Mj Rodríguez: "Mi existencia cotidiana dice mucho sobre mi cultura"

by Gabriel Lerman June 13, 2019
Actor MJ Rodriguez

roy rochlin/getty images

Cuando Ryan Murphy decidió compartir con el mundo la historia del ballroom, el lugar en el que durante décadas se ha reunido la comunidad LGBTQ+ para compartir sus pasiones de una manera segura y alejada de la discriminación, reunió en Pose al mayor elenco trans de la historia de la televisión, poniendo un énfasis en que quienes fueran elegidos debían representar autenticamente la composición étnica de esa cultura, mayoritariamente afroamericana y latina. Mj Rodríguez parecía destinada a ser parte de ese elenco, con una trayectoria teatral que la había llevado a interpretar a Ángel en la reposición de Rent en el Off-Broadway por la que en 2011 se llevó el premio Clive Barnes, un papel que la ayudó a iniciar su propia transformación. Rodríguez tuvo pequeños papeles en televisión, incluyendo la primera vez que una actriz trans apareció en el Universo Marvel, encarnando a Sister Boy en un episodio de Luke Cage, y también siguió trabajando en el teatro. Pero fue el papel protagónico de Blanca Rodríguez-Evangelista, quien abandona la casa de Abundance para fundar la propia, la casa Evangelista, la que le ha dado a la nativa de Nueva Jersey de 28 años la oportunidad de dar el gran salto.

¿De qué manera Pose te ha cambiado la vida?

Me la ha cambiado de muchas maneras. Estoy viviendo una maravillosa vida que marcha a toda velocidad. Antes de que me dieran el papel en Pose, mi vida estaba muerta. Todo era una lucha para sobrevivir. Ahora estov viviendo a toda velocidad y es como una carrera. No es que esté tratando de ganar nada o que pueda perder, pero ha dado un giro inmenso y es verdaderamente asombroso.

¿Qué es lo que la audiencia va a ver de Blanca en esta segunda temporada?

Van a encontrar un montón de crecimiento en Blanca. Ella está aprendiendo muchísimo y hay una enorme dosis de madurez que está adquiriendo. Está tratando de encontrar un espacio para que sus hijos puedan crecer y florecer como a ella le gustaría. Y a la vez sueña con hacer algo parecido por ella, para poder ganarse un nombre en el mundo del ballroom, que ha cambiado mucho desde 1987. Hay diferentes tipos de vida, diferentes tipos de injusticias y es contra eso que ella está tratando de luchar. Por otro lado, está lidiando con su diagnóstico en un nivel completamente diferente y está en una carrera contra el reloj. Es mucho lo que está pasando con Blanca y yo siento que se lo está tomando todo con cautela, porque esa es su personalidad y es algo que sabe hacer muy bien.

Está tan preocupada por sus niños que en cierta forma no quiere aceptar que es lo que está pasando con su enfermedad, ¿no es así?

Sí. Ella está tan preocupada de que sus niños se mueran después que ella no esté, y también le inquieta saber cuál será la guía que tendrán sus niños de otros individuos una vez que ella deje este mundo. Es que sus niños confían en ella, y a la vez son su fuente de amor y de crecimiento personal. Si no pudieran contar con ella, Blanca sentiría que no está cumpliendo con su trabajo. Creo que no termina de aceptar cómo son las cosas pero a la vez siente que está corriendo contra el reloj y que no le queda mucho tiempo para enseñarles lo que es imprescindible. Quiere que ellos sientan que les ha dado todo antes de abandonar el mundo.

¿Si tuvieras que describir a Blanca, dirías que es una madre, una líder o una luchadora?

Creo que es una combinación de muchas cosas y que cada una de esas palabras la describe. Blanca es definitivamente una líder, y también es una madre. Se puede ver en la serie que es alguien que cuida mucho a los demás, y además le gusta ocuparse de la gente que quiere y aprecia. Pero también es una líder a la hora de participar del mundo del ballroom y montar un show en una plataforma nueva, invitando a los demás a que participen y mostrándoles de que se trata. Ella disfruta de llevar a gente nueva que no conoce ese mundo, y ese es uno de los aspectos de ser líder, el presentarle ese mundo a otra gente que pueda encontrar allí el confort.

¿Cómo compararías la primera temporada con la segunda en lo que respecta a Blanca?

En la primera temporada, Blanca estaba muy verde, no tenía mucha experiencia, sobre todo en lo relativo a su lugar en su comunidad, y quién era ella. Todavía no había conseguido que los demás la aprobaran. En la segunda temporada, Blanca es muy segura de si misma, es una adulta que tiene un apartamento y un negocio, y tiene niños de los que se tiene que ocupar. Tiene muchas cosas en su plato y es lo que la motiva a seguir adelante.

En una vieja entrevista de cuando actuabas en el Off-Broadway dijiste que tu sueño era trabajar en Glee...

Así es.

Cuando Ryan Murphy te invitó a participar en Pose, ¿tuviste que pellizcarte?

Si, claro. Todo comenzó cuando yo estaba en la escuela secundaria y teníamos nuestro propio club de Glee. Mi profesor de canto no quería que cantáramos ese tipo de cosas, quería enseñarnos ópera. Luego, dejé la universidad después del primer semestre porque estaba audicionando sin parar. Y cuando vi que el estaba buscando gente para otros papeles en Glee tuve la esperanza de que me consideraran, pero no lo logré porque se me pasó la fecha límite. Pero me dije en aquel entonces que alguna vez iba a estar en la serie de este hombre, que estaba segura de que iba a ser así. Sabía que el estaba tomándole pruebas a mucha gente y yo quería tener la oportunidad de poder hablar con él. Y eso ocurrió un par de años después. Fui a la audición y él me preguntó cuánto tiempo llevaba trabajando en esto y yo le respondí que 6 o 7 años. Y él me dijo de que era hora de que tuviera una oportunidad. Eso me hizo sentir muy bien. Fue como que se cerraba un ciclo en ese momento, porque se atrevió a darme una chance. Por eso espero estar haciéndole justicia al trabajo que él hace porque yo siento que tengo una voz y quiero usarla tanto como pueda

A scene from the TV series "Pose", season 2, 2019

MJ en una escena de la segunda temporada de Pose.

FX

 

¿Y de aquel sueño a la experiencia de trabajar en forma cotidiana con él, fue lo que esperabas?

Si, por supuesto. Ha sido asombroso. Él no es alguien que se apropie de tu trabajo, lo que le gusta es aprender. Trata de ser justo en todo lo que hace. Mucho de lo que hace se inclina a lo que no es ficción, por más que tenga elementos ficticios. Se lanzó a hacer Pose con una mente abierta. Hubo gente que le dijo que eso que había escrito no había ocurrido en 1987, sino esto otro. Y siempre estuvo muy predispuesto a hacer correcciones y a dejar el espacio para llenarlo con el conocimiento y la historia de la gente que participó de los ballrooms. Fue maravilloso verlo trabajar. Yo ya conocía su labor, pero verlo en acción y en persona, me hizo apreciarlo aún más.

Sé que tuviste que luchar en tu vida para decidir quien querías ser...

Yo no tuve que luchar para decidir quien quería ser, fue el mundo el que tuvo que luchar con lo que quería que yo fuera.

Es cierto, ¿pero te parece que has tenido suerte de haber tomado esa decisión en estos tiempos y no en los que describe Pose?

Claro que me siento afortunada. En aquel entonces casi no había oportunidades para mujeres como yo, y no estoy hablando de ese entonces, sino de 5 años atrás. Esta es la época en la que todo está ocurriendo y las cosas están cambiando, gracias a gente que se atreve a hablar y a decir lo que piensa como Laverne Cox. Esas son las mujeres que han abierto las puertas para que mujeres más jóvenes como yo puedan seguir sus pasos, y eso ha sido verdaderamente asombroso. De verdad 5 o 7 años atrás no había oportunidades para mujeres como yo, particulamente para afroamericanas como yo. Pero en poco tiempo empezamos a ver mujeres como Laverne Cox en Orange is the New Black, o los que aparecen en Transparent, en donde se mostró cómo eran nuestras vidas de una forma que nunca se había hecho antes. Todo eso ayudó a que yo pueda hacer este trabajo y sea tomada con seriedad.

El sida tiene una presencia muy fuerte en la segunda temporada. En ese sentido, ¿sientes que las cosas han cambiado mucho al día de hoy?

Aunque no lo creas no me siento tan aliviada como me gustaría porque siento que hay cosas en las que todavía tenemos que trabajar, sobre todo en lo que se refiere al estigma del sida y el VIH. Mucha gente todavía está lidiando con sus miedos internos y por eso no quieren que los demás sepan sobre su condición. Sienten que es una sentencia de muerte, y yo creo que eso se debe a la falta de concientización. Yo espero que series como Pose cambien esta percepción y que la gente tenga una actitud mucho más abierta y comprensiva hacia la gente que tiene sida o VIH, y por otro lado, que las personas infectadas se sientan lo suficientemente cómodas para contarlo. Yo creo que siempre vamos a tener trabajo en lo que concierne a terminar con ese estigma, especialmente en las generaciones que nos preceden, porque todavía lidian con esa mentalidad conservadora. No puedo decir que me siento afortunada, porque todavía hay gente que está lidiando con eso hoy, pero si puedo decir que estoy feliz de que existan medicinas que nos pueden ayudan a contener el diagnóstico, pero todavía nos falta encontrar una cura. Eso es algo que todavía tenemos pendiente.

¿Cuál es tu conexión con la cultura puertorriqueña?

Mi padre es mitad puertorriqueño. Mi abuelo era de Puerto Rico y una buena parte de mi familia paterna es originaria de allí. Yo hago todo lo que puedo para identificarme como puertorriqueña. Trato de conectarme con la gente que lidia con las injusticias que han ocurrido con Puerto Rico y de denunciar lo que ha pasado allí con el huracán. Yo creo que mi existencia cotidiana dice mucho sobre mi cultura.

¿Sientes que en la serie no solo representas la cultura afroamericana sino también la latina?Yo soy igual que cualquier otra persona que se ha levantado por la mañana y camina por la calle, la diferencia es que estoy en televisión y hablo en nombre de esa gente. Claro que la represento. Este mes voy a participar del desfile del orgullo puertorriqueño, algo de lo que nunca había participado antes. Y también recibí el Hispanic Heritage Award de parte de la comunidad latina, lo que me ha ayudado a sentirme aún más aceptada, porque siempre he estado allí para mi cultura.