Lucas Vidal: “Uno puede vivir del arte y no tener miedo”

by Rocio Ayuso March 19, 2020
Composer Lucas Vidal

carlos alvarez/getty images

Lucas Vidal representa la fuerza de la música española. Lo hizo incluso antes de nacer, indisolublemente unido al sonido musical español como nieto del fundador de una de las principales compañías discográficas en España, Hispavox, y con una familia llena de artistas en diferentes disciplinas. A los 3 años tocaba el piano, a los 16 ya solicita plaza para la prestigiosa escuela Berklee de música y a los 28 estaba componiendo el espacio sonoro de Fast & Furious 6. Con dos premios Goya en su poder y asentado con su familia en Madrid, Vidal mantiene su oído en todos los campos, preparando la salida de su álbum Karma, metido de lleno en la televisión con la serie Elite y convertido en el hombre que le dio música a la transformación de Javier Muñoz, el protagonista de la inquietante obra de los hermanos Pastor, Hogar, que a partir de este mes puedes ver en Netflix.

¿Cómo le abrieron las puertas de Hogar?

Ya conocía a los hermanos Pastor. Soy muy fan de los rollitos que ellos hacen y además esta vez querían algo muy diferente y rompedor por lo que fue un proceso muy interesante. Estuvo llevado por una sonoridad muy inquietante para el universo de Javier Muñoz, nuestro protagonista, que nos permitió ver el desarrollo del personaje.

¿En qué fase de la producción se incorporó?

Intento incorporarme desde la preproducción, para tener ideas desde que leo el guion y plantear un universo muy abstracto que luego pintamos con imágenes. Así fue con Hogar lo que me permitió ir al set y ver la dirección de fotografía, conocer las ideas a nivel visual y sonoro del resto de los artistas.

Pero a la hora de la verdad el trabajo del compositor es en solitario. ¿De dónde nace una banda sonora?

Yo siempre comparo el proceso al de una persona a la que se le ocurren tres palabras, luego una frase y, al final, una historia. Aquí la diferencia es el lenguaje de la música. Hay que conocerlo, pero sabiendo la técnica y el silencio, básico para la música, vas construyendo capas y organizándolas. En Hogar comencé con el ordenador, buscando texturas con sonidos diferentes de violín para dar una sonoridad diferente. Me tiré ahí varios días viendo como iba a sonar el universo de nuestro protagonista.

Me temo que a estas alturas la imagen idílica de un compositor solo con su piano es una falacia, ¿no?

Justo antes de empezar esta entrevista estaba haciendo un ballet al piano con una partitura. Depende del proyecto. En el caso de la serie Elite todo es muy electrónico, su música nace de acordes y los acordes los hago con instrumentos muy electrónicos. En otros proyectos sí que hago melodías con el piano. En unos días se estrena mi segundo single del álbum Karma, álbum de música electrónica y orquestal. Tras un “background” meramente clásico he tenido varias épocas en mi vida y ahora me interesa ver como casan estos universos.

¿Cuál es el momento que más teme del proceso creativo?

Me gusta tanto lo que hago que cuando presento ideas no presento una, presento veinte. Quizás lo que más me cuesta es ir al estreno y oír otra vez lo que hice durante meses.

¿Piensa que su pasión le viene de familia?

He tenido la suerte de poder disfrutar de la música clásica desde pequeño gracias a mi abuelo fundador de (la casa discográfica) Hispavox. Eso por parte de padre y por parte de madre mis primos son bailarines clásicos. Ellos me han ayudado a crecer como artista. Me mostraron que uno puede vivir del arte y no tener miedo.

¿Y qué nos dice de esa otra familia, no de sangre sino que le sirvieron de inspiración? ¿Ennio Morricone o John Williams, quizás?

No he tenido la suerte de conocer a Morricone a pesar de que le vi dirigiendo. Lo mismo con el maestro Williams, aunque tuve la suerte de dirigir su música en el Teatro Real en Madrid. Pero también son parte de esa familia Alexandre Desplat, al que admiro muchísimo. Y a la cabeza de esa lista está alguien al que tengo la oportunidad de conocer y que me sorprende muchísimo con cada película como Alberto Iglesias. Es un referente a nivel musical y humano del que siempre se aprende.

¿Qué encontró en el cine que no halló en la música clásica?

Me gusta mucho la música tonal, acompañar historias. Hacer música seria, totalmente abstracta, sin que acompañe una imagen o un concepto siempre me ha costado más. Mi bagaje en música clásica ha hecho que me haya centrado más en la música tonal.

¿Cuán importante fue su preparación musical en Berklee?

Tuve la suerte de ir con 16 años y me dieron una beca con la que pude estudiar en Boston. Hoy en día hay más oportunidades, pero hace 16 años en España no había muchas escuelas. Mi paso por Julliard también me ayudó mucho.

¿Una buena puerta para entrar en Hollywood?

Hollywood es como un gran hipermercado y en España, la industria es un súper de barrio. El hipermercado abastece a más gente, pero el súper de barrio tiene un buen rollito, puedes hablar de tú a tú. Además, la industria española ya no es tan pequeña, ha crecido muchísimo gracias a las plataformas, cada vez hay proyectos más interesantes. Pero dicho esto, en Estados Unidos son pioneros del entretenimiento, son buenos vendiendo sus películas porque para ello hay que tener capacidad de organización. Pero he tenido la suerte de poder vivir en los dos mundos y me quedo con lo mejor de cada uno.

¿Es comparable el trabajo en una película como Hogar con su participación en una saga multimillonaria como Fast & Furious?

La diferencia es grande. Hay más presión en un proyecto estadounidense de los grandes. Hay más cambios de corte, están las analíticas previas… Hay mucho dinero metido en estos proyectos y los estudios quieren que su filme funcione para las masas. Hacen más pases previos, hay muchos cambios y uno necesita un equipo más grande que el que utilizo en una película española o europea en la que hay más tiempo sin tanto cambio y un contacto más directo entre el compositor y el director. Pero me gusta combinar. Ahora estoy más en España y la industria española hay una calidad envidiable. En cine con Hogar, o series como Elite. También estoy trabajando en Xtremo, la primera película de acción española y parece una película americana.

La pregunta de cierre no puede ser otra que ¿cuál es su Hogar?

España. Aquí se vive muy bien y me gusta que es un país donde se respeta cada vez más la cultura y que cuenta con servicios sociales. El sistema americano cada vez presenta más problemas, con una gran presión social en la que cada vez hay más sintecho y sin seguro. España, Europa, ofrece todavía una garantía social y su industria cuenta con gente y también técnicos que se han formado muy bien y hacen un cine y series universales. Yo quiero apoyarlo.