Luis Gerardo Méndez: "Mis películas favoritas vinieron a Sundance"

by Gabriel Lerman January 24, 2018
actor Luiz Gerardo Mendez

getty images/robby klein

No podría estar mas feliz de pasarse el fin de semana en Sundance, no sólo porque nunca antes había podido llegar al festival más importante del cine independiente, sino porque finalmente lo hizo junto al resto del elenco y del equipo técnico de Tiempo compartido, la película de Sebastián Hoffman que representa a México en la competencia internacional, y que es uno de los 3 filmes seleccionados en lengua española. Es que de por si, estos son buenos tiempos para Luis Gerardo Méndez, el actor nacido en Aguascalientes que gracias al taquillazo de Nosotros los Nobles se convirtió en uno de los rostros más populares del cine mexicano. El actor supo capitalizar su golpe de suerte con un papel protagónico en la serie de Netflix Club de cuervos, que disfruta de una exitosa tercera temporada. Méndez, que también ha protagonizado No se si cortarme las venas o dejármelas largas y Elvira, te daría mi vida pero la estoy usando, ambas de Manolo Caro, ha estrenado recientemente en México Camino a marte y ya ha concluido el rodaje de Bayoneta. En Tiempo compartido encarna a Pedro, un hombre de clase media que cuando llega a pasar sus vacaciones junto a su mujer y su hijito a un lujoso centro recreativo, descubre que por un extraño error deberá compartir su apartamento con otra familia. En el film también participan Miguel Rodarte y RJ Mitte, el hijo de Walter White en Breaking Bad.

¿Cómo te está resultando la experiencia en Sundance?

Pues, es increíble. Muchas de mis películas favoritas vinieron a Sundance. La oportunidad de que una película tuya esté en esta plataforma le cambia la vida a la película, le cambia completamente la distribución, los países en los que va a estar, la gente que la va a ver y no se, es muy emocionante que Sundance la haya elegido porque es una película que me parece que toca muchísimos temas, que tiene muchas capas y que me parecía como muy necesaria sobre todo por lo inusual que es esta película para el cine mexicano. Es una película muy arriesgada, muy audaz, con mucha personalidad y me siento muy orgulloso de que sea la representante de México en este festival.

¿La proyección fue como te lo esperabas?

Si. ¡Increíble! Fue muy emocionante. Estábamos muy nerviosos pero la respuesta de la gente fue muy impresionante porque estaban todo el tiempo ahí, estaban como muy atentos y a la comedia la entendieron perfecto, conectó perfecto con la comedia de Sebastián y con lo que queremos hacer nosotros  y al final de la película la gente está callada y se escuchan de pronto ciertos sollozos. Creo que es una película como difícil de encajar en un lugar. Si me pusieran una pistola en la cabeza diría que es una tragicomedia pero creo que la exploración de esta película es más profunda, toca muchos temas y muchos géneros.

Bueno pero lo que tiene de interesante, aparte de una estructura como extraña, es que a ti te dan de alguna manera la comedia y a Miguel Rodarte el drama. He leído algún comentario tuyo de que te preocupaba que te encasillaran en la comedia... ¿Por qué no te resististe a este proyecto en ese sentido?

Yo no creo que la gente te encasille, creo que te encasillas tú y en ese sentido mi búsqueda, más que hablar de comedia o drama, tenía que ver con ciertos personajes y con trabajar con ciertos directores. Cuando yo supe que iba a tener que hacer años de Club de cuervos con Netflix pues me di cuenta que iba a estar haciendo este tipo de comedia. Lo que hacemos en Club de cuervos que me encanta, creo que es una comedia muy particular, durante 4 años de mi vida, entonces me di cuenta que en los espacios que tenía disponibles para hacer otras cosas quería buscar este cine de autor, este cine mucho más íntimo, mucho más arthouse, que es donde yo empecé, lo que pasa es que la gente me conoció a partir de Nosotros los Nobles y de Club de cuervos, que ha sido lo más mediático, pero yo empecé haciendo teatro y cine independiente, que muy poca gente veía pues pero siempre mi búsqueda ha sido por ahí porque a mí lo que me gusta de ser actor es explorar en cosas que no conozco, en personajes que me parecen ricos y este personaje me parecía increíble, si lleva mucha comedia pero que también lleva mucho dolor y mucho sufrimiento. Para mi este personaje es como los ojos del público en el sentido de que él es el único que se está dando cuenta que todo está jodido, que hay algo muy podrido en este lugar, nadie más lo está viendo y él está tan desesperado porque la gente se entere que él es el que parece el loco y creo que eso es una gran metáfora de lo que está pasando en el mundo hoy en día. Las buenas personas o la gente que tiene causas importantes a veces parecieran que son los que están locos porque estamos en un momento donde el poder está en las manos equivocadas, donde pareciera que lo que es más importante es lo menos relevante para la gente que toma estas decisiones.

A scene from "Tiempo Compartido"

Luis Gerardo Mendez en una escena de Tiempo compartido.

Courtesy of Sundance Institute

 

Pero también es una historia muy universal y sencilla. Un hombre que quiere tomarse sus vacaciones anuales y se la joden. Cualquiera se puede identificar con el enojo de que llegues a tu tiempo compartido y lo tengas que compartir con una familia...

Y lo que es muy divertido es ver cómo cada vez todo va empeorando y empeorando. Era muy bonito ver la respuesta de la gente, como entendieron muy rápido cómo iba hacer el viaje, para donde iba a ir, entonces cada vez que le pasaba algo a Pedro la gente no podía de la risa de decir “Nunca le va a funcionar a este tipo ¿no?”. Y creo que lo que es muy bonito es que no sólo son las vacaciones pues para este personaje es la oportunidad de salvar su matrimonio, se le viene una crisis muy fuerte con su mujer, son cosas que no ves en la película pero están apuntadas ahí, se lo dice en algún momento al gerente, "estas vacaciones son muy importantes para mí, necesito esta semana hoy, no en 5 años". Y pues creo que es fácil identificarse con ello. Nuestra vida se rige a partir del trabajo y de las obligaciones que tenemos que cumplir, cuando tienes una semana al año, que es el caso de la mayoría de la clase media mexicana, esa semana es la única oportunidad que tienes para escucharte, para desconectar, entonces que te quiten eso es muy doloroso. Era una gran oportunidad de explorar eso porque lo decía ayer en la sesión de preguntas y respuestas de la película, Pedro está inspirado un poco en mi padre, en mis tíos… Yo soy de Aguascalientes, que es una ciudad pequeña en México, donde yo crecí viendo a mis tíos y a mi padre y a los amigos de mi padre de clase media haciendo un gran esfuerzo para poder llevarse a su familia de vacaciones.

¿El hecho de venir de una ciudad pequeña hace que, lo que te está pasando en México y estar aquí por ejemplo, te parezca más surrealista todavía o ya estás acostumbrado a esta etapa de tu vida? 

Yo creo que nunca te acostumbras a eso… Bueno, te acostumbras a ciertas cosas. A Sundance sin dudas no me he acostumbrado, llevo 3 días aquí… Es muy surreal pero también hace vea hacia atrás y todo tenga mucho sentido… Es muy bonito, me parece muy conmovedor de pronto voltear para atrás y darte cuenta que todo lo que me ha pasado, de toda la gente con la que me he cruzado, de todas las cosas que he leído, que todas las veces que me rompieron el corazón y no hablo de mi vida personal sino de la vida profesional, que te traen a dónde estás y es un camino muy interesante y solamente puedes estar como maravillado y agradecido de que te haya tocado esta oportunidad

Después de Nosotros los Nobles, ¿por qué te quedaste en México y no aprovechaste esa ventana para saltar aquí?

Es que nunca me he quedado en México, más bien estoy entre los dos lugares. Yo siempre he tenido como una búsqueda muy particular, a mí lo que me interesa es poder trabajar con directores de otros países. No me quita el sueño trabajar con directores de Hollywood. A mí me interesa trabajar con directores españoles, argentinos, americanos también y sí, sin dudas Los Ángeles es el lugar donde hay que estar y por eso en los últimos dos años he estado pasando temporadas entre los dos lugares pero a mí lo que me interesa siempre son los personajes y si he tenido algunas ofertas de hacer cine en Estados Unidos pero nunca me han ofrecido algo que me emocione. De todos modos estoy desarrollando un par de proyectos en Estados Unidos, entre ellos una película con un estudio grande que pronto anunciaré. Sería mi primera película en inglés con un estudio de este tamaño y acabo de hacer una película, que es una coproducción con Finlandia, que es toda en inglés, sobre un boxeador retirado en Finlandia. A mí lo que me interesa son los personajes y yo sé que los personajes más interesantes que voy a hacer siempre van a ser en español.