Martin Scorsese, nominado a Mejor director, “The Irishman”

by Rocio Ayuso January 3, 2020
Director, producer Martin Scorsese, Golden Globe winner

armando gallo/hfpa

Martin Scorsese nunca dejaría de hablar de cine. De por si locuaz, el neoyorquino de 77 años convierte cualquier conversación en una clase magistral del séptimo arte. Y si encima habla de The Irishman, los ojos se le iluminan más que nunca porque la película que le acaba de conseguir su décima candidatura al Globo de Oro, premio que consiguió en 3 ocasiones, es el fruto de un largo sueño que llegó a pensar que nunca sería realidad. No era falta de talento sino de inversores en una industria que cada vez apuesta menos por ese cine que otrora se denominaba de arte y ensayo mientras busca llenar salas con títulos familiares o de superhéroes.

Para no echar toda la culpa a Hollywood, también hubo una falta de tiempo porque aunque parezca mentira dos nombres tan unidos como el de Scorsese y el de su alter-ego en la pantalla, Robert De Niro, no habían vuelto a rodar juntos desde Casino, en 1995. Casi un cuarto de siglo hablando de volver a trabajar juntos hasta que en 2004 encontraron el proyecto perfecto con I Heard You Paint Houses, la novela de Charles Brandt en la que está basada esta cinta que en total aspira a cinco Globos de Oro, incluido Mejor drama, Mejor actor secundario para Al Pacino y Joe Pesci y Mejor guion para Steve Zaillian. “Pero Steve no lo escribió hasta 2009. Y entre una cosa y otra, compromisos, familia, trabajo, no pensé que lo rodaríamos hasta 2010, 2011. Entonces todavía habría sido posible hacerlo funcionar con Bob, Al y Joe con maquillaje. Pero los años siguieron pasando hasta que llegamos a un punto en el que pensé que ya sería imposible”, rememoró Scorsese conversando con la HFPA.

Fue un argentino, Pablo Helman, el que desatascó este proyecto. El supervisor de efectos visuales en ILM le abrió la puerta al proyecto aplicando nuevas técnicas de reconocimiento facial con las que “rejuveneció” la interpretación de los grandes del cine a la edad necesaria en el filme sin interferir en su proceso actoral o en la dirección de Scorsese. Y Netflix, el gigante del “streaming”, le dio al maestro del cine la libertad creativa y económica para llevar esta saga a la pantalla, grande o pequeña. “Si lo piensas, Alice Doesn’t Live Here Anymore, hace 39 años o los que sean, no estuvo en salas más de una semana para calificar al Oscar. Y King of Comedy duró una semana en pantalla antes catalogada como el mayor fracaso del año. Así que no hay tanta diferencia”, se rió bonachón este artista orgulloso de su sangre italiana.

La pasión de Scorsese por el cine le viene de infancia. Mientras el resto de los niños del barrio jugaban en la calle, los padres de Martin Scorsese protegían la precaria salud de su hijo, que padecía asma, llevándolo al cine. Para los ocho años el pequeño gran Martin era capaz de redibujarse las secuencias que había visto en el cine y para los 12 ya construía los storyboards de las que serían lo que ya llamaba sus primeras producciones, escritas y dirigidas por Martin Scorsese. La carrera sería imparable desde su debut con Who’s That Knocking at My Door (1967), que protagonizó un joven Harvey Keitel, otro de los actores de su cantera y también parte de The Irishman. Y la fama llegaría gracias a Mean Streets (1973), la primera de las muchas colaboraciones entre Scorsese y De Niro y en la que siguió los consejos de uno de sus maestros y amigos, John Cassavetes: “si vas a contar algo, cuenta algo personal”.

Scorsese lleva toda una vida contando historias personales. O porque las ha vivido o las ha sentido cuando vivía en su “Little Italy” natal o porque forman parte de ese universo de mafia, violencia y extorsión que tan hondo calado ha dejado en su filmografía, un mundo del que pocas veces se ha desviado. Una filmografía en la que la HFPA reconoció su trabajo en películas como Raging Bull (1980), Goodfellas (1990), The Age of Innocence (1993), Casino (1995), Gangs of New York (2002), The Aviator (2004), The Departed (2006) y Hugo (2001) además de concederle en 2010 el Cecil B. deMille a toda su carrera.

Los proyectos se le siguen acumulando a este septuagenario que no parece dispuesto a echar el freno. Por ejemplo, ese anunciado proyecto que reunirá con De Niro y con otra de sus musas, Leonardo Di Caprio, en Killers of the Flower Moon, o, también junto a Di Caprio, en ese proyecto biográfico de Roosevelt que lleva años pensando. Scorsese también cuenta con proyectos televisivos en su haber, preparando en la actualidad la serie The Devil in the White City también junto a DiCaprio. Pero a juzgar por sus últimas declaraciones, donde nunca le verás será haciendo películas de superhéroes, algo que no considera con el suficiente valor cinematográfico como para calificarlo de cine. “No estoy diciendo que sean malas. Estoy diciendo que se puede hacer algo mucho mejor”, puntualizó quién sabe si dejando la puerta abierta a su propia versión de estas cintas. Porque como ha demostrado con The Irishman, para Scorsese no hay nada imposible.