Omar Chaparro: "Me falta mucho por hacer"

by Gabriel Lerman October 25, 2018
Actor Omar Chaparro

hector vivas/getty images

Este viernes será junto a Damián Alcazar y Martha Higareda uno de los 3 homenajeados con el Árbol de la Vida, el premio a la trayectoria que otorga el Festival de Cine de Guadalajara en Los Ángeles (FICGinLA), el tradicional evento en el que durante un fin de semana se exhiben en la meca del cine las mejores películas que se vieron en el certamen de cine más importante de México. Este hombre multifacético nacido en Chihuahua hace 43 años ha demostrado su talento como conductor de radio, humorista, presentador de televisión, compositor y cantante, pero ha sido su carrera como actor la que lo ha llevado más lejos. Una de las figuras más populares del momento en el cine mexicano, Omar Chaparro también se ha abierto camino en la industria norteamericana con papeles en Show Dogs, Overboard y How to Be a Latin Lover. Mientras esperaba poder bajar del avión que lo llevaba a Mexico City para trabajar en No Manches Frida 2 después de participar del rodaje de Pokemon Detective Pikachu junto a Ryan Reynolds, el homenajeado dialogó con goldenglobes.com .

¿Qué significa para ti que te hagan un homenaje como el de FICGinLA?

Pues la verdad me hace sentir bien, esta es la primera vez que me hacen un homenaje de este tipo y no siento otra cosa más que gratitud y emoción de poder estar ahí, sobre todo porque también está mi compañera Martha Higareda, a quien quiero mucho.

Ahora, cuando hablan de un homenaje a la carrera, ¿sientes que todavía te queda mucho por hacer o que ya puedes mirar para atrás?

No, fíjate que este tipo de cosas no me las tomo muy en serio, es como el Twitter, las redes sociales, en donde por un lado te dicen que tu carrera está terminada y también están los que te alaban, que te dicen que eres lo máximo, que eres el número uno y pienso que uno como actor y como ser humano tiene que tener un balance de no creerse ni todo lo bueno ni todo lo malo, tienes que saber muy bien quién eres, lo que vales, de dónde vienes y hacia dónde vas. Me tomó por sorpresa todo esto y creo que lo tomo más hacía el lado de que no lo merezco, de que me falta mucho a pesar de que si son muchos años que hemos andado en el cine, en el teatro, en la televisión. Quiero pensar que me falta mucho por hacer y por seguir aprendiendo, y por lo mismo sigo tomando clases de actuación y trato de seguirme preparando.

Cuando empezó todo este camino en tu Chihuahua natal, ¿alguna vez imaginaste que ibas a estar viviendo en Los Ángeles, haciendo películas norteamericanas, con todas las cosas que has hecho hasta ahora y en el lugar en el que estás hoy?

Yo creo que sí, yo creo que no puede suceder de otra manera por más que la gente diga "nunca me imaginé esto que me está pasando". Yo creo que no se acuerdan pero las cosas siempre pasan dos veces, primero en nuestra cabeza y después en la vida real. Si no lo imaginamos es muy difícil conseguirlo. Yo desde niño, desde que vi una película del gran Pedro Infante como a los siete años, desde ahí me vi haciendo películas, cantando, me vi y me sigo viendo, todos los días, es un ejercicio diario. Uno nunca debe dejar de soñar como actor ni como ser humano. Tienes que vivir soñando.

¿Pedro Infante es tu modelo?

Si. Él tenía una conexión no sólo con sus personajes sino con la esencia y la naturalidad que tenía ¿no?, esos personajes que los ves en la pantalla y dices “los conozco de algún lado”, y después los conoces de otra vida. Me pasó eso con él y para mi sigue siendo un ejemplo. Pedro Infante ha sido el primero que admiré.

¿Empezaste por el lado del humor porque fue lo que te abrió las puertas o te defines como un comediante?

Yo creo que la comedia era mi lugar cómodo. El hacer reír me venía natural, desde que estaba en la escuela primaria siempre fui el payasito, el que bailaba y usaba maquillaje, el que hacía obras de teatro, actuaba y hacia reír. La comedia era mi lugar seguro pero, siempre he querido avanzar y no conformarme. Siempre he tenido el mecanismo de defensa de exponerme en un lugar que me incomode para crecer, para desafiarme y el siguiente paso fue un poco de poner en stand by mis personajes de comedia para poder desafiarme a hacer algo un poquito más serio sin renegar y sin quejarme de ello porque ellos son los que me pusieron aquí, pero es como que me empujé de la zona cómoda para entrar al cine y bendito Dios que el público me aceptó. Era un paso muy difícil esa transición de la televisión a hacer algo más serio en cine y que la gente me lo comprara fue un logro muy grande para mí.

En este momento mantienes un pie en el cine mexicano y otro pie en el cine norteamericano, ¿dónde te gustaría estar de aquí a 5 años?

Creo que donde estoy, viviendo en Los Ángeles pero siendo un ciudadano del mundo. Ahorita estoy aterrizando en México para filmar una escena que nos faltó de la película No manches Frida, luego regreso y tengo unas grabaciones para la película de Pikachu que me faltaron ahí hacer unos audios. Yo creo que uno como actor tiene que tener esa flexibilidad, ser camaleónico para interpretar personajes en inglés, en español o por qué no en árabe, ser moldeable, maleable.

Eugenio Derbez te abrió las puertas en la televisión, pero mi sensación es qué tú sigues su camino de alguna manera...

Es que Eugenio antes que nada es mi amigo, y evidentemente me ayudó, me invitó a trabajar con él cuando yo tenía un programa en tele que se llamaba Black & White, él me vio y le gustó mucho lo que hacía, me invitó a su programa y luego tuvimos la oportunidad de ir a los juegos olímpicos en Grecia, al mundial en Alemania, a Sudáfrica, viajamos mucho haciendo comedia. Lo admiro mucho como artista, como un tipo visionario, tiene muy claro lo que quiere y lo admiro también como persona. Evidentemente tomo su ejemplo pero también quiero despegarme de lo que ya ha hecho él, cada uno tiene su estilo y no hay una forma correcta de hacer las cosas.

¿Montarte una empresa aquí es un objetivo para ti o prefieres que te llamen cuando te necesitan?

Para hacer un patrimonio aquí en los Estados Unidos, donde la vida es tan cara, tienes que buscar otra forma de generar ingresos como actor. También ya estoy buscando la manera de introducir esta película que acabo de hacer con Mauricio Ochmann que se llama Y cómo es él, estoy como productor asociado con Eugenio precisamente y estamos en pláticas para abrir una compañía entre Ben Odell, que es el socio de Eugenio, y Eugenio, para producir.

¿Sientes que en tu vida has sabido aprovechar las buenas oportunidades, o has sido tú el motor de tu carrera y has decidido por donde tenías que ir?

Yo sinceramente no creo que existan las buenas oportunidades o la buena suerte. Yo creo que como dicen “la buena suerte la reparten a las 6 de la mañana”. Tienes que estar dispuesto a a generarla, a salir de la zona cómoda. Cuando yo me fui de Chihuahua renuncié a todo, tenía un programa de radio, otro de tele, acababa de terminar mi carrera, tenía un estudio de grabación y renuncié a todo. Me fui con una mochila a México y me decían que estaba loco. La necesidad que yo viví en México fue lo que me movió a mí a estar parado a las 5 de la mañana afuera de Televisa y esperar que pasara un famoso, incluso a disfrazarme de viejita y hacerme pasar por la mamá de uno de los productores… Esas son las oportunidades que uno tiene que buscar, no llegan. O a lo mejor llegan pero después del esfuerzo. Si no hay esfuerzo, si no hay sacrificio, nunca se van a presentar. Lo mismo ocurrió cuando decidí irme de México porque también estaba con una exclusividad de Televisa, con un sueldo, con un programa de radio que me iba muy bien y renuncié otra vez a todo para irme a Los Ángeles con nada básicamente. Renuncie al 100% de mis ingresos para irme a la aventura otra vez y si no hubiera hecho eso a lo mejor no se me hubieran presentado las oportunidades que se me presentan ahorita. Los milagros comienzan donde la zona de confort termina.

¿De las dos migraciones, cuál dirías que fue la más difícil?

Mira la de Chihuahua fue muy difícil porque estaba solo pero al mismo tiempo no tenía nada que perder. Viví como medio año en unos cuartitos que renté muy feos, lloraba en las tardes pero estaba solo. Cuando me fui a Los Ángeles fue más difícil porque me llevé a mis hijos y a mi esposa, los saqué a ellos de su zona de confort, entonces la presión que yo sentía porque no estaban felices fue algo más complejo y más difícil para mí.

Si tuvieras que elegir tres cosas de las que estés más orgulloso en toda tu carrera ¿Cuáles serían?

Mi programa de radio de Los visitantes. Lo que hice en la radio me pone muy orgulloso y luego mi primer programa de tele a nivel internacional que fue Black & White, que fue cuando me disfracé de la abuelita del productor para que me dieran trabajo y lo conseguí. Un tercero es lo que estoy haciendo ahorita en Los Ángeles, el poder estar en los estudios de Harry Potter, filmando una película de 200 millones de dólares y que me traten como una estrella de rock. Evidentemente eso es una caricia para el alma, sobre todo saber que tanto sacrificio ha valido la pena.

¿Cómo fue la experiencia de trabajar a ese nivel?

Fue muy divertido, sobre todo porque tú sabes todos los monstruos son generados por computadora, tú no los ves, son puros hombres vestidos de verde con colas de dragones entonces tienes que tener la imaginación al 100% para creerlo e incluir a todos los hombres que están vestidos de verde y realmente crear esos seres imaginarios en tu cabeza. Fue increíble.