María Conchita Alonso: "Quisiera hacer más comedia"

by Gabriel Lerman February 26, 2019
Actress Maria Conchita Alonson

Maria Conchita Reyes Entertainment

En estos tiempos que corren en los que el talento latino explota en Hollywood y lucha por conseguir el lugar que se merece, es refrescante hablar con María Conchita Alonso, la cubana criada en Venezuela que en 1984 abrió las puertas de la gran industria de una patada con su papel co-protagónico en Moscow on the Hudson de Paul Mazursky junto a un Robin Williams que todavía estaba haciendo sus primeros pasos en la pantalla grande. A los 61 años y con muchas ganas de trabajar, quien también ha dejado su marca en películas como The Running Man junto a Arnold Schwarzenegger o The House of the Spirits con Meryl Streep vuelve a ser protagonista en ¡He matado a mi marido!, una comedia filmada integramente en Estados Unidos y dirigida al mercado latino local en la que comparte cartel con otros notables como Assumpta Serna, Eduardo Yañez, Guy Ecker, Alicia Machado, Fernanda Romero, Gaby Espino y Rafael de la Fuente. Alonso, que también ha participado recientemente en la serie El señor de los cielos, tiene muchos otros proyectos entre manos, como un papel de reparto en I'd Like to Be Alone Now junto a Mindy Sterling, y en la serie de ciencia-ficción FraXtur ambientada en un mundo post-apocalíptico.

Hay toda una historia del cine hablado en español que se hace en Estados Unidos. ¿Tú crees que esta película, ¡He matado a mi marido!, se inscribe de alguna manera en esa trayectoria o es una nueva etapa?

Yo creo que es una nueva etapa. Esta película es muy avant-garde, es muy atrevida, es muy almodovariana, una película que se burla pero al mismo tiempo deja claros los problemas personales que existen en la sociedad. Mi personaje, Remedios, es una mujer que es como es por culpa del marido, que nunca la hace sentir bien, que la veja, que aunque sea la última que se entere que el marido le montó los cuernos con todo el mundo, ya está consciente de que la relación no está funcionando, y que hay algo raro y se siente mal. Entonces ella odia a todo el mundo, hasta a sí misma, porque no tiene el amor y el apoyo de la persona de quien más lo debería tener. Entonces odia a todo el mundo, se escapa con el alcohol y con las pastillas, pero luego regresa a la realidad y el impacto es mucho más fuerte.

¿Cómo te vinculaste a este proyecto?

La directora de reparto me envió el guión y me dijo que estaban interesados en mí. Lo leí rapidísimo, y cuando empecé a leer  me dije “yo tengo que hacer esta película”. Esta película para una actriz es un orgasmo. El personaje es increíble, lo disfruté enormemente, y los demás son todos muy buenos. No me tuvieron que convencer. Yo disfruto los trabajos que hago, porque en mi vida hago lo que me gusta, no por dinero. Esta película para mí ha sido muy importante porque forma parte de este movimiento de la mujer: una mujer no debe aceptar aguantar absolutamente nada, ni del marido ni de los hijos ni de la sociedad, ni de nadie, porque eso es lo que trae los problemas. Dice mucho la película, obviamente va a dar mucho de qué hablar, porque mira todo lo que le sucede a mi personaje, y la realidad hay que mostrarla. Y lo bonito es que ella aprende que todos podemos cambiar. Si la vida te ha convertido en lo que convirtió a este personaje, tú tienes la oportunidad de cambiar. 

¿Disfrutas más de hacer comedia que de hacer drama?

Disfruto más haciendo drama, pero en este caso es una comedia negra en la que hay mucho dolor, mucha intensidad, mucho drama. Esta es una comedia dramática. No es una comedia delirante. No: esta es una comedia profunda, fuerte, dramática, hay muchos momentos serios, y te diría hasta tristes, dramáticos. Entonces entre una película normal y un drama, escojo el drama, pero ésta tiene de ambas partes. Tiene momentos dramáticos y momentos de locura.

¿Qué lugar ha ocupado la comedia en tu carrera?

He hecho muy pocas comedias en mi carrera pero las he disfrutado. Para mí, la mayoría de mis trabajos han sido más drama que comedia. Entonces la comedia no tiene un lugar específico, porque, repito, han sido más los dramones que las comedias.

Actress Maria Conchita Alonson

María Conchita Alonso en una escena de ¡He matado a mi marido!

Maria Conchita Reyes Entertainment

 

¿Y es algo que te gustaría hacer más? Supongamos que esta película tiene éxito, ¿te gustaría repetir?

Este tipo de comedia sí. La única película que hice en España se llamó El grito en el cielo, de Félix Sabroso y Dunia Ayaso, que ya falleció. Con Loles León yo era protagonista. Y me divertí tanto que dije quiero hacer otra comedia, así de loca, de atrevida, de lanzada. Pero sólo hice dos películas únicamente de este estilo que he hecho, y sí: quisiera hacer más comedia.

¿Crees que hay una audiencia en Estados Unidos para películas en español como ésta?

¡Por supuesto! Nosotros no podemos generalizar al latino. No todos somos iguales, tanto físicamente como internamente, y yo sí creo que para todo tipo de arte hay un mercado, simplemente hay que saber venderlo. Eso es todo. Tanto para pintura como para la música, como para las películas, la historia, los programas de televisión: para todo hay un mercado, simplemente necesitamos saber cómo cuadrarlo para que la gente se entere y vaya a verlo. Por supuesto que sí. Y creo que con esta película, estoy segurísima que quien la vea la va a disfrutar y la va a recomendar. No tengo la menor duda. Va a dar de que hablar. Bueno, yo en mi vida he dado que hablar sin planificarlo, simplemente por ser como soy, por hacer mi vida como quiero hacerla y decir las cosas que quiero decir. Por lo que dicta la sociedad yo siempre he dado de que hablar. Y aquí sigo. Me retiré por muchos años cuando me convertí en activista para ayudar a que Venezuela no viva lo que vive hoy día, abandoné mi carrera, y mira aquí estoy. No pude cambiar nada pero me voy a dedicar más que todo a tratar de salvar vidas. En todos estos años no trabajé, trabajé quizá un 5 o un 10 % y me he dedicado a salvar a Venezuela, entonces Dios me fue poniendo en el camino, otra vez los conciertos, regresé a la televisión en español con El señor de los cielos, me vino esta película, acabo de hacer una serie en inglés para Netflix que se llama Fra-X-Tur, una serie de ciencia-ficción que se estrena creo que en agosto o septiembre, donde hago de la madre de una de las protagonistas. Sabe Dios que muchas veces he querido desaparecer, abrir un barcito y olvidarme del mundo. Cada vez que pienso eso, me llega trabajo y me digo no, no puedo porque tengo que seguir ayudando a animalitos, a los viejitos y a los niños de Venezuela. Y bueno, aquí sigo.

Cuando tú empezaste en Hollywood había muy pocos actores y actrices latinos que tuvieran trabajo. ¿Estás sorprendida por la cantidad que hay hoy, y la cantidad de papeles que hay para latinos en este momento?

Pues en realidad no, porque es lo normal y es lógico, como tiene que ser. Vivimos en un país donde los hispanos somos muy poderosos, y hay una población hispana a la que le encanta comprar, ir al cine, ver a su gente trabajando, y a mí me parece muy chévere, pues ya era hora. Cuando yo llegué, los únicos personajes que había eran deplorables. Obviamente que en cualquier parte del mundo, no importa de qué país tú vengas, hay prostitutas, hay mafiosos, están las que limpian la casa, pero también hay arquitectos, ingenieros, médicos, doctores, secretarios y todas esas cosas. Entonces en esa época te mostraban solamente un lado de nosotros, no se mostraba todo. Obviamente tuvimos a Chita Rivera en Broadway, que es latina pero nacida en Estados Unidos. Tenemos también a Rita Moreno. Quien en realidad les abrió las puertas a todas las nuevas generaciones que vinieron fue María Conchita Alonso, y se lo olvida la gente. No es que yo me crea la gran cosota, no, no, no, jamás. Como yo les digo a los nuevos actores, a los que están tratando de hacerla, a los que están haciendo cosas muy buenas, yo les digo “mira: uno tiene que saber lo bueno que uno es, como yo sé que soy una gran actriz y soy una gran cantante, soy una increíble showwoman, pero no me comporto como que yo lo sé. Hay que comportarse como una persona normal, con cierta humildad”, que le doy gracias también a mi madre porque cuando a los 15 años gané el concurso de Teenager del Mundo yo me creía la mejor y mi madre me bajó a la realidad. Y le doy las gracias porque nuestra carrera sube y baja, va al medio, sube otra vez. Si uno se comporta de igual forma cuando está acá arriba que cuando está en el medio que cuando está abajo, no sufre, no acudes a las drogas ni al alcohol para escapar de eso, porque siempre fuiste una persona que habla con todo el mundo.

Hablando de abrir las puertas: tu primera película fue con Robin Williams, ¿qué es lo que te acuerdas de Robin y de aquella filmación?

La primera película que filmé no fue con Robin, fue una que se llamó Fear City, de Abel Ferrara, con Billy Dee Williams, con Melanie Griffith, con Tom Berenger, pero esa salió después de Moscow on the Hudson, que el público en la primera película que me vio fue en ésa. Robin era muy famoso por Mork and Mindy, la serie, y yo pensé “no puedo creer que voy a estar con Mork, no puede ser”. Divino, encantador, un tipo súper tímido, que era tan maravilloso, tan humano que el mundo se le hizo chiquitito. El era más grande que el mundo. Un tipo de mucho corazón, de mucho sentimiento, fue un genio. Yo concibo que no aguantó todas las locuras, hay que ser muy fuerte para vivir, repito: este es un mundo maravilloso, pero hay que ser fuerte.