Luca Guadagnino explica el porqué de We Are Who We Are

by Elisa Leonelli October 10, 2020
Luca Guadagnino

Armando Gallo/HFPA

Luca Guadagnino es el director de We Are Who We Are, serie de 8 episodios ambientada en Chioggia (Italia), en el 2016, en una base militar estadounidense donde transcurre la vida de dos adolescentes de catorce años, Fraser y Catlin, la de sus familias y de sus amigos, italianos y estadounidenses, blancos y negros. Conversamos, vía Zoom, con el director de Call Me by Your Name y I am Love, ambas nominadas al Globo de Oro.

Fraser es considerado gay por sus nuevos amigos, con los que trata de congeniar tras llegar a Italia desde Nueva York. Allí se hace amigo de Catlin y ella le ayuda a expresar su masculinidad. ¿Qué temas pretende explorar con estos personajes que están atravesando ese delicado momento que es la adolescencia?

Lorenzo Mieli, el productor de la serie, me propuso hablar de la identidad de género entre los adolescentes. A partir de ahí, nos preguntamos lo que puede significar ser hijo de un militar estadounidense y vivir fuera de Estados Unidos. A eso añadimos los elementos que han configurado lo que es la serie.  Trata de jóvenes de catorce años que viven la confusión y la transformación propia de esa edad, que procesan el fin de la infancia y se enfrentan al desconocimiento de cómo serán cuando sean adultos. Mientras tanto, viven en un estado de desasosiego constante que les lleva a imaginar miles de posibilidades.

Call Me by Your Name fue una película muy distinta a esta serie, pero cambas coinciden en la adolescencia de sus protagonistas: Elio tiene diecisiete años, mientras que Fraser tiene catorce. ¿Se parecen en algo a su adolescencia?

Quizá de forma inconsciente, ya que, probablemente, veo todo a través del prisma de mi labor como cineasta. Pero no es algo intencional, al menos no del todo. La historia quiere cuestionar continuamente la identidad propia, los deseos, lo que cada uno de nosotros querríamos ser y no conseguimos. Son conceptos universales, por lo tanto, también forman parte de mi imaginación, de mi visión del mundo y de las experiencias vividas como lo son de las experiencias de cualquier otra persona.

La serie nos presenta también a Sarah (Chloë Sevigny), la madre, capitán del cuartel, a su esposa Maggie (Alice Braga), médico del ejército, a la madre de Catlin, Jenni (Faith Alabi), una nigeriana casada con un afro americano. ¿Qué significado tienen estos personajes femeninos?

Sarah, Maggie y Jenni son tres mujeres que tienen la necesidad y el deseo de conocer a otras mujeres dentro del vacío que supone su existencia en una base militar en la que cada uno sabe cuál es su papel y cuáles son las normas y las rutinas a seguir. A través de su relación, estas mujeres aciertan o fallan, aunque sea brevemente, pero al menos intentan cuestionarse lo que son. Y esto me interesa mucho. Además, el mundo femenino, a mi manera de ver, tiene una capacidad de apertura y de hospitalidad muy distinta a la del mundo masculino.

Catlin es una joven de color, al igual que su familia y muchos de sus amigos. ¿Por qué le interesó incluir tantos personajes de color en esta serie?

No fue una decisión que tomada a priori. Simplemente, me interesaba contar la historia de Catlin y de su familia. Cuando empezamos a imaginar quiénes podrían ser estos personajes, pensamos que sería interesante que fuera un afro americano que conoce a una mujer africana como Jenni, una mujer que, para sentirse parte de esa comunidad quiere sumar la identidad americana a la suya y sueña con vivir en Chicago.  Yo crecí en Etiopia, rodeado de una múltiple variedad de etnias, por lo que incluir personas de distinta raza o etnia en mis historias no me supone ningún problema.

Vivió en Etiopia hasta los 6 años porque su padre era profesor de historia y literatura italiana en Addis Abeba, capital de la ex colonia italiana. ¿Qué recuerda de esa experiencia?

Era muy pequeño, pero todavía recuerdo esa sensación de luz y expansión que sientes cuando vives en un lugar que cuenta con tanto espacio, con tantos contrastes meteorológicos: las épocas de lluvia, el calor, el fresco, los cielos infinitos. Sinceramente, todo eso sigue presente en mi vida, reflejado en mi visión del espacio y de las cosas.

En el corto, Fiori, Fiori, Fiori, volvió al pueblo de su padre, Canicatti, en la provincia de Agriento, en Sicilia. ¿Qué descubrió en ese rodaje?

Durante el confinamiento estuve todo el tiempo encerrado en mi apartamento de Milán. Fue un periodo muy difícil de mi vida, pero dada mi condición de cineasta, tuve el permiso del gobierno para viajar con un reducido equipo y filmar un pequeño documental en Sicilia. Visité el pueblo donde nació mi padre y la casa de la familia, donde pasábamos las vacaciones de verano, donde todavía viven allí mis dos tías.  Me hizo mucho bien verme rodeado de naturaleza, de flores de todos los colores, de una increíble belleza. Fue un bálsamo para mi alma.

En la serie muestra la trágica consecuencia de enviar a los jóvenes soldados a combatir en Afganistán. ¿Qué opina de esta guerra que inició George Bush cuando estuvo en la presidencia de los Estados Unidos y que todavía continua?

Las dos guerras del Golfo fueron una catástrofe. Fueron guerras terroríficas. Está claro que las consecuencias de esas guerras las estamos pagando ahora y continuaremos pagándolas durante las próximas décadas dado el odio que existe en muchas culturas con respecto a Occidente. Esto se debe al antagonismo que existe entre esas culturas y las culturas occidentales, que evidentemente han cultivado y fomentado las condiciones perfectas para que se lleven a cabo los ataques terroristas que viene sufriendo Europa, en sus propias carnes, desde hace varios años.

Traducción: Paz Mata