Morgan Freeman regresa a su Alma Mater en Los Angeles

by Rocio Ayuso February 26, 2020
Actor Morgan Freeman, Golden Globe winner, Cecil B.deMille award recipient

theo kingma/hfpa

Antes de ser Dios, antes de ser Mandela, antes de ser el presidente negro de los Estados Unidos adelantándose al propio Obama, antes de recibir el Globo de Oro al mejor actor por Driving Miss Daisy (1990) o cualquiera de sus otras tres candidaturas con la HFPA, antes de recibir el Cecil B. deMille a toda su carrera, Morgan Freeman fue un estudiante en la LACC (Universidad de la ciudad de Los Angeles). Pero han tenido que pasar casi 60 años hasta su regreso a este recinto donde re inauguró el teatro que ahora lleva su nombre en el edificio que lleva el nombre de la Asociación de la Prensa Extranjera en Hollywood en este campus. El teatro lleva cinco años en funcionamiento desde que la HFPA como es conocida por sus siglas en inglés financió su puesta a punto. Pero la abultada agenda del intérprete de 82 años con cerca de 60 títulos en su haber le impidió acudir a la primera inauguración.

Freeman resarció su cuenta con creces, departiendo cerca de una hora con los alumnos y profesores del centro en un coloquio llenó hasta la bandera que moderó nuestra compañera Anke Hofmann. Animado conversador y divertido conferenciante, Freeman respondió sobre todo las preguntas que le llegaron de esos que como él pensaron en ser en algún momento de sus vidas lo que la estrella es a día de hoy, uno de los principales valores de Hollywood con una voz inconfundible que, precisamente, aprendió a modular a su paso por la LACC. “El profesor de voz que conocí aquí me hizo pronunciar hasta la última sílaba de cada palabra al completo”, afirmó exagerando su aprendizaje ante una audiencia que le rio su humor y admiró que esa fuera la principal enseñanza recibida cuando era como ellos.

Otros estudiantes, muchos, le preguntaron por ese momento que separó el ser nadie de ser Morgan Freeman. El intérprete de The Shawshank Redemption se rio de esa división inexistente para él incluso ahora. “Cuando trabajo soy un actor con éxito y cuando no trabajo soy un actor desempleado”, afirmó con humor este nacido en Memphis (EEUU). También le preguntaron si se acordaba de sus compañeros de promoción –“no”, fue la respuesta corta- o como lidiaba con las críticas –“malamente”, se sinceró-. También hubo algún avispado que quiso saber cuanto de su filmografía respondía a su pasión y cuanto a su ganas de ganar dinero, una pregunta que se encontró con una inesperada respuesta: “Todo lo que hago lo hago por dinero”, afirmó aún a sabiendas de la pasión que destila todo su trabajo, desde Invictus a Unforgiven o Million Dollar Baby, por el que ganó su único Oscar, estas tres dirigidas por el también alumno de la LACC Clint Eastwood. Pero principalmente lo que los alumnos aprovecharon para transmitirle a Freeman en este acto organizado por la HFPA con la colaboración de la LACC fue su agradecimiento. “No sé lo que sería la vida sin gente como usted. Aprecio su entereza y su dedicación”, le manifestó Kristina Ross, una de las alumnas que disfrutó con el encuentro.