Oona Chaplin: "El sonido en el lenguaje expresa una verdad "

by Gabriel Lerman October 14, 2020
Actress Oona Chaplin

EuropaNewswire/Gado/Getty Images

Antes de conceder la entrevista, pide que no se le pregunte por su familia, tal vez porque ya está cansada de que la conversación gire en torno a su abuelo, Charles Chaplin, su madre, Geraldine  o su bisabuelo, el gran escritor Eugene O'Neill, e incluso su padre, el ex director de fotografía chileno Patricio Castilla. Aunque la tentación de hablar de su abuela Oona es grande, la clausula se cumple al pie de la letra y el resultado no podría resultar más interesante. Es que Oona Chaplin tiene tiempo para hablar, en su español nativo, claro, de su trabajo en la miniserie de Showtime The Comey Rule, en la que encarna a la agente del FBI Lisa Page, una de las allegadas al director de esa organización, James Comey, durante el gobierno de Obama primero y luego de Trump, pero también de su trabajo pasado en Game of Thrones, en la que encarnó a Talisa Shark, y del que ha hecho para James Cameron en las próximas varias entregas de Avatar que llegarán, algún día, a los cines. Tras un largo día de rodaje de Lullaby, la película de terror que coprotagoniza con Ramón Rodríguez, la actriz de 34 años que nació en Madrid y comenzó a caminar en Cuba pero ha vivido también en Suiza y en Londres nos habló además de su trabajo benéfico con las comunidades indígenas y su peculiar relación con los idiomas.

¿Cuánto fue lo que aprendiste sobre política de Estados Unidos haciendo The Comey Rule?

Aprendí dos cosas, sobre todo. Aprendí mucho, pero sobre todo resaltan dos cosas. La primera es que por muy buena que sea la gente, el sistema de gobierno y de justicia es tan desastroso, tan corrupto y tan endemoniado que a menos que cambiemos de sistema vamos a seguir en el mismo circo. Para mí fue un gran aprendizaje, dentro de lo sutil que es intentar hacer algo cuando la estructura lo impide. Eso fue lo que vi. Lo segundo fue que a través de mi personaje tuve una experiencia sobre la intensidad de atención  que se requiere cuando se toman decisiones que afectan a mucha gente. Para mí fue un gran ejercicio el poder acceder a esa intensidad de atención, a esa capacidad de análisis.

¿Podrías trabajar en el gobierno, ahora que ves cómo funciona?

Yo nunca habría querido trabajar en el gobierno. Me parece que es un circo. Pero esto no significa que no quiera participar en la administración, porque eso es diferente. Yo, incluso en la comunidad en la que vivo, tomamos las decisiones en forma colectiva. Y eso es una una forma de gobierno que requiere de los mismos procesos pero a un nivel mucho más local, mucho más bonito porque es personal.

¿Cómo es ver a Jeff Daniels convirtiéndose en su personaje?

Él tiene una presencia muy atenta y muy generosa, y una de las cosas que me impactó mucho de él es la falta de prejuicios que tiene, como que no juzga a la gente, simplemente le interesa la diversidad de la experiencia humana, y eso me impactó mucho. Y yo creo que es por eso que puede acceder a tanta variedad de verdad adentro de su propio ser, porque tiene esa capacidad de compasión y de comprensión hacia el ser humano.

A scene from "The Comey Rule", 2020

A scene from The Comey Rule.

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¿Cómo buscas tus papeles?

Hago casting para muchas cosas, la mayor parte de las cuales no consigo (risas), pero es lo esperable, una se acostumbra a eso. Y luego en las películas que tengo la fortuna de trabajar o las series, eso para mí está condicionado por el resto de mi vida, porque en realidad mi vida es muy rica, entonces tengo muchas cosas de las que ocuparme. Yo trabajo con pueblos indígenas desde hace 4 años ya, tengo dos organizaciones que colaboran con líderes espirituales indígenas alrededor del planeta y eso es mi gran pasión. Si viene un guión, o si viene una historia o un director que me parece interesante, lo tomo.¡Es que pueden ser tantas cosas, es difícil nombrar una sola! La magia de la profesión tiene mucho que ver con el mundo interior, con lo que puede reflejar y con lo que puedes explorar.

Si pudieras elegir, ¿sólo actuarías o te dedicarías a trabajar con los indígenas?

Me encanta hacer las dos cosas. Y tantas más, toco música, trabajo con el jardín, me interesa también mucho todo lo que es la biología, el yoga. A mí me gusta la variedad. Aprendo más.

¿Tu trabajo con los indígenas tiene que ver con tu propia sangre mapuche?

Sí, puede ser que haya algo ahí en mi ADN que me haya llevado a tratar de comprender cuál es el propio origen, pero finalmente he encontrado en este trabajo una calma y una ansiedad aque es mucho más amplia. Ha amplificado la apertura de mi mente, de mi aprendizaje en mi vida. Es una exploración continua. Trabajo con 3 o 4 mapuches, he estado allá, pero la organización con la que trabajo se especializa sobre todo con la región de la Amazonia.

¿Por qué te parece que es importante proteger a estas etnias que están siendo olvidadas por la civilización? 

Principalmente porque tienen miles de años de ciencia y de comprensión sobre el orden natural y la razón de las cosas. Nuestra ciencia nació con la quema de las brujas en Europa, o sea matando a las culturas indígenas de Europa. Y mientras que el método científico tiene su valor y toda la tecnología que hemos producido a partir de eso también lo tiene y ha hecho posible tantas cosas, esa es sólo una de las grandes leyes del Universo, la energía, dice que ni se crea ni se destruye, solo se transforma. Entonces toda esa energía que hemos dado al reduccionismo, hemos tenido que cerrar nuestros ojos a tantas verdades que serían muy útiles y que agregarían mucho a la vida porque son muy interesantes y muy ciertas. Es complejo porque cada cultura tiene sus idiosincrasias y cada persona recibe también diferentes lecturas. Y eso yo creo también que es un gran modelo para nosotros en este tiempo en que o es blanco o es negro, o es azul o es rojo. ¡Hay tanto que nos estamos perdiendo entremedio! Y eso es lo que, para mí, nos da la oportunidad de crecer y no solo de sobrevivir, sino de vivir en esta tierra, en conjunto a toda la creación, esa ley de la diversidad: que la vida da más vida.

Y en cuanto a la diversidad personal, naciste en España, tienes conexiones con Chile y con Cuba, y con muchos otros sitios del mundo. ¿Qué es lo que sientes que te ha dado este multiculturalismo que tienes tú como individuo?

Primero me ha dado el gran lujo de conocer tantas cosas, de conectar con el corazón y con el sentimiento. De contactar con tantos seres diferentes, que sean personas o montañas, o vientos y  eso me ha permitido ver lo lindo que es en realidad que seamos tan diferentes.  Y eso es algo que me ha permitido poder escuchar a unas personas que están hablando desde una perspectiva totalmente diferente a la mía y de poder conectar de una forma humana y aprender algo. Y también de poder disfrutar de mi propia evolución mientras voy aprendiendo de la gran diversidad que existe en este mundo. ¡Ojalá que siga existiendo!

¿Te genera algo diferente actuar en español o en inglés, o es lo mismo para ti?

Es diferente, sí. Por ejemplo en español es como que casi tengo otra personalidad (risas) porque lo importante del lenguaje es que expresa los sonidos de un lugar. La gente se pregunta por qué hay tantos diferentes idiomas indígenas que no tienen ninguna raíz en común en una región chiquitita. El sonido en el lenguaje expresa una verdad, que es la del lugar, que viene tanto del sonido de los pájaros, del viento, del sol, de las vacas, de si hay vacas o no hay vacas. Todo eso afecta a lo que es la resonancia del lenguaje. También habla de nosotros en la capacidad de poesía, por ejemplo, que en español es mucho mayor que en inglés, pero la capacidad de intelectualizar algo es mucho mayor en inglés. Cada idioma tiene sus dotes y cada uno es una experiencia totalmente diferente.

A scene from Game of Thrones

With Richard Madden in Game of Thrones.

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¿Cómo fue la experiencia de tus dos años en Games of Thrones?

Games of Thrones sigue siendo una familia, dos de mis mejores amigos de toda la vida  son de Games of Thrones. Esa serie creó una familia,  y fue una alegría absoluta poder participar. Yo trabajé sobre todo en Belfast, entonces tomé mucho whisky y pasamos mucho tiempo bajo la lluvia (risas), pero fue una alegría porque estábamos haciendo algo que, cuando yo entré, todavía nadie sabía lo que iba a ser. Estábamos haciendo algo porque lo estábamos haciendo y sentíamos que era una suerte que pudiéramos trabajar en algo. Y luego fue lo que es hoy, y fue como un fenómeno que unificó a tanta gente en el mundo. No hay palabras para agradecer esa experiencia de poder trabajar sobre todo con un guión que te lo daban y yo que soy una rebelde no cambié ni una palabra. O sea, todo estaba tan bien pensado, todo estaba  tan bien realizado y tan íntegro que también era artísticamente muy satisfactorio.

¿Sabías desde el principio que venía la boda roja? ¿O fue una sorpresa para ti?

Yo sabía desde el principio que mi personaje iba a morir, pero no sabía de qué manera. Entonces me pasaba noches rezando por una muerte estupenda. Y se me dió.

Llevas años trabajando en las secuelas de Avatar y todavía no sale y nadie sabe cuándo va a salir. ¿Cómo es aguantarse la ansiedad? ¿O no la hay?

No la hay. No la hay porque el proceso es tan rico que casi que te digo que el producto final no lo necesito. Pero el mundo sí. Entonces vamos, yo quiero que Cameron se apure para satisfacer a la gente, pero no hay ansiedad. El proceso en sí me cambió la vida, profundamente, el poder trabajar con esa capacidad de imaginación y rodeada de puros genios. Allí está la mayor concentración de genios en el mundo. Es increíble, científicos, programadores, técnicos de no sé qué cosa, actores, artistas, cantantes, bailarines, están todos.

¿Cómo fue desconectarte en ese rodaje de todo lo que uno carga consigo cuando lleva su cultura?

¿A nivel de personaje? Esto fue para mí una forma de expresar mi cultura en realidad. Porque yo creo que como al fin y al cabo cuando termina, la primera peli de Avatar, todo el mundo del público se siente azul, nadie se siente tecnócrata extractivista colono asesino, que es como son los invasores. Todo el mundo es azul: eso es una verdad que tenemos dentro todos y fue una delicia poder bailar con ella.

Estoy seguro de que cuando esa película finalmente se estrene me imagino que se te abrirán nuevas puertas. ¿Vas a tratar de seguir filmando en español?

Las historias que se cuentan, en todas ellas yo quiero participar. Yo participaré en todas las que pueda. Tengo absolutamente grandes deseos de volver a trabajar en español, aunque estoy trabajando ahora en un guión con un director español para una película con mi madre y va a ser en español. ¡Sí, en español, en portugués, en francés, en chino y en lo que haga falta! Lo importante es seguir contando historias, porque a través de las historias es que podemos tener esperanza para el mundo. El mundo se va a acabar en un par de años si permitimos que esta historia nos invada la razón y el pensamiento.

¿Cómo es la experiencia de filmar una película de terror como lo estás haciendo en Lullaby?

Lo que más me ha sorprendido de esta peli es lo cariñosa que es la gente, porque todos, incluyendo al director, son gente muy cariñosa. Y yo digo: ¿pero cómo pueden escribir estas barbaridades? En el rodaje nos hemos reído mucho. Y es eso. Yo creo que para mí es más como explorar los diferentes colores de la verdad. ¿No? y uno de esos colores es el miedo. Entonces es ese color y ya, el que menos me gusta, pero quizás por eso sea el más importante de explorar.