Lucia Garibaldi: "Estar en Sundance es maravilloso"

by Gabriel Lerman January 30, 2019
Uruguayan director Lucía Garibaldi

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Se nota que todavía le cuesta creer que se encuentra en Park City, el resort invernal de Utah en el que se realiza el Festival de Sundance, sobre todo porque Los tiburones es la primera película uruguaya que ha sido seleccionada en la historia del evento fundado por Robert Redford. Sin embargo, Lucía Garibaldi no es nueva en esto de ganar. El guion de la película obtuvo un premio de la institución uruguaya que provee fondos para el desarrollo, luego logró que fuese una coproducción con Argentina (que aportó a los actores Fabián Arenillas y Valeria Lois) y finalmente ganó en San Sebastián el premio Cine en Construcción con el que finalmente pudo terminarla. Los tiburones es una de las cuatro películas latinoamericanas que participan en esta edición de Sundance y cuenta la historia de una adolescente de 14 años (Romina Bentancur) que está dispuesta a todo con tal de llamar la atención del chico que le gusta (Federico Morosini).

Si uno lee la historia de como se llegó a hacer Los tiburones da la sensación de que hay que ser un ganador total para poder terminar una primera película. ¿Fue una odisea poder llegar a terminala?

En principio fue un poco lento y después al final tuvimos unos golpes de suerte impresionantes. Creo que tuvieron que ver con que encontramos a la actriz y con que era adolescente y estaba creciendo, entonces hubo ahí como una necesidad imperiosa de que suceda y creo que se entendió, pudimos convencer a los jurados, no sé por qué. Ganar Cine en Construcción en San Sebastián fue la clave para terminarla porque si no era por eso sinceramente no teníamos muchas posibilidades, capaz que sí pero se iba a demorar más

Y después se convirtió en la primera película uruguaya que entra en Sundance, que no es un logro menor. ¿Cómo te impactó eso cuando te avisaron que te habían elegido?

No lo podía creer, me quedé sin palabras, ya ganar en San Sebastián fue muy fuerte. Porque viste nunca sabes si la película está buena o no, a mí me gusta mucho, la veo y es una película que quiero, pero no tengo la distancia para poder apreciarla, pero de repente cuando ya en San Sebastián hay gente que entendió algo de esto que es tan particular para mí fue muy emocionante. Y después Sundance, no lo podía creer...

¿Cuán complicado es filmar en la playa?

Es horrible, no se si lo vuelvo a hacer sin plata. Ésa es la clave también, de eso también me siento orgullosa. El agua es complicada porque estás ahí con una cámara que sale una fortuna, hay olas, no controlas nada, la arena te cansa, pero es lindo porque te bañas y volvés, estábamos todo el tiempo así. Una de cal y una de arena.

¿Y eso fue lo más complicado o fue más duro trabajar con actores debutantes frente a la cámara?

No, más complicado es filmar en la arena. A mí me gustan los actores no profesionales y yo quería que la actriz principal no fuese profesional. Quería eso porque buscaba algo fresco, es que lo veo en las películas a veces, hay algo tanto más real en los no profesionales que yo lo preferí así.

Pero hubo que encontrar un equilibrio porque los que hacen de sus padres son actores profesionales, para que no se note esa diferencia.

Sí, tenés que combinar todo, todo el tiempo. Ensayamos bastante, nos conocimos todos antes, llegamos ya siendo un equipo. Romi viajó a Buenos Aires y conoció antes a Fabián y a Valeria, que entendieron todo bastante bien. También creo que los uruguayos somos más apagados en la actuación y por eso fueron bajando un poco al otro registro y entraron en la sintonía con ella y con Fede que tampoco es profesional. De los jardineros uno es profesional y el otro no.

Por lo que tengo entendido Fede es famoso en Uruguay...

Es cantante de una banda y había salido en un videoclip muy lindo y ahí fue que lo vi, le vi la cara y me encantó.

¿Por qué tuviste que traer actores profesionales de Argentina?.

Porque es una de las maneras de coproducir. Tiene que ser el protagonista o los actores secundarios y después es dos cabezas de equipo y dos asistentes, trabajamos con una sonidista un montajista de Argentina.

¿Se puede hacer cine en Uruguay sin ayuda del exterior?

Se puede. Hay algunas películas que se hicieron sin ayuda pero son la minoría, todos hacemos coproducción.

 

A scene from "Los tiburones", 2019

Una escena de Los tiburones.

sundance institute

 

El cine uruguayo es muy nuevo. ¿En algún momento pensaste que te tenías que ir para poder filmar?

Sí, muchas veces intenté irme pero extraño, por eso la coproducción con Argentina resultó muy natural y muy fácil porque yo en Argentina estoy llena de amigos y es como estar en el Uruguay, es el único lugar al que me podría trasladar. Después intenté en México pero me sentí una extraterrestre pero creo que en el cine, las historias están muy vinculadas con tu propio lugar.

¿Cómo surgió la historia de Los tiburones?

Creo que lo primero que surgió fue que me gustaban que los personajes fueran un poquito malos, pero sin pensarlo mucho, después fueron un montón de ideas mías de la vida, de costumbres, de cosas que se dicen sobre la sexualidad, de programas de televisión que me gustan. Hubo un montón de ideas que fui juntando, no es que tuve la idea de “voy a hacer una película de una adolescente que secuestra un perro”. Primero hubo un universo que quería mostrar y después surgió la trama.

¿Y lo de los tiburones cuando decidiste ponerlo?

Me gustan las cosas paralelas. En realidad me gustaban en ese momento, ahora no sé si tanto.

¿Porque lo escribiste hace rato este guión ¿no?

Sí. Empecé a escribirlo hace rato y lo retomé hace 3 años, me gustaba lo ridículo también que podría ser que hubiera tiburones en Piriápolis, que eso también se le escapa a la gente que no es de ahí porque nunca sucedió y también me gustan los tiburones, porque todo el mundo les teme y en realidad son divinos y no se sabe mucho de ellos.

¿Hay algo autobiográfico en la película?

Más bien del universo sí, es totalmente personal pero nunca rapté un perro, no me pasó lo que le pasó a ella con Joselo pero si tuve ese sentimiento de crecer y de incomodidad,.

¿En la competencia con la hermana mayor hay algo autobiográfico?

No, tengo dos hermanos, no hay de eso, es que yo quería que existiera en un principio una competencia por Joselo. Después decidí que fuese la hermana, al principio era una chica cualquiera. El tema de las cenas, de los padres y de lastimar a un hermano, eso sí me ha pasado pero recién ahora estoy entendiendo un poco por qué lo puse.

¿Que es lo que aportó Romina en la película?

La voz, los movimientos, la cara, en el casting ella empezó a hacer sonar sus dedos y me empezó a hipnotizar todo en ella porque está llena de cosas que depende por donde la mires las encontrás. Ella es así. Primero hubo un acercamiento totalmente superficial mío después de darme cuenta de que no le importa como se ve y es así, no se quiso ver en el monitor en todo el rodaje. Esa impronta que tenía ella para mí era espectacular y está bueno trabajar también con alguien así, seria, muy madura, por momentos nos superaba todos en eso y con tanta frescura.

Me imagino que uno no vive en Uruguay de hacer un largometraje, ¿cómo es tu vida, de qué manera tenés que sobrevivir más allá de este sueño que estás viviendo?

Ese es el conflicto de mi vida. Edito publicidad, hago vídeos, fotos, estoy en eso, estoy pensando un poco en la docencia, también quiero escribir, es una de las cosas que más disfruto, y ahora tengo dos películas, un guión ya con premios y que estuvo en Fundación Carolina, en el curso de desarrollos cinematográficos de Ibermedia en Madrid, y bueno mi idea es seguir y mientras tanto seguiré sobreviviendo.

¿De qué manera te influye saber que hay alguien como Fede Álvarez que de golpe sube un video a Internet y a los pocos años está dirigiendo películas norteamericanas en Suecia?    

¡Me alegro por él! Creo que lo que yo hago no es tan masivo, soy realista y tampoco es lo que me interesa. Igual me alegra un montón que pasen esas cosas. De todos modos para mi ya estar en Sundance es maravilloso.

Leí también que tenías mucho miedo de empezar a filmar esta película

Sí, hay unas etapas que me dieron miedo y hay otras que las disfruté, como la de terminar y mostrarla… Creo que soy más de las que le gusta estar filmando y hacer, que mostrar. Soy más de lo otro porque de alguna manera no entiendo por qué pero se supone que tenés que estar preparado para lo otro cuando lo que vos querías era dirigir y escribir y de repente estás con una exposición para la que no estás muy preparada, pero es parte de las reglas del juego, ya lo sé. Estaba con mucho miedo en la preproducción porque no sabía muy bien como era filmar y dirigir pero desde el primer día de rodaje sentí mucha calma, me sentí muy bien, fue el momento de encontrar que era esto lo que tenía que hacer, era donde tenía que estar.

¿De chica soñabas con hacer películas?

No, a mí me gustaba todo, soy de una escuela muy hippie, de izquierda, de moda de un momento en Montevideo. Me gustaba mucho dibujar, la escultura, la música y teníamos todas clases de esas cosas. Nos leían un cuento y alguien tocaba un arpa, cosas así. Luego empecé Bellas Artes y en el primer año, que teníamos cada día una experiencia distinta, le decía a mí madre "me encanta la pintura, me encanta la escultura y quiero ser pintora”, y yo tenía 18 o 19 y mi madre se desesperó y me dijo “no, por favor, hacé una sola cosa. ¿Por qué no haces cine que tiene de todo?”. Así que en realidad lo decidieron ella y mi padre.