Nominada- Mejor interpretación fílmica de una actriz de reparto-Steve Jobs

HFPA

Indiscutiblemente una de las mejores actrices de su generación, esta actriz británica ganadora del Óscar y del Globo de Oro es toda una institución de moda y estilo en su natal Inglaterra, mientras en Hollywood no deja de ser noticia por su notable trabajo frente a las cámaras. Ahora, a sus 40 años de edad, Winslet mantiene un horario de trabajo intenso con películas como ‘Steve Jobs’, que le ha merecido una nueva nominación al Globo de Oro como Mejor actriz de reparto, en el que interpreta a Joanna Hoffman, la mano derecha del visionario cofundador de Apple, en el que Winslet demuestra por qué sigue siendo una de las actrices más cotizadas por su belleza y desenvolvimiento en la pantalla grande.

La británica, que cobró notoriedad por su papel en en Titanic (1997) junto a Leonardo DiCaprio, ha dicho que es indudablemente fue un hito en su carrera: “No me gustaría tener que decir que Titanic fue el filme que ha tenido un mayor impacto en la dirección de mi carrera, pero creo que lo fue. Sin embargo, lo que realmente me permitió, fue elegir la dirección de mi carrera. La gente piensa que conseguí un éxito financiero después de Titanic. Eso es un error enorme. Tenía 19 años de edad. Nadie sabía quién era yo, pero lo que sí logré fue fomentar una gran amistad con Leonardo DiCaprio”.

Normalidad y simplicidad son parte de su filosofía de vida, como ella misma lo ha dicho en incontables ocasiones, donde afirma que no lee nada de lo que se escribe sobre ella, ni permite que entren periódicos ni revistas en su casa. Ella asegura que no usa Internet, ni tiene cuentas de Twitter ni Facebook, en gran parte para evitar leer críticas y juicios de valor que no le traen nada bueno a su carga emocional.

Su carrera comenzó a forjarse en 1994, cuando el director Peter Jackson le ofreció su primera oportunidad en el ambiente cinematográfico en Heavenly Creatures, en la que Kate interpretó a Juliet, una adolescente enamorada de una amiga con la que traman el asesinato de su madre, en la que trabajó con la actriz neocelandesa Melanie Lynskey. Con este papel, ya Winslet comenzaba a dar de qué hablar en la prensa especializada de su país.

En 1995 participó en A Kid in King's Arthur Court como la princesa Sarah. Luego se le sumó Sense and Sensibility dirigida por Ang Lee. En 1996 aparece en Jude, basada en la obra de Thomas Hardy en la que desempeña el rol de Sue, una mujer pobre, madre de dos hijos y adelantada a su época, para luego aparecer en la version de Hamlet de Kenneth Branagh. Tras esto, llegó al estrellato mundial con Titanic en 1997.

Y aunque la gran producción de James Cameron la puso en el mapa de estrellas de Hollywood, tras otro número de películas que siguió protagonizando con el tiempo, el reconocimiento de sus aptitudes interpretativas tras cinco nominaciones al Oscar y a los Globos de Oro llegaría a su cumbre en el año 2009, cuando recibió finalmente el Premio de la Academia como Mejor actriz por su papel en The Reader, una coproducción germano-estadounidense dirigida por el británico Stephen Daldry y basada en la novela homónima de Bernhard Schlink. Ambientada en la Alemania nazi, la película narra la tórrida historia de amor entre un joven llamado Michael Berg (intepretado alternativamente por David Kross y Ralph Fiennes) y una mujer madura llamada Hanna Schmitz, interpretada por Winslet.

Con dicho papel, así como su interpretación en Revolutionary Road en el que volvió a compartir papel protagónico con Leonardo DiCaprio, le merecieron en el 2009 dos Globos de Oro, a la Mejor actriz de drama y a la Mejor actriz de reparto, respectivamente.

De esa manera, Kate Winslet no sólo se convirtió en un nombre asegurado para atraer proyectos de alto calibre para los realizadores de Holllywood, sino que además su rostro y figura ha sido parte de famosas marcas de diseñadores de moda y de firmas de cosméticos, la cual la hacen una de las estrellas más apetecidas en el mundo de la alta costura y de la moda en general. Eso no le quita su enorme desempeño con sus papeles, ya sean protagónicos o de reparto como sucede en la película de Danny Boyle Steve Jobs, en el que interpreta junto a Michael Fassbender uno de los papeles más sólidos del año.

Mario Amaya