Ofelia Medina: "Tengo una carrera de 50 años en la que han participado miles de personas"

by Gabriel Lerman November 2, 2017
Actress Ofelia Medina

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Mucho antes de que Salma Hayek reverenciara a Frida Kahlo en la película que le dejó su única nominación al Oscar, otra actriz mexicana la convirtió en personaje cinematográfico, llevándose el primero de sus tres Arieles, además del galardón a la Mejor actriz en el Festival de La Habana. Para cuando convenció a Paul Leduc para que dirigiera Frida naturaleza viva, Ofelia Medina ya era una gran figura del cine mexicano con una trayectoria que llevaba tres décadas, y que incluía además de cine, radio y televisión. En el marco de FICG in LA, el Festival de Cine de Guadalajara en LA, que tiene lugar este fin de semana en el Mann Chinese 6 en el corazón de Hollywood, la gran actriz, dramaturga y directora será homenajeada con la presentación del libro Ofelia Medina: un retrato de Avelino Sordo y que publica la Universidad de Guadalajara. En nuestro diálogo con una de las voces más constantes en la defensa de los derechos de los indígenas en México, Ofelia se ocupó de destacar una y otra vez que su labor hubiera sido imposible de haber sido sólo por ella.

¿Cómo ha sido para usted revisitar toda su historia en el libro que se presenta este viernes?

Por supuesto que no es un libro que abarque toda mi historia. Gracias a la vida he tenido experiencias para hacer varios libros que no haré, pero lo hice gracias a Avelino Sordo, el escritor del libro, una persona con la que me entendí de inmediato. Yo estaba muy renuente a aceptar que se hiciera un libro porque no me gusta hablar de mí, es algo que me parece espantoso, de mala educación, pero traté de hablar de los otros que son los que hacen posible todo. Tengo una carrera de 50 años en la que han participado miles de personas y lo considero parte del estilo de trabajo entonces con Avelino pude empezar a hablar de algunas situaciones que coinciden con momentos creativos.

Y de todos esos momentos que tuvo que visitar, ¿cuales diría que son los que más le enorgullecen?

No me acuerdo de todo lo que hablé en el libro, yo no pienso en eso… La vida hay que hacerla. No me atrae recordar cosas porque no me gusta. Ya hice psicoanálisis hace muchos años. Yo no tengo culpas que pagar ni cosas que justificar, entonces nada, la vida continúa.  Creo que si me detengo, me muero, entonces hay que estar en un constante avance. Que eso es la vida. 

Pero me imagino que su Frida con Paul Leduc fue muy especial

Por supuesto. Fue especial por el personaje. Yo tengo un parecido físico y estudié profundísimamente la pintura de Frida para poderla representar, aunque cuando yo hice la película era demasiado joven para representar la parte final de Frida pero después me la cobré porque en el 2007 hice una obra que se llamó Cada quien su Frida, en la que si pude llegar, de hecho es la última noche de Frida. La verdad es que desde que tengo 11 años me obsesioné con Frida Kahlo. Yo quería hacer una película sobre ella y eso fue lo que hicimos y sin nosotros proponérnoslo nuestra película estuvo en el Festival de Venecia, en el de La Habana y en el de Berlín. Puso a su figura en donde siempre debió estar, lo que pasa que por su personalidad a Frida nunca le importó eso, ella estaba inmersa en su vida, no en lo que iban a decir de ella, entonces pues si es un gran orgullo haber sentido desde niña quién era Frida Kahlo y haber logrado hacer esa primera película. Claro que a veces cuando lo pienso ni yo lo creo pero si lo hice.

Se distingue por ser además de una gran actriz, una activista de las causas indígenas. ¿Qué es lo que se siente que ha estado más cerca de lo que quería lograr?

No, yo no quería lograr nada. Yo he vivido mi vida cada día, en mi vida me sorprendo. Yo jamás hubiera podido imaginar un día de mi vida. Yo desde niña viví y sigo viviendo cada día. Ni volteo para atrás ni reviso lo que he hecho. En la vida más bien hay que sorprenderse ante lo que nos ofrece. Yo me conformo con lo que la vida me da. En cuanto a la militancia, es una parte. Yo soy una persona, la misma persona que ahora mismo está hablando contigo. Los seres humanos somos multifacéticos y una parte alimenta la otra. Yo hago lo que siento que tengo que hacer y por eso participé en el movimiento del ´68 y de muy joven sentí el imán de los pueblos originarios de mi país. Ellos y la vida me han llevado aquí, a donde estoy, y afortunadamente el ser una figura pública ha servido mucho para ser escuchada en cuestiones que la sociedad a veces no quiere entender o prefiere ignorar, como ahora, que están los damnificados de este terremoto, de los sirios que están en las montañas en donde nadie los oye y además si los oímos, no los entendemos porque no hablan nuestros idioma. Hay 30 millones de personas en la miseria y la mayoría pertenece a nuestros pueblos originarios ¿Qué vergüenza, no?

¿Usted siente que más allá de la militancia o de convertirse en la voz de los que no tienen voz, el cine también puede ser un instrumento para educar o para concientizar?

No nos pongamos tan optimistas, pero si, comunica emoción, que transforma a la gente, eso sí, como cualquiera de las artes. Lo que entra por la emoción, entra profundamente, entra al corazón y a las tripas, ¿verdad? Y al 100 por ciento

Y de las cosas que ha hecho como actriz, ¿Cuál siente que para usted era muy importante y tal vez no recibió el reconocimiento o ha sido olvidada?

No, nada. No pienso esas cosas. Y además lo que más me gusta como actriz es lo que he hecho como directora y que, desgraciadamente, en México no hay mucho reconocimiento de ello. Nunca me mencionan como dramaturga ni como directora. Como si las obras se hicieran solos pero realmente disfruto muchísimo de crear temas, de generar emoción y tengo obras de teatro escritas sobre Sor Juana Inés De la Cruz, Rosario Castellanos, Frida Kahlo. He hecho un homenaje a Shakespeare, he tenido el privilegio de trabajar con los más grandes directores y así una aprende muchas cosas y después las aplica cuando dirige.

¿Qué es lo que recuerda de su primer encuentro con Alejandro Jodorowsky cuando era una niña?   

Alejandro fue mi maestro de pantomima cuando yo tenía 11 años y él nos abrió a todos un camino sin mundos, hacia una nueva forma de expresarse y de romper con cánones e ideas establecidas… Era un gran provocador, un gran maestro, y con él aprendí muchas disciplinas que todavía me acompañan, como la meditación y el yoga.

¿Cómo encuentra el cine mexicano que se hace hoy?¿Piensa que era mejor el que hacía usted?

Yo no sé si es mejor o peor.  Es cuestión de gustos. Por supuesto que me gustan muchos directores del cine mexicano actual pero el cine mexicano es igual que cualquier otra institución de nuestro país que desgraciadamente están en crisis y en decadencia y hay que renovarse. Creo que los creadores hacen una batalla heroica al hacer sus películas. Ahí están y son obras maestras...