los participantes que nos leímos mutuamente nuestros respectivos guiones en dos jornadas intensivas de lecturas e intercambio de ideas.

 

¿Cuán diferente han sido sus producciones del método que conocido durante esta residencia?

García Ibarra: Solo puedo decir que en España, bueno en Europa, somos muy afortunados de tener ayudas públicas para el cine, que el cine sea una cuestión de estado. Aquí la gente se muere de envidia cuando lo comentamos, que contamos con ayudas no solo para hacer cine sino para poder para asistir a festivales. Me siento bastante afortunado.

Court: En Chile es complicado hacer cine. Todo es muy precario sobre todo porque hay muy poco dinero para tantos directores. En España hay más, pero esta sensación de que está será tu última película cada vez que haces una nunca te abandona. Para Blanco en blanco estuve 7 años desde que gané un fondo del festival de Rotterdam al guion. Pero desde ahí estuve parado mucho tiempo intentando conseguir financiamiento en Chile que no conseguí así que lo intenté en mi segunda nacionalidad. Me fui a España con un contacto que tenía de mi paso por la escuela de cine de Cuba y así conseguí hacerlo.

 

Y ahora, ¿qué?

Court: Tengo que volver a Chile para preparar la participación en diversos festivales y ya estoy trabajando en mi próximo largometraje, aunque todavía es algo muy incipiente, tan solo un tratamiento. Quiero hacer una película que toque muchos temas sobre lo que está ocurriendo en Chile pero trasladado a un pequeño poblado.

García Ibarra: Yo rodaré mi primera película este año, antes o después del verano, pero será este año. Se titula Espíritu sagrado y será de nuevo en un ambiente de clase obrera en los alrededores de Elche (España) sin actores profesionales y con una historia muy cósmica de ciencia ficción doméstica como yo lo defino. Odio el cosmopolitanismo.

 

¿Cómo fue la experiencia en la ceremonia de entrega de los Globos de Oro? ¿Vieron a algunos de sus ídolos?

Court: Simpática, pero había pocas estrellas cuando estábamos en la alfombra roja y luego asistimos al viewing party así que vimos la ceremonia en televisión como todo el mundo. En cualquier caso mis referentes cinematográficos son directores del cine del Este, Andrei Tarkovsky, Robert Bresson, Yasujiro Ozu o estadounidense, Paul Thomas Anderson.

García Ibarra: Yo no conozco nada del cine contemporáneo. No he visto ni una película de la Marvel aunque sé quién es Scarlett (Johasson) (risas). A mi el que me hizo amar el cine fue José Luis Garci que tenía un programa que se llamaba “¡Qué grande es el cine!”. Fue la primera vez que me di cuenta que de una película se puede hablar o escribir, se podía mantener un debate de 45 minutos. Hasta ese momento el cine para mi era un tema de entretenimiento, pero el programa hizo que me interesara muchísimo por el cine.