Nominado: Mejor interpretación masculina en una película dramática - Trumbo

HFPA

Fueron muchos los fans devotos de Breaking Bad que fueron a ver Trumbo, entusiasmados con la idea de volver a ver, aunque sea elípticamente a Walter White, el profesor de química convertido en narcotraficante que transformó a Bryan Cranston de actor respetado en gran estrella. Y sin embargo, cuando se sentaron a ver la nueva película de Jay Roach que cuenta la vida del guionista mejor pagado de Holllywood, quien pagó en carne propia el ser fiel a sus ideales, no encontraron nada que les recordara a White. Es que Cranston, un verdadero camaleón que puede mimetizarse de tal manera en sus papeles que a veces hay que parpadear un par de veces para darse cuenta que es él, desaparece de inmediato en la pantalla y es Dalton Trumbo, aquel que no muchos recordamos fisicamente pero del cual todos los de cierta generación conocemos su historia. La suya es sin dudas una de las más terribles que se vivieron en la gran industria del cine en muchas décadas, cuando en plena guerra fría un grupo de senadores recalcitrantes decidió arremeter contra actores, directores y guionistas que en el pasado habían militado abiertamente en el Partido Comunista de Estados Unidos. Su trabajo es tan impactante que no soprende que Cranston vuelva a estar nominado al Globo de Oro, un premio con el que tiene una larga historia. Fue nominado por primera vez en el 2003 como Mejor actor de reparto en una serie, miniserie o película televisiva por Malcolm in the Middle, para luego competir 8 años después como Mejor interpretación masculina en una serie dramática por Breaking Bad, iniciando un reencuentro anual con el premio que otorgan los integrantes de la Asociación de Prensa Extranjera de Hollywood que se extendió a lo largo de 4 de las 5 temporadadas de Breaking Bad y que concluyó de la mejor manera posible cuando en el 2014 fue el merecido ganador. Sin embargo, esta es la primera vez que es nominado como actor de cine, quizás porque aunque ha actuado para la pantalla grande desde 1988, por esas cosas del destino siempre fue un hombre de la televisión.

Basta revisar su biografía para darse cuenta que en su destino estaba marcado que tenía que ser actor. Bryan es el hijo de Joe Cranston, quien en la década del '50 participó en las series Space Patrol y Dragnet, entre muchas otras, y de la actriz de radio Audrey Peggy Sell. Y aunque ya a los 8 años participó de un comercial, le llevó un tiempo darse cuenta que su vocación pasaba por trabajar delante de las cámaras. Más fascinado con la lucha contra el delito que con seguir los pasos de sus padres, Bryan estudió Ciencias Policiales en la universidad, obteniendo su diploma. Sin embargo, en un viaje a través del país junto con su hermano Kyle, quien también se convertiría en actor profesional, descubrió el mundo del teatro ganándose la vida en una sala de Daytona Beach, en Florida. Cuando regresó a su Valle de San Fernando natal, en Los Ángeles, continuó trabajando en puestas locales, hasta que debutó en la televisión en un episodio de Chips en 1982. Y aunque su participación como actor invitado en series televisivas se volvió algo habitual no obtuvo un papel recurrente hasta 6 años después, en que se integró al elenco de Raising Miranda, una comedia protagonizada por James Naughton de muy breve duración. Durante esos años, Bryan se ganó la vida ayudado por numerosos comerciales e incontables doblajes de series japonesas de animación. En 1994, Jerry Seinfeld lo contrató para que encarnara a un excéntrico dentista en su popular comedia televisiva, lo cual ciertamente no pasó desapercibido. Pero si alguien jugó un papel fundamental para que la gran industria le diera una oportunidad a este talentoso intérprete ese fue Tom Hanks, quien le dio su primer papel importante para el cine en That Thing You Do!, su debut como director, y luego lo convocó para la miniserie que produjo, From the Earth to the Moon. También fue quien le sugirió su nombre a Steven Spielberg para que lo contratara como el coronel manco que ordena la misión en Saving Private Ryan. En 1999, Cranston se largó a dirigir su primera y única película hasta la fecha, Last Chance, que también escribió y en la que compartió cartel con su esposa, Robin Dearden. Sin embargo, en televisión tiene una carrera paralela como director, que incluye episodios de Malcolm in the Middle y Breaking Bad, pero también The Office y Modern Family.

Su carrera se volvió más vertiginosa a partir del año 2000, cuando fue contratado para encarnar al padre de Frankie Muñiz en Malcolm in the Middle, sin imaginar que la serie se convertiría en una de las más exitosas de la época. A lo largo de las 7 temporadas, su participación fue una de las claves de la aceptación popular, dejándole 3 nominaciones al Emmy y una al Globo de Oro por ese papel. De la misma manera en que Malcolm in the Middle demostró su increíble talento para la comedia, Breaking Bad, que comenzó a emitirse en el 2008, le dio la oportunidad de mostrar muchas otras facetas, apoyado por los brillantes guiones de Vince Gilligan y un elenco de primer nivel. Su tranformación de frustrado profesor de química a líder del narcotráfico fue una de las más apabullantes que se han visto en los últimos años en la televisión, obteniendo nominaciones al Emmy en cada una de las 5 temporadas y ganando ese premio en 4 ocasiones.

Cranston descartó en su último encuentro con los miembros de la Asociación de Prensa Extranjera de Hollywood un posible retorno como White, explicando que sería como arruinar una cena perfecta comiendo un postre extra que uno no necesita. En cambio, aprovecha el momento que por fin le brinda el cine, y del que su trabajo en Trumbo parece ser el inicio de una nueva y formidable etapa de su carrera. Tras protagonizar el año pasado la nueva versión de Godzilla que dirigió Gareth Edwards, rueda actualmente la versión para HBO de la obra de teatro que hizo en Broadway, All the Way y en la que interpretó al presidente Lyndon B. Johnson, asi como Wakefield, en la que comparte cartel con Jennifer Garner. Ya ha terminado Infiltrator con John Leguizamo y hasta se ha sumado al elenco vocal de Kung Fu Panda 3, probablemente la culminación de su labor como actor de doblaje, la que nunca abandonó en medio de todo el éxito.

Gabriel Lerman