Maria Bakalova: "No tenía idea de que podía ser divertida"

by Gabriel Lerman November 21, 2020
Maria Bakalova

Felicity Kay

Desde el instante en que Borat Subsequent Moviefilm se estrenó en Amazon a fines de octubre, Maria Bakalova se convirtió en la mujer del momento. En solo unos días, pasó de ser una total desconocida a la cima del IMDB STARMeter; firmó un contrato con CAA, una de las principales agencias de Hollywood, y su personaje, Tutar, se volvió parte de la cultura popular para los jóvenes fans. La actriz nacida en Burgas, Bulgaria, estudió teatro en su ciudad natal y el año pasado se graduó de la Academia Nacional de Artes Escénicas y Cinematográficas Krastyo Sarafov en Sofía. Con solo pequeños papeles en películas búlgaras, como en The Father de Kristina Grozeva y Petar Valchanov, Maria se postuló a una audición abierta en Londres, sin imaginar que cuando fuese elegida su vida cambiaría para siempre.

¿Te sorprendió mucho la respuesta que tiene la película?

Sabía que iba a ser algo importante desde el primer día. Y sabía que el mundo estaba listo para las preguntas que plantea esta película. En especial la nueva generación está lista para enfrentarse a la misoginia y para tratar a la gente de igual manera, sin importar las diferencias que existan entre nosotros. Lo que de hecho me sorprendió felizmente es que la gente reconoció el corazón de esta película, que no solo los hizo reír, sino también sonreír con lágrimas en los ojos. Además, espero que nos haga reflexionar a todos y que haga al mundo un lugar mejor y mejore a las personas, porque ese tal vez sea el mayor propósito del arte en general. El artista ayuda mediante su interpretación y usa eso para elevarse en la realidad del mundo mientras que el público se entretiene con la película. Para mí tal vez sea la mejor obra de arte del mundo.

¿De qué manera cambió tu vida desde que se estrenó el tráiler?

Cuando mis padres se enteraron de que estaba filmando esta película, sabían que era algo interesante, algo confidencial y que yo estaba muy emocionada por participar. Desde que empezó la pandemia, cuando salgo a la calle uso una máscara, así que la gente no me reconoce y probablemente tampoco lo hubieran hecho antes de que existiera el coronavirus. Pero recibí muchísimos mensajes increíbles, de niñas, de personas de todo el mundo, diciendo lo inspirados que se sintieron por la película y por los mensajes que transmite, los mensajes sobre las mujeres y de la película en general. Y ha sido fantástico. Conocí persona como mis agentes de CAA, por lo que estoy sumamente feliz y ha sido maravilloso.

Y cuando la gente te reconoce, ¿cómo reacciona?

Creo que algunas personas me dijeron “Tutar, Tutar” y yo pensé “Ah, ¡no!” (risas). Ahora es una persona real. Ha sido fantástico hasta el momento.

Lo complicado de una película de Borat es poder trabajar de igual a igual con Sacha Baron Cohen. ¿Cómo fue el proceso de selección para descubrir que eras la joven adecuada?

Tal como lo dijiste. Fue básicamente improvisar, más que nada, y, debido a la confidencialidad, no supe de qué se trataba hasta que conseguí el papel. Improvisé cuando filmábamos y cuando estábamos con distintas personas en Inglaterra con Sacha. Soy actriz y estudio actuación desde hace diez años, desde que estaba en la escuela secundaria y la escuela de artes escénicas. Pero había que convencer a la gente de que yo era una persona real, de que no era una actriz. Por eso improvisamos y practicamos mantenernos en el personaje tanto como sea posible y que sea creíble.

¿Sabías que tenías este talento en particular?

Sabía que sería capaz de improvisar porque tengo entrenamiento como actriz de teatro, y como el teatro es parte de las artes escénicas, no tienes una segunda toma, no se puede repetir. Hay que quedarse en el momento y reaccionar en ese momento y hacerlo bien, ahora. Y, aunque cometas un error, hay que seguir adelante y hacerlo funcionar. Tal vez por eso tenía un poco de entrenamiento, pero no por los proyectos en los que trabajé antes, ya que la mayoría fueron películas dramáticas en las que era una joven en situaciones difíciles, como una adolescente embarazada o con problemas de salud mental. Y esta fue la primera vez que pude aprovechar esa experiencia en improvisación, y tener la capacidad de trabajar junto a Sacha ha sido increíble y alocado al mismo tiempo. 

¿Siempre tuviste una faceta humorística?

No. No tenía idea de que podía ser divertida. Fue la primera vez que trabajé en una comedia. Venía haciendo historias muy dramáticas. Recuerdo que alguien me dijo en el teatro: "No te preocupes, eres graciosa. Tu rostro es gracioso, tus gestos son divertidos y tu voz también suena graciosa, así que va a funcionar". No sé por qué, tal vez sonrío demasiado y esa es la razón. 

Cuando hacías las escenas con Sacha en el papel de Borat, ¿sabías de antemano lo que iba a pasar o te sorprendía todo el tiempo?

Debo admitir que con Sacha siempre hay una sorpresa (risas). Es fascinante e incluso si la escena era solo entre nosotros dos, él le agregaba algo para hacerla perfecta. A decir verdad, debe ser la persona más inteligente que haya conocido en mi vida. Me desafió mucho y me sorprendió con direcciones distintas y cosas diferentes, porque, en especial cuando hay personas reales en la escena, nunca sabes cómo reaccionarán a las cosas que decimos y hacemos. El elemento sorpresa siempre estaba allí.

¿Él estaba en personaje todo el tiempo?

No puedo decirlo con certeza, pero él creó este personaje hace mucho tiempo, así que incluso cuando es Sacha, siempre habrá algo que me recuerde a Borat, tal vez sean las cejas o algo por el estilo. Yo también intenté mantenerme en el personaje durante todo el proceso.

¿Y es muy difícil?

Es una situación compleja, porque a veces empiezas a creer en cosas en las que cree tu personaje y eso puede ser escalofriante en ciertas ocasiones (risas). Pero esa es la única manera que tienes de creer en la escena y hay que creer en el guión, en que esto es importante y que este proyecto vale la pena para el mundo.

Cuando Sacha habla como Borat mezcla hebreo con ruso. ¿Cómo era tu idioma inventado?

Según tengo entendido, hablaba hebreo con acento ruso y algunas palabras de polaco. Yo hablaba búlgaro y a veces intentaba imitar sus palabras. 

Sacha ha dicho que el olor es una parte muy importante de la creación de su personaje, que Borat debía tener un olor realmente desagradable. Asumo que era la misma situación para Tutar. ¿Qué tal fue agregar ese sentido a tu interpretación?

Sí, es realmente cierto. Antes de cada escena nos rociaban con algunos olores horribles. Apestábamos. La mayor parte del tiempo él olía a queso y pescado y a mí me rociaban con algo que olía como cuando vas al baño (risas). Cuando entrábamos a un lugar, la gente se daba cuenta de que olíamos muy mal (risas). Eso tal vez fue una de las peores cosas. Además, íbamos de un lado a otro en auto para filmar y allí la situación era terrible.

¿Cuál fue la escena más difícil para ti en esta película?

Tal vez las primeras, porque no estaba segura de si era la versión ideal de Tutar. Cuando estaba sola fue tan solo la segunda semana del rodaje. Debo confesar que tal vez esa escena haya sido la más difícil porque, aunque Sacha estaba muy cerca, yo estaba en una habitación con el abogado del presidente. Tuve que ser muy convincente porque podía arruinar toda la película. Lo interesante de este filme es que solo tenías una toma. No podía haber una segunda, era esencial captar ese momento. 

Cuando estabas con Rudy Giuliani, ¿crees que sospechó que no eras una periodista de verdad?

No creo que haya sospechado nada. Se puede ver en la película que es una entrevista muy seria (risas), y Rudy Giuliani recién abandonó la habitación luego de que Sacha apareció en su ropa interior de color rosa. Así que no creo que sospechara nada.

Mencionaste que la parte más difícil fue el comienzo, porque estabas aprendiendo, y supongo que para el final de todo el proceso se había convertido en parte de tu vida. Pero luego hubo que frenar todo de repente. ¿Qué tal fue no sentir esa adrenalina todos los días?

La adrenalina es algo mágico. Es como cuando pruebas algo delicioso y quieres seguir comiendo y comiendo sin parar. Pero tuvimos que detener la película debido a la aparición del coronavirus y tuvimos tres meses para descansar. Y luego por fin pudimos terminarla, incluso durante la pandemia, lo que fue muy loco e incluso más emocionante. Pero seguía haciendo entrevistas por Zoom y en Tik Tok, como una versión más adulta de Tutar, que se escapó y encontró a esas personas durante la cuarentena. Así que todavía mantenía mi personaje, intentando pensar como Tutar en un mundo que se había vuelto loco, literalmente (risas).

Tienes 24 años y tienes la suerte de pertenecer a una generación de mujeres que tienen derechos plenos y que son consideradas iguales a los hombres en su mayor parte en todo el mundo. Pero el personaje que interpretas, aunque sea una comedia, ha sido creada con las reglas de vida que tenían las mujeres hace 200 años. ¿Interpretar a Tutar te ayudó a darte cuenta de lo afortunada que eres de ser una joven mujer en esta generación?

Diría que sí, pero creo que lamentablemente muchos de esos problemas siguen existiendo, sin importar que sea el siglo XXI, y que las mujeres deberían ser, tienen que ser iguales. No puedo imaginar una época en la que las mujeres solo debían tener hijos o estar en su casa preparando la cena, sin tener oportunidades de crecer o tener una carrera. Me asusta que todavía existan mujeres así en algún lugar del mundo y creo que ese es uno de los mensajes más importantes de la película, que podamos mostrarle a la gente que eso no está bien.  

No demasiadas actrices de Bulgaria logran tener éxito en Hollywood. ¿Cómo reacciona la gente de tu país a tu fama repentina?

Lo sigo repitiendo, pero estoy sumamente agradecida a Sacha y a todo el equipo por haberme elegido y por creer en mí y que alguien con otro acento pueda protagonizar una gran película de Hollywood. La oportunidad de demostrar lo que puedo hacer y trabajar en un personaje tan multifacético como Tutar es increíble. Me siento honrada de que me hayan dado esa oportunidad. Soñaba con este éxito internacional cuando era pequeña, pero tengo que confesar que el año pasado estaba totalmente convencida de que era imposible estar en el lugar en que estoy en este momento. Era mi sueño infantil, porque de donde vengo nunca creemos que podríamos llegar a estar en proyectos como este. Recuerdo que cuando era pequeña, tal vez tenía 10 u 11 años, dibujaba el cartel de Hollywood y luego dejé de hacerlo porque sentí que tenía que empezar a madurar y a creer en cosas más reales. Así que dejé de creer en ese sueño. Porque algo como lo que me está pasando en este momento nunca sucedió antes. Y por eso hoy estoy en una posición en la que puedo mostrar y representar a mi pueblo en la pantalla. Es algo realmente increíble, porque ahora me ven muchos niños y niñas de Bulgaria y se sienten inspirados y su fe es mayor que nunca antes. Y ese tal vez sea el regalo más grande que haya recibido jamás, porque hacer que las personas crean en sí mismas y sus sueños es el regalo más grande de todos. Hay una cita de Walt Disney que memoricé cuando era pequeña y es que los sueños pueden volverse realidad si tenemos la valentía de perseguirlos. 

Estoy seguro que las puertas se están abriendo para ti aquí, pero si te ofrecen buenos guiones en Bulgaria, ¿tendrás un lugar en tu agenda para las películas de tu país?

Siempre tendré lugar para mi país. Quise mudarme aquí debido al clima, porque es mucho más cómodo. En Bulgaria hace mucho frío en el invierno. Pero tal vez uno de los mayores propósitos de mi vida sea llevar la atención del mundo a Bulgaria y que la gente pueda empezar a ver a mi país, porque tiene lugares muy antiguos e historias realmente interesantes. Quiero que la gente vaya allí, quiero representar a Bulgaria. Y por supuesto me haré un lugar para volver a trabajar allí.