Manolo Caro: "La globalización ha hecho que las barreras no existan"

by Gabriel Lerman January 11, 2019
Filmmaker Manolo Caro

cortesía

Si algo se preguntan los que observan el fenómeno mexicano que los Tres Amigos han generado en Hollywood es quienes son los que los seguirán ahora que se han abierto las puertas. Y aunque el estilo del oriundo de Guadalajara Manolo Caro no se asemeje a lo que han hecho Cuarón, Del Toro o Iñarritu, es indudable que ha logrado convertirse en una de las voces más poderosas que han surgido en México en los últimos tiempos. Gracias a grandes éxitos cinematográficos como No se si cortarme las uñas o dejarmelas largas, Elvira te daría la vida pero la estoy usando y La vida inmoral de la pareja ideal, Manolo logró que Netflix le diera luz verde con su serie La casa de las flores, que se ha convertido en uno de los mayores sucesos del servicio de streaming en español por lo que ya han sido aprobadas la segunda y tercera temporada. Un día después de haber estado en la misma fiesta de Netflix de los Globos de Oro en la que Alfonso Cuarón disfrutó del doble triunfo, hablamos con Manolo sobre su nueva película, Perfectos desconocidos, que con dos de sus actores fetiches, Cecilia Suárez y Manuel García Rulfo, se estrena este viernes en Estados Unidos. El elenco se completa con otros grandes actores mexicanos como Bruno Bichir, Miguel Rodarte, Ana Claudia Talancón y Mariana Treviño.

Estarás conmocionado por el triunfo de Alfonso Cuarón, ¿cuál crees que va a ser la repercusión en el cine de México y en tus propios proyectos de los dos Globos de Roma?

Cuarón, González Iñárritu, Guillermo del Toro y el mismo Lubezki nos están abriendo un camino, nos están inspirando, nos están dejando una huella y una marca muy especial en donde la lectura es que todos podemos y que si haces las cosas con honestidad, si amas lo que haces y sueñas en grande lo puedes realizar. Yo creo que la inspiración no es solamente la industrial, yo no quiero pensar que lo del domingo de Alfonso se va a quedar solamente en mi o en mis colegas cineastas, yo creo que permea a todo el país y a todas las disciplinas. Hoy en día un niño al que le guste bailar ballet en un país como México puede entender que puede ser el mejor del mundo como es el caso de Isaac Hernández, un amigo muy querido, que el año pasado lo reconocieron como el mejor bailarín de ballet del mundo. El día de mañana si un niño en una pequeña provincia de México quiere ser astronauta sabe que tiene la posibilidad de lograrlo.

Siempre has hecho tus propias historias, en cambio aquí aceptaste hacer un proyecto ajeno después de haber visto la versión española de la historia. ¿En qué medida fue más difícil hacer esta película que las otras que has hecho anteriormente?

Bueno, de entrada y que bien que lo mencionas, yo creo que es una situación muy radical pasar de hacer mis propias historias a pasar a ser parte de un fenómeno, porque hay historias que de repente se enfrentan a un remake pero Perfectos desconocidos es un fenómeno mundial con estas 14 versiones que hay alrededor del mundo por lo que ha sido un poco una locura. Yo creo que la gran diferencia es desde el lugar de donde se asume. Yo nunca había tenido la posibilidad de reinterpretar un texto y de imprimirle mi sello porque siempre había estado muy casado a lo que yo había escrito. Por eso me ha parecido un ejercicio muy generoso que llega en un momento muy preciso de mi carrera porque venía de estar encerrado muchos meses haciendo La casa de las flores. Lo disfruté mucho pero también tengo la claridad de que me gustaría regresar a contar mis propias historias. Yo creo que pasarán varios años para que se repita el fenómeno de Perfectos desconocidos. Ya me tocará a mí volver a lo mío.

De todas las versiones, porque incluso hay una turca, ¿has visto alguna más además de la española o te quedaste solamente con la de Álex de la Iglesia?

Yo vi la original primero, la italiana y luego la española de Álex, que es un icono para nosotros, un director que inspira y que genera muchísima inquietud, y después quise ver la francesa pero ahí fue cuando yo ya tenía sobre la mesa el proyecto y no lo hice. Luego decidí tomar un poco de distancia pero si me dices ahora me encantaría ver por ejemplo la de China que ayer vi el tráiler, me gustaría ver la turca, la griega, quiero ver la francesa, se me antoja ver la árabe también. Hay una cosa de cómo el mismo argumento se reinterpreta en tantos países que me genera muchísima incertidumbre.

¿Qué crees que define a los mexicanos a la hora de poner todos los celulares arriba de la mesa?

Bueno yo creo que a los mexicanos nos define la forma tan particular que tenemos de relacionarnos con la mentira, de aceptarla o de castigarla, también lo hilarantes que somos, lo bueno para las fiestas que somos, lo intensos y pasionales que podemos llegar a ser y también nuestra necesidad de entender nuestra vida misma a partir del melodrama que tenemos impregnado en nuestro ADN, me parece una forma muy particular. Yo creo que el argumento y las situaciones de Perfectos desconocidos funcionaban muy bien para hacer una radiografía de nuestra sociedad.

¿De qué manera el tiempo que pasaste en España y lo que conociste allí de los creadores españoles te influenció a ti como creador?

Bueno yo creo que el lugar en donde uno se desarrolla profesionalmente siempre va a dejar en nuestra cabeza algo muy especial. Yo me convertí en profesionista viviendo en Madrid, conviviendo con mis amigos de allá, tan cerca de Juan Carlos Corazza, mi maestro, obviamente eso me ha dejado una escuela, me ha dejado una voz, y me he querido también reencontrar. Obviamente yo soy mexicano y mi esencia también lo es, pero la influencia española está en mi cuerpo porque es algo que así se dio y tengo que aprender a convivir con ella pero poco a poco siento que me he alejado de ahí y encontrado mi voz pero es muy curioso porque por ejemplo La casa de la flores es un proyecto de Netflix México para el mundo y aunque ocurre todo en la Ciudad de México y los personajes son mexicanos, en España lo sintieron muy cercano y yo creo que tiene que ver con mi pluma, por las horas que viví en ese país. Ellos sienten que La casa de las flores es un poco española.

Antes de España te fuiste a Australia siendo un adolescente, ¿crees que el haberte alejado de México te permitió apreciarlo más y darte cuenta más de las diferencias entre tu país y el resto del mundo?

Me parece muy interesante tu pregunta porque yo creo que hubiese sido muy distinto si no hubiera tomado distancia a esa edad tan pequeño. Yo en Sídney era menor de edad y estaba muy lejos de mi familia, muy lejos de mis raíces y ahí me encontré con el ser humano que me quería convertir, con el cine, con la música mexicana, con el folklore, con la sensación de querer sentir a mi país cerca, de investigarlo y entenderlo mejor y como bien dices también poniéndolo en la perspectiva de que yo vivía en Sídney, me despertaba y decía "Ok, esta sociedad se comporta completamente diferente a cómo lo hace el lugar en donde yo nací" y eso te hace que tu mente se empiece a volver más universal, que fue lo que pasó cuando después llegué a Madrid, que se me quedó en la piel pero para mis amigos madrileños soy mexicanísimo porque todo el tiempo les estoy cantando rancheras, a Chavela Vargas, contando chistes y siendo norteño y a lo mejor mis amigos en México me notan mucha influencia de España, yo creo que la globalización ha hecho que las barreras no existan.

No eres el primer arquitecto que se dedica al cine o a la televisión. ¿De qué forma crees que influye eso a la hora de diseñar uno de los mundos que creas para el cine o la televisión?

Yo creo que van muy de la mano. Conforme ha pasado el tiempo en esta profesión me he dado cuenta como la arquitectura es una gran influencia en mi cine, en los colores, en los espacios, en cómo los personajes habitan los espacios, en cómo cada personaje construye su propio universo, como las cosas hablan de nosotros, las sillas que eliges, el color de la pared de tu casa como influye en quien eres, en qué es lo que quieres decir, porque también hay una necesidad estética ya per se en cómo ves la vida.

Ahora cuando tú diseñas una casa primero me imagino decides dónde va la puerta de entrada. ¿En tus historias eliges primero dónde vas a poner a Cecilia Suárez?

Bueno eso es algo que todavía no entiendo, si llega primero ella a los proyectos o los proyectos a mí. Hay una necesidad a veces de contar ciertas historias con el equipo con el que has crecido y que ha defendido tu trabajo. Yo he disfrutado mucho de estos últimos años trabajando de su mano, sé que también esto a lo mejor no va a durar para toda la vida o a lo mejor nos tomaremos un receso y regresaremos pero hoy en día te puedo decir que podría seguir trabajando con ella por siempre.

¿Te sorprendió la respuesta que tuvo La casa de las flores fuera de México?

Si, me emocionó, me pareció un acto súper generoso de poder crear desde nuestro país ciertos proyectos que parecían ser de nicho. Todavía no he podido tomar la distancia para ver lo interesante que ha sido viajar tanto con un proyecto, yo recuerdo en agosto que estrenamos y pensé que ahí quedaba todo pero de repente empezó la gira para ir a Colombia, Argentina, Alemania, Francia, España porque la serie funcionaba y de repente nos veíamos en las planas de espectáculos de países que ni siquiera comparten nuestro idioma. Yo me acuerdo cuando vi en un periódico de Alemania en la plana principal una foto de La casa de las flores y dije "guau, hemos llegado a públicos que no imaginaba".