Marta Etura: "Ahora el cine español se atreve con cualquier género"

by Gabriel Lerman October 20, 2017
Spanish actress Marta Etura

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No para de trabajar en su España nativa, pero está ahora en Los Ángeles para presentar dos de sus películas más recientes en la muestra Recent Spanish Cinema que tiene lugar este fin de semana en el cine Egyptian, realizada en conjunto entre la institución que representa a los autores ibéricos, Egeda, y la American Cinemateque. La nativa de San Sebastián presentará hoy viernes en persona la adaptación de la novela El guardián invisible de Dolores Redondo, que Fernando González Molina convirtió en un thriller en el que la actriz encarna a una policía que debe investigar una serie de crimenes en el pueblo del que alguna vez se marchó.  Y también estará presente antes de que empiece El hombre de las mil caras de Alberto Rodríguez, director de la multipremiada La isla mínima, que retrata un caso real que sacudió en su momento a la sociedad española.

¿Qué significa para ti venir a Los Ángeles a presentar tus películas?

Hombre, me hace muchísima ilusión venir a Los Ángeles, que es el corazón del cine y de la industria norteamericana. Traer cine español aquí me hace muchísima ilusión y que la gente vea nuestras películas. Creo que son muy buenas películas todas y que hay mucha variedad para todos los gustos. Bueno, siempre es un placer viajar con las películas y llevarlas a públicos que en este sentido por diferentes circunstancias no pueden viajar. Entonces estas muestras son muy buenas porque consiguen llegar a un público al que de otra manera no hubiese llegado.

¿Y de las dos películas que traes, ¿qué es lo que significa cada una de ellas para ti?

Pues estoy muy orgullosa de ambas. Son muy distintas entre sí. También mi trabajo es distinto, porque en El hombre de las mil caras tengo un personaje muy pequeñito, mientras que en El guardián invisible mi personaje es la protagonista, y de alguna manera voy de la mano con el espectador a lo largo de todo el viaje. Estoy muy orgullosa porque las dos películas son fabulosas, distintas. El hombre de las mil caras es una película sobre ladrones, sobre gente muy ambiciosa y avara, gente que tiene y que quiere más y siempre quiere más y cuanto más tiene más quiere. Yo siempre digo que tiene una narrativa muy rocanrol. El guardián invisible es una película muy distinta, es un thriller que está basado en una novela muy exitosa, que ha tenido mucho éxito en España y en Europa, y es una historia sobre un personaje maravilloso que es una policía foral, Amalia Salazar. Es una excelente película.

Scenes from films selected for Recent Spanish Cinema 2017 featuring Marta Etura

Marta Etura en escenas de El hombre de las mil caras (izquierda) y El guardian invisible.

recent spanish cinema

 

Me imagino que habrá sido una gran responsabilidad para ti meterte en la piel de ella...

Como tú bien dices es una gran responsabilidad tanto para mí como para Fernando, el director, porque efectivamente es una novela muy, muy leída en muchos países y, claro, la gente cuando lee crea su propio imaginario y su propia imagen de Amalia Salazar y sus propias imágenes de la historia. Entonces, de repente introducirle nuevas imágenes al espectador es difícil. Pero en ese sentido estamos muy contentos, porque si éramos fieles a la historia y al personaje todo iba a ir bien. Y así ha sido, yo he sido muy fiel al personaje que había escrito Dolores y luego, además, Fernando ha creado una atmósfera que se asemeja mucho a lo que cada uno se imaginaba cuando leía la novela.

Es una mujer que además tiene una historia personal muy compleja. ¿Es uno de los personajes más ricos que has tenido en tu carrera?

Sí, probablemente es uno de los personajes más ricos que he tenido. Es un personaje muy atractivo porque tiene una mezcla de fortaleza y fragilidad muy interesante. Es una mujer que es muy fuerte porque trabaja de inspectora y se enfrenta a asesinos y en este caso a niñas asesinadas, y tiene que lidiar con ese tipo de gente, y creo que tienes que ser muy fuerte para dejar tus emociones a un lado y ser eficaz en tu trabajo. Y por otro lado ella emocionalmente es una persona muy frágil porque tiene un pasado terrible. Entonces esa mezcla de fortaleza y fragilidad hacía que resultara un personaje muy atractivo.

¿Te apetece buscar una carrera aquí en Estados Unidos? ¿Lo has intentado en algún momento?

No lo he intentando, nunca he cogido la maleta y me he venido aquí. Igual es algo que tenía que haber hecho. Pero es que yo he tenido la suerte de no parar de trabajar en mi país y me gusta mucho también hacer teatro o danza. Realmente soy una persona muy inquieta a la que le apasiona su trabajo y no he parado en mi país, por lo que me da un poco de miedo irme y dejar de trabajar. Me encantaría trabajar en Estados Unidos porque hay gente con muchísimo talento y yo siempre estoy detrás de historias interesantes. Pero es difícil, porque aquí también hay un montón de actores, la industria es mucho más grande por lo tanto compites con muchísimos más. Y siempre he creído que la forma de llegar a la industria de aquí es viniendo con un trabajo que ha pasado por festivales y tenido buena repercusión, porque creo que esa es la única manera de que te vean, de que te hagan un poco de caso.

¿Cómo te convertiste en actriz? ¿Cómo comenzó para ti este viaje?

Yo desde que tengo uso de razón he deseado ser actriz. No sé en qué momento lo decidí, porque más que una decisión fue un sentir, que empecé a sentir desde pequeñita y que sólo ha crecido desde entonces. Al día de hoy ese sentimiento ha seguido creciendo y me he ido enamorando más de mi profesión. También he sido consciente de que es muy complicada, cosa que cuando era muy jovencita eso no lo sabía, sólo existía el deseo de ser actriz. Y ese deseo enorme y esa inseguridad sobre la dificultad, creo que me vinieron muy bien en los comienzos. Y aquí estoy, luchando, porque es una profesión muy compleja, en la que es difícil mantenerse y seguir creciendo.

¿Pero cómo fue el proceso?

Cuando yo era muy jovencita les decía a mis padres “Quiero ser actriz, entonces tengo que ir a Madrid", porque yo soy de San Sebastián, que es una ciudad pequeñita. Entonces me dijeron: “No, pero tú eres muy joven, hasta que termines los estudios no puedes moverte”. Entonces nada más hacer la escuela secundaria, que es obligatoria, con mis 17 años me trasladé a Madrid y me metí en la escuela de interpretación de Cristina Rota porque había leído que era la escuela donde había estado Penélope y yo era su admiradora. Durante 4 años estuve estudiando, y tuve la suerte de que en el último apareció un director, que era Joaquín Oristrell, que acababa de escribir una película, me vio, me hizo una prueba y me escogió para su película; porque creo que eso es lo más difícil, pasar de la escuela a que alguien te de una oportunidad profesional. Tuve suerte, a él le gustó la prueba e hice mi primer película, que la vio alguien al que le gustó mucho mi trabajo, y así salió mi segunda película. Luego mis propios trabajos han sido los que han generado que me sigan llamando.

¿Cuál crees que es la situación del cine español hoy en comparación con cuando recién comenzabas

Evidentemente el cine va creciendo, como todo. No es el mismo que cuando yo empecé porque ya llevo veinte años trabajando. Y afortunadamente en mi país hay muchísima gente con talento, muy preparada y que desea que su industria crezca. Que se ha quitado muchísimos complejos, porque creo que antes en España no se atrevían con determinados tipos de película. Ahora el cine español se atreve con cualquier género. También hay que tener en cuenta que nuestra industria es muy pequeña comparada con Estados Unidos, que tiene una industria gigante. Nuestros presupuestos son minúsculos en comparación, y por supuesto eso también influye. Pero creo que somos una industria con muchísimo talento, tanto a nivel artístico como técnico. Hay mucha gente joven que se atreve a todo y que nada va a impedir que ellos hagan una película que quieren hacer. Y eso es fabuloso.