Max Barbakow: "Intentamos ser creativos"

by Gabriel Lerman July 14, 2020
Max Barbakow

Getty Images

Lo que sucedió con Palm Springs, la película protagonizada por Andy Samberg, Cristin Milioti y J.K. Simmons que se estrenó el pasado viernes en Hulu en Estados Unidos, fue un sueño hecho realidad para los graduados de la escuela de cine Max Barbakow y Andy Siara. Luego de terminar sus estudios en el AFI, trabajaron arduamente en un proyecto para dar comienzo a sus carreras. Andy, que escribió el guión, se lo envió a Samberg para que lo produjera. El famoso comediante no solo hizo eso, sino que también protagonizó el film y le dio a Barbakow la oportunidad de hacer su primera película. Cuando se proyectó en Sundance, Palm Springs se convirtió en un éxito instantáneo con el público, rompiendo el récord del precio más alto pagado por una película en la extensa historia del festival. Y ahora Barbakow dirigirá un largometraje para Legendary con Peter Dinklage y Jason Momoa, cuyo título tentativo es Good Bad & Undead.

¿Cuántos años conviviste con esta película antes de que se llevara a cabo?

Creo que toda cosa buena y que valga la pena lleva un largo tiempo para salir a la luz. Creo que este mes se cumplirán 5 años desde que empezamos. Andy Siara, que es el guionista, y yo fuimos juntos al AFI e hicimos un viaje de carretera. Condujimos hasta Palm Springs para pensar en una película que queríamos hacer luego de la escuela de cine. Y así empezó. Creamos el personaje de Niles y luego durante dos años y medio trabajamos en el guión, lo llevamos hasta un buen lugar y todo despegó en realidad cuando Lonely Island acordó producirla y Andy Samberg decidió protagonizarla. Empezamos a trabajar con ellos hace algunos años. Así que lleva tiempo, pero se sintió como si hubiera pasado muy rápido.  

¿El argumento siempre fue sobre un bucle temporal?

Me gustaría poder decir que siempre tuvimos esa idea desde el principio, pero lo que queríamos era hacer un estudio existencial sobre un personaje llamado Niles que había perdido las esperanzas en la vida. Y todo empezó desde el lugar del personaje y mientras pensábamos qué queríamos hacer con él, tuvimos que ir a muchas bodas en el desierto cuando teníamos veintitantos y así se convirtió en la historia de una boda y el elemento de la atemporalidad surgió cuando empezamos a pensar cómo desafiar los defectos de Niles y ubicarlo de algún modo en un infierno personal. Así que fue un desarrollo bastante libre y orgánico. E incluso el personaje de Roy apareció bastante tarde en el proceso. Fue como la última pieza del rompecabezas. Tuvo una concepción muy vívida.

Un bucle temporal es un gran concepto fantastico, pero ¿cuán complejo es usarlo en una película y evitar que sea repetitivo?

(Risas) Bueno, la propia naturaleza de un bucle temporal es que sea repetitivo. Creo que tomamos esa idea y realmente agitamos las aguas en las que nos movíamos en cuanto al género, que es fantástico y soñador. Queríamos cuestionar eso y hacer algo un poco diferente, lanzando al público en el medio de la historia. Es casi como si estuvieras viendo la continuación de una película que no viste, en la que Niles descubre lo que pasa con el tiempo. Ya estás retirando al personaje que es el dueño de ese universo y luego agregas a otro personaje a la situación, dos personajes atascados en un bucle temporal. Intentamos ser creativos en cuanto al género y también para hacer visualmente dinámica a la película. No queríamos usar la misma toma una y otra vez, y esa fue una decisión estética guiada por las emociones del personaje y lo que estaban experimentando y cómo veían el mundo cada día. Nos resultó bastante emocionante cambiar cada momento de repente en el sentido visual. 

Groundhog Day creó el concepto hace muchos años. Y durante bastante tiempo a nadie se le ocurrió intentar imitarlo, pero en los últimos años, aparecieron muchas otras historias similares. ¿Por qué crees que todos dejaron en paz a Groundhog Day durante tanto tiempo hasta que se dieron cuenta de que este concepto podía ser fabuloso para crear historias?

Creo que fueron muy sabios en dejarlo en paz, porque es una película fantástica y singular. Y tal vez pasó justo el tiempo suficiente en el mundo y los cambios de generación para que se sintiera como que era el momento de retomar el concepto de un modo novedoso. Además creo que el mundo actual de hoy en día, con lo confuso que puede ser y lo amenazante que puede sentirse algunas veces, se presta para crear buenas historias.

Le enviaste el guión a Andy Samberg y decidió producirlo. Nos contó hace poco en una entrevista que no quería interponerse entre dos amigos. Por eso Andy dijo que Max tenía que dirigir la película. Cuando primero te dijo que quería producir el filme ¿tuviste miedo de que tomara el guión y se lo llevara y los dejara a ustedes de lado? ¿Cómo fue ese proceso?

Fue de lo mejor. Nos apoyó muchísimo y, no solo eso, sino que desde el principio vimos la película del mismo modo. Y además no tenían ninguna obligación de elegirme como director, pero lo hicieron y me demostraron una increíble amistad, confianza y apoyo. Estoy sumamente agradecido por haber podido hacer la película juntos. 

¿Qué aportó al proyecto Andy Samberg?

Cuando traes al set a alguien como Andy Samberg, tienes la expectativa de que sea graciosísimo, inteligente y encantador. Para él fue un proyecto divertido y para nosotros fue emocionante poder hacerlo juntos, porque se sintió como si estuviera interpretando un nuevo tipo de papel impulsado por un sentimiento y una cierta tristeza, y esa fue siempre la intención de la película. Tomar un comediante y aprovecharlo de una manera nueva. Y usar el humor y la tristeza en combinación para darle una emoción recargada y emotiva. Nunca pensé que conseguiríamos que se sumara al proyecto alguien como Andy Samberg, que es un ícono y un talento emblemático de su generación.

Tenemos que enamorarnos de Sarah a lo largo de la película. ¿Qué papel jugó Cristin en eso?

Cristin es una actriz increíblemente talentosa a quien solemos ver en toda clase de proyectos distintos. No creo que la hayamos visto antes en una comedia como esta, pero tiene un toque cómico y es muy dinámica. Y Andy interpreta a un personaje apático y diferente, que tiene mucha elaboración interior y al que no le preocupa el mundo que lo rodea, mientras que Cristin es el catalizador emocional de la película y de algún modo enciende la trama y la historia y lucha con su vergüenza de una manera más explícita. Así que estoy orgulloso de la química que despliegan en la película y creo que ella es una verdadera joya, que espero que el público pueda apreciar y disfrutar, si es que todavía no la conocen.

¿Cuánto tiempo crees que Niles ha pasado en ese mundo cuando lo conocemos?

No creo que él sea capaz de recordarlo. Creo que ha pasado un tiempo muy largo. Tanto, tanto, tanto tiempo que no puede recordarlo. Es lo divertido de una película como esta, que hay muchas cosas que pasan fuera de la pantalla en la imaginación y hay muchísimas posibilidades distintas en esa lógica y todo el mundo puede pensarlas e imaginarlas. Y queríamos crear una película en la que pudieras sostener un espejo y ver reflejados tus sentimientos, lo que tienes en tu interior y la persona que eres, que te permitiera traer lo que tuvieras contigo y enfrentarlo. También hablamos sobre esto con Andy, qué significa el final y que simplemente refleja lo que sea con lo que estés lidiando en la vida y cómo te sientes, la perspectiva que tengas sobre la vida. 

Después de hacer esta película, ¿sabes que puedes usar pantalones cortos para ir a una boda?

(Risas) Bueno, ese es mi estilo. Por lo general me visto como Niles cuando voy a una boda. Es lo ideal (risas). Pero supongo que tendré que hacerlo ahora, después de que la gente vea la película.

Pero ese también es un punto muy interesante. En algún momento Niles se dio cuenta de que podía aparecer así vestido y que nadie diría nada...

Sí, estoy seguro de que probó muchos otros atuendos distintos antes de decidirse por ese, lo más probable que se haya quedado con los pantalones cortos por una cuestión de comodidad y conveniencia.  

Como no puede recordar cuánto tiempo hace que está allí, hay una gran porción de tiempo en la que puedes ubicar otra historia en este mundo. ¿Hablaron sobre continuar la historia de algún modo o creen que ya está terminada?

No hablamos sobre eso. Si hay una buena idea para hacer algo, seguro que estaríamos dispuestos a conversarlo. Pero creo que al menos esa historia concluyó. Tal vez más adelante podría surgir algo, si la historia está influenciada por experiencias y relaciones personales e ir a bodas a fines de tus 20 y principios de los 30. Tal vez a medida que la vida avance un poco más, habrá más cosas que contar. 

Esta película batió un récord histórico en la historia de Sundance. Y tienes otro proyecto con Peter Dinklage. ¿Te sientes un poco como Sarah cuando descubrió el bucle temporal? ¿Cómo estás lidiando con el entusiasmo?

(Risas) Estoy muy emocionado y agradecido de poder seguir trabajando en proyectos y generando películas que sean cautivantes y diferentes y con talentos tan inspiradores. Solo queríamos poder hacer una película luego de terminar nuestros estudios, que fuera algo bueno, que nos hiciera felices y en lo que pudiéramos volcarnos. Ver la respuesta que obtuvimos y tener la oportunidad de hacer más cosas es un sueño.

¿Qué importancia tuvo el AFI para ti? ¿Cómo te convirtió en el director que eres hoy?

Aprendí muchísimo. Allí conocí a Andy Siara y trabajamos en muchas cosas juntos. Me dio las herramientas necesarias para la introspección y también para generar historias y muchas horas en el set para practicar el arte de la dirección. Así que obtuve muchísimo de mi paso por el AFI.

Fuiste a San Antonio de los Baños en Cuba y allí estudiaste con Werner Herzog, que es un personaje peculiar además de ser un gran cineasta. ¿Qué tal fue esa experiencia? 

Fue increíble y también como el perfecto alejamiento del AFI, porque en el AFI pasé mucho tiempo pensando demasiado sobre cada decisión y preparándome. Allí tienes sets y rodajes más importantes, así que debes asegurarte de aprovechar el día y cumplir con los plazos, además de participar en ciertos tipos de cine por primera vez. Y luego con Werner realmente fue la experiencia opuesta. Me aconsejó no pensar demasiado las ideas, en vez de mirar hacia el interior, mirar a tu alrededor y la gente que te rodea y crear de ese modo e inventar. Así que fue una experiencia increíble que creo que me permitió volver a contactarme con mis instintos después de un largo período en la escuela de cine, y simplemente trabajar en una idea tras otra.  

Con respecto a tu próximo proyecto, ¿cuál es la diferencia cuando no es tu guión y tienes que trabajar con estos dos gigantes que vienen de Game of Thrones? ¿El proceso es distinto?

Sí, creo que cada proyecto es diferente. En este, siempre fue importante para mí tener una conexión emocional con la película del mismo modo que mis colaboradores, y la tenemos. Se trata de las cuestiones básicas de hacer cine y nos apegamos a eso y tomamos suficientes decisiones creativas pequeñas y con suerte terminas creando algo especial. Estoy entusiasmado por este proyecto. 

¿Te consideras un director de cine fantástico o es solo una coincidencia?

Creo que es una especie de coincidencia. El mundo sin dudas es fantástico, una mezcla de muchos géneros distintos, del mismo modo que Palm Springs no es una comedia romántica común y corriente, hay muchas cosas diferentes que se entremezclan en cuanto al tono. Pero estoy muy emocionado de poder jugar en ese mundo.