Luisana Lopilato: "Mi carrera como actriz se volvió más interesante"

by Gabriel Lerman June 11, 2020
Actress Luisiana Lopilato

lalo yasky/getty images

Ya era una de las actrices jóvenes más populares de la Argentina cuando se cruzó en su Buenos Aires natal con Michael Buble, cuando ni él hablaba español ni ella inglés. La historia de amor que protagonizaron, y que hoy los encuentra felizmente casados viviendo en Vancouver y con 3 hijos, ha generado fascinación en las redes sociales. Durante la pandemia, la pareja hizo transmisiones diarias en sus páginas que generaron pasión, y hoy Lopilato está de regreso como actriz con La corazonada, la primera película argentina producida por Netflix, que en inglés ha sido titulada Intuition, en la que vuelve a interpretar a la agente policial Manuela "Pipa" Pelari, a la que ya había encarnado en Perdida, también dirigida por Alejandro Montiel y basada asimismo en una novela de Florencia Etcheves. Llamamos a Luisana a Canadá y esto fue lo que nos contó sobre su nuevo trabajo, su relación con Michael y su larga y exitosa carrera.

¿Cómo fue la experiencia de volver a un personaje cinematográfico que ya habías hecho antes?

Pipa es un personaje que me encanta hacer, que amo, más allá de que está bastante alejado de mí. El que me conoce sabe que hay todo un trabajo corporal, en la forma en que camina y las expresiones que ella utiliza para hablar. La verdad que la admiro como mujer porque le gusta la transparencia, la verdad y va para adelante, no se queda con la poca información, siempre quiere más.

¿Cuán buena serías como policía?

¿Luisana? No tan buena diría.

Empezaste a actuar desde muy pequeña, ¿tuviste el sueño de hacer otra cosa en algún momento?

No. Toda la vida me gustó la actuación. Cómo empecé desde muy chica fue como un juego y después, como a los 13 o 14 años, empecé a pensar que esto podía llegar a ser mi futuro y lo empecé a tomar más en serio, como un trabajo. Vengo de una familia muy humilde y trabajadora donde si las cosas no vienen por un lado, hay que buscarlo y lo buscamos. Si hay que trabajar en lo que sea, lo hacemos. Siempre está ese miedo de pensar “¿y si no me llaman el año que viene para trabajar?”, por eso cuando vivía en Argentina y todavía no estaba casada siempre terminaba un proyecto y empezaba otro, estaba todo el tiempo pendiente de lo que iba a pasar después pero formar mi familia e irme a vivir a otro país me dio la posibilidad de poner la energía en otras cosas que son muy importantes para mí, como mis hijos, y decir “bueno, quiero seguir esta carrera porque a mí me encanta, es lo que amo hacer y no lo voy a dejar nunca”, pero se volvió más interesante a la hora de buscar proyectos, de seleccionar y dejar de lado los que no me convencen tanto. Creo que mi carrera como actriz se volvió más interesante y también me empezaron a acercar propuestas diferentes que antes no me llegaban. En Argentina siguen pasando el programa Casados con hijos y la gente me tiene muy relacionada con la comedia y siempre me llamaban para los mismos personajes.

Pero además ahora yo me imagino que para ti hacer cualquier proyecto con tres hijos chiquitos debe requerir una organización y un esfuerzo enorme.

Sí, la verdad que sí. Mi marido me apoya en todo porque sola no podría o tendría que tener otra organización, quizás con más presencia de las abuelas o con niñeras pero la verdad es que con Mike siempre dijimos que cuando uno trabaja, el otro se relaja. Hace 13 años que venimos haciéndolo y nos viene funcionando, nos organizamos mucho. La vida de los cantantes es con un calendario muy armado y se saben perfectamente los tiempos y yo tranquilamente puedo armar mí calendario alrededor del suyo o a veces cambia y él tiene que organizar sus giras alrededor de mis actividades.

A partir de estar en Vancouver y de tener una vida familiar, de alejarte de Argentina, ¿en algún momento te planteaste cómo hiciste para no perder la salud mental viviendo allá y estando en la boca de todo el mundo, siendo tan famosa?

¿Sabés que siento? Que el estar lejos me cuida un poco mi persona. Cuando estoy en Argentina siento que hay mucho para hablar, siempre tengo que ir a algún evento o hacer algún trabajo porque también soy embajadora de L’Oreal París hace 10 años y eso genera que le dedique tiempo, asisto a presentaciones muy importantes, doy charlas de estética y la prensa te sigue porque va a cubrirlo, siempre estoy como muy expuesta y el estar lejos creo que me cuida un poco la imagen porque baja mi exposición así que creo que un poco me favoreció en ese perfil.

Eres famosa en Argentina o en Latinoamérica pero ahora esta película se está pasando en Netflix, que es global. ¿En algún momento pensaste “voy a salir a la calle y me van a reconocer acá también”?

Si, igual me reconocen acá también porque con todo esto de la pandemia ahora la gente ve todo. Es gracioso porque cuando voy al supermercado o me pasó la otra vez que fui a la farmacia y estaba en el ascensor, una joven canadiense vino y me dijo “¿vos sos la de la película que secuestran chicas? Había visto Perdida, que era la primera película, y me dijo “me vi la primera película porque sabía que había salido la otra”. Trabajo desde tan chica que para mí la fama es una parte muy natural de mi persona, no me doy cuenta que la gente me está mirando. En Argentina yo voy al shopping, voy a comer, salgo a cualquier hora, no digo “no voy a ir al shopping a las 5 de la tarde porque salen los chicos del colegio”. Yo camino, la gente me mira y lo vivo muy normal, de hecho las personas que me rodean son las que están todo el tiempo diciéndome que me miran o que me sacan fotos pero para mí es natural. Lo mismo acá, no es que estoy esperando si alguien me mira o no o si me tengo que cambiar la ropa porque hay un fotógrafo.

Tu esposo ha contado una anécdota en la que le diste una clase sobre cómo debía tratar a los fans. Me parece que en ese plano tienes muy claro el tema de tu relación con los seguidores y lo que te han dado...

Yo creo que el amor de la gente no es un chiste. La verdad es que al estar durante tanto tiempo en la televisión me dejaron entrar a sus casas y sienten que son parte de tu vida y un poco lo son porque uno puede ser buen actor y crear un personaje pero si la gente no te acepta, no te mira y no te compra. Conmigo pasó eso, yo soy como soy, transparente, tal cual me muestro y creo que, sobre todo las mujeres, se sienten identificadas conmigo más allá de que pueden decir “vive en otro país” o “mirá la vida que tiene”, pero la verdad es que la vida que tengo es la que tienen muchas mujeres, quizás con otras diferencias pero yo voy al supermercado, le hago la comida a mis hijos. Lo que muestro en mis redes sociales no es otra persona, esa soy yo.

¿Qué aprendieron trabajando juntos en las transmisiones en vivo que hicieron en las redes sociales?

Mike y yo siempre queremos trabajar juntos. La verdad es que la pasamos muy bien, nos reímos y tenemos humor de nosotros mismos. Estamos viendo si podemos hacer algo también en la actuación. La verdad es que somos una familia muy unida y mis hijos están siempre con nosotros. Tenemos ganas de hacer algo, no para que participen nuestros hijos, pero sí para que que vean a mamá y a papá trabajar juntos. Tenemos ganas de hacer algo de eso.

¿Esta experiencia fue positiva en ese sentido?

Si, en realidad no lo tomamos como un trabajo, fue más para devolverle a la gente un poco de todo el cariño que recibimos cuando estábamos pasando un mal momento con mi hijo. Fue mucho el cariño de la gente, las oraciones que nos mandaban y el poder del buen pensamiento y sentimiento, llegó. Fue como decir “estamos acá todos y vamos a acompañarlos”, y a incitarlos a que se queden en sus casas y que por lo menos tengan una excusa. La verdad es que nos divertimos mucho haciéndolo porque sino no lo hubiéramos hecho, lo que pasa que todo tiene un tiempo y tampoco sabíamos cuánto iba a durar la cuarentena, como le pasó a muchos, y Mike ya se puso a componer para su próximo CD y yo estoy con los ensayos de Casados con hijos. Además soy mamá de 3 hijos y hacer un programa en vivo es difícil.

¿Él te enseñó algo sobre la fama?

Yo creo que Mike es una persona que también se muestra como es. Es muy profesional y creo que me enseñó que no tenés que esperar que te lleguen las cosas sino que tenés que ir y pelear por ellas. Él es muy detallista por eso siempre, haga lo que haga, le consulto y mejora mis propuestas.

¿Piensas que por un segundo podrías no haberte cruzado con él o que podrías haberlo hecho pero que por ahí cada uno podría haber seguido su camino?

Millones de veces pensé que no iba a funcionar, me veía tan atada a mi país. Yo soy muy familiera y no me imaginaba el estar lejos o sin participar en el próximo proyecto de Telefé o en una nueva película, pero él también ayudó para que todo sea posible. Siempre me dijo que no me preocupara, que iba a seguir trabajando en lo que me gustara y que iba a poder seguir viendo a mi familia. Me dio todas las posibilidades para en algún momento llegar a ver el futuro y lo vi. La verdad es que vi que no estaba dejando mi carrera sino que al contrario, estaba eligiendo proyectos mejores y con respecto a mi familia, me visitan cada 3 meses, vienen de Buenos Aires y veo que están re estresados o muy nerviosos y cuando llegan acá se relajan porque la vida es un poco más tranquila en el día a día.

Hiciste una película en inglés, ¿te interesa repetir la experiencia y construir una carrera en ese idioma?

Sí, está siempre la opción. Yo tengo un manager en Estados Unidos y otro en Canadá y siempre que hay una audición interesante, voy. Tengo acento cuando hablo pero siempre que hay un personaje interesante, voy y audiciono. De hecho había quedado para hacer una película que tenía que filmar en Toronto pero con esto de la pandemia, no pude. No era tanto tiempo, eran dos semanas de filmación. Siempre está la idea, mientras tanto sigo yendo a audiciones cuando hay papeles para mí, con chicas que tengan acento.

¿Cuánta emoción te produce volver a hacer tu personaje en Casados con hijos?

Me encanta la idea, fue un personaje que disfruté mucho hacer, que me divierte, que me gusta. Mi hermano Darío también trabaja en la obra, donde hace de mi hermano, y me encanta trabajar con Guillermo Francella y Florencia Peña. Fue un grupo con el que la pasamos muy bien juntos, nos divertimos mucho. Además me fascina el teatro y es algo que no volví a hacer desde que estoy casada. Me encanta la conexión con la gente, ir temprano, todo eso que tiene el teatro de prepararte, de pasar las escenas, después te vas de ahí a la calle Corrientes a tomar algo o a comer a alguna pizzería, todo eso describe perfecto a Buenos Aires y me encanta...