Latinoamérica florece en la 70 Berlinale

by Paz Mata February 24, 2020
Cast, writer and director of "The Intruder", 2020, at Berlin

Matias Roveda, Santiago Gallelli, Natalia Meta y Benjamin Domenech  de El Prófugo, en Berlin.

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El cine latinoamericano vuelve a estar presente en diversas secciones de la septuagésima edición de la Berlinale. Diecinueve estrenos mundiales procedentes de Chile, Colombia, Perú, Cuba, Uruguay, México y, sobre todo, Argentina y Brasil representan a la región en el festival. En esta edición el cine latinoamericano ofrece miradas muy diversas: temas de migración (Los Lobos, Cidade Pássaro), diferentes identidades sexuales (El nombre del hijo, Las Mil y Una, Alice Júnior), las realidades (conflictivas) de comunidades indígenas (Jiíbie, Apiyemiyekî?), e historias que mezclan la realidad, la ficción y la ilusión (El silencio del río, El Tango del viudo, El Prófugo, Isabella).

Como en años anteriores, Argentina esta nuevamente representada en la Berlinale con numerosas producciones. Pero además y tras seis años de ausencia, vuelve a la competencia por el Oso de Oro con la producción argentino-mexicana El Prófugo.  La obra de la laureada directora Natalia Meta (Muerte en Buenos Aires, 2014) aborda el cine del género thriller psicológico que toma como punto de partida la novela de terror “El mal menor” del autor argentino C. E. Feiling. El filme es una producción de Rei Cine, en coproducción con México, y cuenta con las actuaciones de Érica Rivas, Nahuel Pérez Biscayart, Daniel Hendler y Cecilia Roth y trata de una joven actriz Inés (Érica Rivas), quien en el transcurso de la película se pierde cada vez más entre la realidad y sus pesadillas.

Por su parte, la directora argentina Clarisa Navas acude, por primera vez, a la Berlinale para hablar de temas inusuales y políticos que atañen a los jóvenes con Las Mil y Una, película que abrió la sección Panorama. El film narra la historia del amor juvenil entre dos chicas (Sofía Cabrera y Ana Carolina García), que viven en un complejo de viviendas sociales en la provincia de Corrientes, en el noreste de Argentina. En el transcurso de la historia se ven confrontadas con hostilidades por su identidad sexual. Navas fue muy consciente a la hora de tomar la decisión de retratar una historia de amor homosexual en un ambiente socioculturalmente débil. Para ella el cine debe actuar como una forma de resistencia y ayudar a abrir la conciencia de la sociedad sobre todo en un momento de crisis como el que se vive actualmente en su país lo cual dificulta mucho más la posibilidad de hacer películas.

Aunque este año Chile solo está presente con una película (El Tango del Viudo y su espejo deformante), dentro del programa oficial de la Berlinale, es el primer país de Sudamérica invitado al Berlinale European Film Market (EFM), una de las ferias internacionales de cine más grandes del mundo. Aquí presenta con profundidad su industria cinematográfica y a sus cineastas. "El cine chileno tiene una larga tradición en la Berlinale, tradicción queremos mantener a toda costa", dijo la nueva directora gerente del festival, Mariette Rissenbeek, en su presentación.

La presencia de Chile en la Berlinale comenzó en 1983, cuando el país se encontraba en medio de una dictadura militar, en la que la cultura fue silenciada. En ese momento, Cristián Sánchez era uno de los pocos cineastas chilenos que aún no había salido de Chile y que, sin embargo, logró mostrar su película Los deseos concebidos en la Berlinale. "La gente que estaba haciendo cine durante ese tiempo se tuvo que ir del país, porque eran personas que estaban cuestionando el statu quo. Fueron 20 años de silencio. En el cine de hoy hay muchas reflexiones sobre lo que ocurrió durante esos años”, explica Elisa Leiva, la encargada de las relaciones internacionales en CinemaChile, la agencia para la difusión del cine chileno en el extranjero. Recientemente, dos películas del director Sebastián Lelio ganaron  Osos de Plata en la Berlinale: Gloria, a la mejor actriz en 2013, y Una mujer fantástica, al mejor guion, en 2017. Además Lelio fue parte del jurado internacional en el 2019.

Sin embargo, aparte de grandes nombres del cine chileno, Leiva también espera que talentos emergentes se puedan fortalecer en Berlín: "En esta edición del EFM hay muchos productores emergentes en espacios como el ‘Series Market' o el ‘Producers Hub'. Tenemos modelos como el de Sebastián Lelio, pero esperamos que esto también sea posible para personajes que recién están empezando.

Directors Caetano Gotardo and Marco Futra at Berlin2020

Los directores de Todos os mortos, Caetano Gotardo y Marco Dutra en Berlin.

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En esta edición predomina, además, el cine brasileño, que acude a la sección Oficial en Competencia con Todos os mortos, coproducción franco-brasileña de Dezenove Som e Imagens y codirigida por Caetano Gotardo (Seus Ossos e Seus Olhos, O Que Se Move) y Marco Dutra (As boas maneiras, O silêncio do céu). El director Abel Ferrada, también es parte de esta edición del reconocido festival con Siberia, una coproducción entre Italia (Vivo Films), Alemania (Maze Pictures) y la mexicana Piano interpretada por Willem Dafoe, Dounia Sichov y Simon McBurney.

En la sección de Forum de cine independiente se podrá ver el estreno mundial de las cintas brasileñas Luz nos trópicos, de Paula Gaitán y Vil, má, de Gustavo Vinagre, las argentinas Medium, de Edgardo Cozarinsky y Responsabilidad empresarial, de Jonathan Perel, la chilena El tango del viudo y su espejo deformante, de Raúl Ruiz y Valeria Sarmiento, la cubano-española Entre perro y lobo, de Irene Gutiérrez y Chico ventana también quisiera tener un submarino, del uruguayo Alex Piperno coproduccida por Argentina, Uruguay, Brasil, Holanda y Filipinas.

Por otro lado, en la sección de Forum Expanded se exhiben varios títulos brasileños: Jogos Dirigidos de Jonathas de Andrade, (Outros) Fundamentos, de Aline Motta, Vaga Carne, de Grace Passô y Ricardo Alves Jr, Letter from a Guarani Woman in Search of the Land Without Evil, de Patricia Ferreira Pará Yxapy y la coproducción junto a Francia, Holanda y Portugal Apiyemiyekî? de Ana Vaz. A ellas se suman la coproducción franco-colombiana Jiíbie, de Laura Huertas Millán y la coproducción entre Chile, Alemania y EEUU Imaginary Explosions, episode 2, Chaitén, de Caitlin Berrigan.

En la 43ª edición de la sección Generation, dedicada al público joven, se presentan 59 filmes de 34 países, de los cuales cuatro son latinoamericanos, entre ellos Mamá, mamá, mamá, ópera prima de la argentina Sol Berruezo Pichon-Riviére, la mexicana Los lobos, de Samuel Kishi Leopo y tres largometrajes brasileños:  Alice Júnior, de Gil Baroni, Irmã, de Luciana Mazeto y Vinícius Lopes, y Meu nome é Bagdá, de Caru Alves de Souza. También acuden los cortometrajes, El nombre del hijo, de la argentina Martina Matzkin, El silencio del río, de la peruana Francesca Canepa y , de las brasileñas Ana Flavia Cavalcanti y Julia Zakia. Y en la sección de Berlinale shorts la directora argentina Agustina Comedi compite con Playback. Ensayo de una despedida.”

A esta 70ma edición de la Berlinale se suma una nueva categoría en competencia denominada Encounters, enfocada a nuevas voces y narrativas diversas. En esta compiten la cinta argentina Isabella, de Matías Piñeiro y la ópera prima de Camilo Restrepo, Los conductos, coproducida entre Francia, Colombia y Brasil.