Los Globos de Oro celebran su 77 edición sin ningún hispano premiado

by Rocio Ayuso January 10, 2020
Filmmakers and cast of 1917 on stage at the 77th Golden Globes

El director Sam Mendes, elenco y productores de 1917 en el escenario de los 77 Globos de Oro.

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Nunca tantos hispanos salieron con las manos vacías de la ceremonia de los Globos de Oro. Pero esa fue la suerte de los numerosos españoles nominados en esta 77 edición de los premios que anualmente entrega la Asociación de la Prensa Extranjera en Hollywood (más conocidas como HFPA por sus siglas en inglés). Pedro Almodóvar llegó a la gala celebrada el pasado domingo 5 de enero en el hotel Beverly Hilton defendiendo la candidatura de Dolor y Gloria como mejor película en lengua no inglesa. Es la misma película que acercó al malagueño Antonio Banderas a la quinta candidatura al Globo de Oro de su carrera. En esta ocasión fue por un papel interpretado en español, algo de por sí reseñable ya que son muy pocos los intérpretes candidatos como mejor actor dramático por un trabajo en otro idioma que el inglés. También se contó entre los candidatos de este año la cubana-española Ana de Armas, una actriz que se los está llevando a todos de calle y que disfrutó de su primera candidatura al Globo de Oro en la categoría de mejor actriz en una comedia o musical por su trabajo en Knives Out.

Pero todos ellos se fueron con las manos vacías a pesar de su valía aunque con la sonrisa puesta, conocedores también del valor de sus contendientes. Almodóvar se mostró orgulloso y hasta incluso adivino ante la victoria de la cinta coreana Parasite en la categoría a la que aspiraba su filme. Y en el caso de Ana de Armas, el que habría sido su Globo de Oro fue a parar a manos de Awkwafina por su trabajo en The Farewell , un premio que hizo historia en la comunidad asiática. En el caso de Antonio, el premio al mejor actor en un drama parecía cantado para Joaquin Phoenix por Joker. Irónicamente fue el galardón más hispano de la velada dado que este intérprete estadounidense nació en Puerto Rico.

Pero todavía los Globos de Oro no han deparado a los artistas hispanos el reconocimiento a su trabajo que se va produciendo entre otros colectivos como el afroamericano o el asiático. Eso no impidió que el castellano se dejara escuchar entre numerosos comensales a esta fiesta del cine que sirve de pistoletazo de salida en lo que ya se viene a conocer como la temporada de premios. Salma Hayek se sentó en la misma mesa que Banderas y Almodóvar, compartiendo con ellos su amistad y cariño en estos momentos de nervios esperando a conocer su suerte. La colombiana Sofía Vergara sirvió de presentadora en la gala y Nestor Carbonell, de padres cubanos y españoles aunque nacido en Estados Unidos, acompañó al resto del reparto de The Morning Show, serie de la que forma parte. También acudió a la ceremonia Gwyneth Paltrow que no tiene un pelo de española, pero lo habla mejor que nadie tras haber pasado numerosos veranos en Talavera.

Todos ellos disfrutaron de una velada donde la llamada sorpresa de la noche fue el premio al mejor filme dramático para 1917, película dirigida por Sam Mendes que se llevó el Globo de Oro a mejor director. Fue una sorpresa para todo aquel que aún no haya visto la película ya que el filme bélico se gana a cualquiera que lo ve. Como mejor comedia o musical se alzó con el galardón Once Upon a Time in… Hollywood, película que también obtuvo el premio al mejor guion (para Quentin Tarantino) y para el mejor actor de reparto, que fue para un inolvidable Brad Pitt. Rocketman obtuvo dos galardones, a mejor actor de comedia o musical para Taron Egerton, y a mejor canción para Elton John con "(I'm Gonna) Love Me Again". El mismo número de Globos que obtuvo Joker que sumó al de Phoenix el de mejor banda sonora, por primera vez otorgado a una mujer, la islandesa Hildur Guðnadóttir.

Laura Dern obtuvo el Globo de Oro a mejor actriz secundaria, el único premio de la noche para Marriage Story, película que aspiraba a un mayor número de candidaturas. Peor le fue a The Irishman, que salió con las manos vacías. Pero casi mejor así porque su director, Martin Scorsese, fue el realizador más solicitado de la noche no solo durante la ceremonia sino posteriormente en las fiestas donde todos quisieron rendirle pleitesía y con un Leonardo DiCaprio que no se separó de su lado dada la cantidad de proyectos que tienen juntos para un futuro cercano el alevín y el maestro. Y como mejor actriz dramática, el Globo de Oro volvió 17 años más tarde de su última victoria por Cold Mountain a Renée Zellweger por su trabajo en Judy. Como dijo la actriz a toda la sala con cariño e ironía en una industria que no parece envejecer “nos vemos muy bien después de 17 años”.