LAPhil devuelve la vida a la música de James Dean

by Rocio Ayuso November 8, 2016
Poster Rebel Without A Cause

Warner Brothers Entertainment Inc.

Cine y música se dan la mano en la nueva temporada del LAPhil. La filarmónica de Los Angeles interpretará la banda sonora de Rebelde sin causa, clásico que se proyectará simultáneamente en el auditorio Walt Disney. Según Scott Dunn, encargado de dirigir la orquesta, no hay una película o una banda sonora que exprese mejor la magia que emana esta mezcla de música e imágenes. Además del trabajo de James Dean, la película cuenta con una banda sonora que revolucionó la música en el cine.

Su compositor, Leonard Rosenman, fue compañero de piso de piso de Dean. Además

Su talento aunó los ritmos del jazz y de la música clásica en una misma melodía. Podría haber sido Stravinsky, pero Hollywood se cruzó en su camino. Dunn explica a la HFPA el significado de la música de Rosenman y la harmoniosa mezcla de imágenes y música que se elevará el próximo 17 de noviembre en el auditorio Walt Disney con este concierto. El programa in/Sight este año incluirá La ley del silencio (18 de noviembre) y Casablanca (20 noviembre), ambos bajo la batuta de David Newman.

 

Pregunta: ¿Cuál es su relación con Rosenman?

Dunn: El compositor fue un gran profesor y amigo. Además de un talento extraordinario quien a pesar de conseguir varios premios Emmy y un par de Oscars a lo largo de su carrera nunca recibió el reconocimiento que merecido más allá del limitado mundo de las bandas sonoras. Tanto él como Alex North fueron quienes introdujeron la música moderna en el campo de las bandas sonoras.

Pregunta: ¿Por qué revolucionó la música en el cine en lugar de la música sinfónica?

Dunn: Cuando no era más que otro compositor intentando llegar a final de mes compartió piso con James Dean y fue su profesor de piano. Dean le recomendó a Elia Kazan para que compusiera la música de Al este del edén y a su vez Elia le recomendó a Nicholas Ray para Rebelde sin causa, trabajos a los que siguieron muchos más títulos. Pero por entonces la música orquestal y la música de cine eran mundos inmiscibles. Y en el momento en el que recibió la bendición de Hollywood, el mundo de la música clásica le cerró las puertas. Leonard Bernstein y Aaron Coplan, incluso Segei Prokofiev, trabajaron en ambos medios pero ya eran famosos como compositores clásicos cuando recibieron la llamada de Hollywood. Leonard se vio marcado. Compuso un gran número de conciertos maravillosos pero siempre le frustró la falta de reconocimiento que tuvo en el mundo de la música clásica. Una pena porque nunca disfrutó plenamente del increíble éxito que tuvo como compositor de bandas sonoras.

Pregunta: ¿Cómo conoció a Rosenman?

Dunn: Le debo mi carrera como músico. De niño tocaba el piano muy bien pero en aquel entonces me podían los nervios y mi arrogancia así que estudié medicina y me gradué como cirujano. Cuando conocí a Leonard era un cirujano especializado en oftalmología que nunca dejó de practicar música. Le estaba mostrando mi casa, que estaba a la venta, cuando vio mi piano con partituras por el suelo y me dijo eso de “¿pensaba que aquí vivía un médico?” Se quedó muy impresionado y me animó para que volviera a los escenarios.

Pregunta: ¿Es este concierto su forma de darle las gracias?

Dunn: Esta iniciativa es maravillosa porque su música es asombrosa y para mi es todo un honor poder presentar la obra de Leonard como se merece. Poder mostrar su mejor trabajo en un auditorio como el Disney Hall. Una música con fuertes influencias de Stravinsky, (Arnold) Shoenberg y (Alban) Berg. Pero también me parece importante fomentar el interés en las bandas sonoras clásicas. Vivimos un momento en el que muchas películas se muestran en concierto con su banda sonora y la iniciativa está muy bien porque para muchos es la primera vez que escuchan a una orquesta. Pero desafortunadamente muchos de estos conciertos están dedicados a taquillazos para atraer a la audiencia sin prestar atención a la calidad de su música.

Pregunta: ¿Quiénes son los nuevos Rosenman?

Dunn: Hemos tenido grandes talentos: John Barry, Nino Rota, mi amigo Richard Rodney Bennet, Elmer Bernstein, Jerry Goldsmith. La lista es larga. También incluiría a Hans Zimmer, Danny Elfman y Alexandre Desplat aunque su forma de escribir sea diferente. Randy Newman, Michael Giacchino y Thomas Newman han hecho trabajos buenos. Hay grandes composiciones pero con la tecnología que tenemos en la actualidad cualquiera puede componer una banda sonora y la gente no tiene la preparación musical que solía tener. Pero pasa lo mismo en el campo de la música orquestal, que también intenta encontrar su camino, salir a flote.