Mindhunter: en el laberinto de la mente criminal

by Mario Amaya September 7, 2019
A scene from the season 2 of Netflix series "Mindhunter", 2019

cortesía Netflix

La plataforma Netflix tiene en esos momentos una de las series policiales más interesantes que la teleaudiencia pueda ver: Mindhunter, algo así como “cazador de mentes’, una serie sobre crímenes en la que, a diferencia de muchas otras, donde hay mucha acción y violencia explícita, en ella es el análisis lo que prima en la trama. La serie original de Netflix lanzó a mediados de agosto su segunda temporada, que no ha sido ajena de ser parte de conversación entre los televidentes que siguen el género. La historia se centra en dos agentes del FBI que entrevistan a asesinos seriales para conocer cómo funciona la mente de estos oscuros criminales mientras tratan de resolver casos activos.

La primera temporada fue lanzada hace dos años, donde Mindhunter fue un período gloriosamente detallado sobre la creación de la Unidad de Ciencias del Comportamiento (BSU) del FBI y sus métodos pioneros de perfil criminal, basados en las experiencias del perfilador de la vida real John E Douglas, quien ayudó a construir la primera base de datos centralizada sobre asesinos en serie al entrevistar a docenas de ellos en prisión a fines de los años '70. En manos del creador Joe Penhall y el productor ejecutivo y director David Fincher, la historia de Douglas se convirtió en un apasionante descenso al infierno que también se sintió como la culminación del interés de Fincher en el tema.

La segunda temporada igualmente se desarrolla a finales de los años 70 donde dos agentes del FBI, el joven Holden Ford (Jonathan Groff) y el veterano Bill Tench (Holt McCallany), que se dedican junto con la psicóloga Wendy Carr (Anna Torv) a entrevistar a asesinos seriales para desarrollar perfiles que permitan al FBI poder enfrentar a este tipo de perturbados criminales que cometen asesinatos sin motivo aparente.

Y aunque los investigadores del FBI son ficticios en la serie, los 9 episodios de la segunda temporada se centra en varios casos que sucedieron en territorio norteamericano, todos muy conocidos por la naturaleza y atención mediática, donde el espectador puede reconocer algunos nombres a lo largo de la serie, como sucede con el Hijo de Sam, los asesinatos de Atlanta y hasta el mismo Charles Manson.

En el caso de El Hijo de Sam (Son of Sam), este fue un notorio criminal cuyo nombre real es David Berkowitz, un hombre que asesinó a 6 personas e hirió a otras 7 en distintos ataques entre 1976 y 1977 en Nueva York. Su caso se hizo famoso cuando, tras su detención en 1977, Berkowitz confesó que un demonio había poseído al perro de su vecino y le ordenó cometer los asesinatos. En la serie los agentes Ford y Tench entrevistan a Berkowitz para tratar de entender los crímenes cometidos por el asesino serial conocido como ‘BTK’.

El asesino 'BTK' apareció en la primera temporada cuando se incluyeron, sin relación aparente con la trama en esos capítulos, las imágenes de un hombre, Dennis Rader (Sonny Valicenti), al tiempo que mostraba los elementos usados por un secuestrador. En la segunda temporada se muestra ya la ola de crímenes cometidos por este personaje real, conocido como el asesino BTK (acrónimo de las palabras "atar, torturar, matar" en inglés).

A scene from the season 2 of Netflix series "Mindhunter", 2019

Jonathan Groff, Ana Torv y Holt McCallany en una escena de la segunda temporada de Mindhunter.

cortesía Netflix

 

Rader cometió diez asesinatos comprobados entre 1974 y 1991, oculto tras la apariencia de un gentil y tranquilo padre de familia. Evadió la justicia hasta 2005, cuando fue detenido y juzgado por sus atroces crímenes, por el que durante mucho tiempo enviaba cartas a la policía retándola a que lo atraparan.

Pero el principal caso que se sigue en la segunda temporada de Mindhunter es el de los asesinatos de los niños de Atlanta (The Atlanta Child Murders), aunque hubo también víctimas adultas. Estos crímenes fueron cometidos por un asesino serial en Atlanta, Georgia, entre mediados de 1979 y mayo de 1981, cuando al menos 28 personas fueron asesinadas, entre niños, adolescentes y adultos afroamericanos.

Es en la historia de Atlanta que surgen cuestiones oportunas de raza e identidad, en una época donde los datos sobre asesinos en serie, y más de raza negra son limitados, pero el análisis de Ford le dice que el asesino de Atlanta debe ser un joven negro. “Los asesinos en serie casi nunca cruzan las líneas raciales”, razona. El creciente grupo de madres en duelo está indignado por la incapacidad de la policía para atrapar al asesino y la falta de atención prestada por el FBI a la presencia local de los Ku Klux Klan.

En la serie el agente Ford se involucra en la investigación cuando viaja a Atlanta a entrevistar a los asesinos seriales William Pierce Jr. y William Henry Hance. En un principio, los crímenes no recibieron atención fuera de Georgia, pero pronto, con la incapacidad de la policía para dar con el autor, se convirtió en un caso que causó alarma en todos los Estados Unidos. En 1982 Wayne Williams fue detenido y declarado culpable del asesinato de dos de las víctimas adultas, pero la investigación no pudo relacionar evidencia para culparlo de los asesinatos de los niños.

En la primera temporada de Mindhunter, el agente Ford (Groff) desea entrevistar a Charles Manson (1934-2017), pero la policía en California les dice que es muy difícil que reciba permiso para entrevistarlo. En la segunda temporada, los agentes Ford y Tench logran entrevistar finalmente al famoso personaje, quien es interpretado en la serie por Damon Herriman, curiosamente el mismo actor que interpreta a Manson en la película de Quentin Tarantino Once Upon a Time in Hollywood.

En general, lo que hace a Mindhunter una serie como pocas es tanto el contenido como la forma en que la historia pone al espectador ante las circunstancias. Atrae al espectáculo, seduce con los que rompen las reglas, impone patrones al caos y convence de que se puede ser lo suficientemente inteligente para esclarecer los casos, cuando obviamente cada mente criminal es una encrucijada que se presenta en la serie. Creemos que tenemos el control, pero rara vez lo tenemos. Si hay algo que se puede concluir de hombres como Manson y Rader, o de la forma como concluye la segunda temporada, es que el control es una ilusión.