Oz Rodríguez: "Quería contar una historia que tuviera dominicanos"

by Gabriel Lerman October 13, 2020
Filmmaker Oz Rodriguez, 2020

Quienes vean Vampires vs. The Bronx en Netflix en su versión original seguramente se sorprenderán por como los protagonistas de esta historia que recuerda a las comedias de terror de los '70s incluyen fragmentos en español en sus comentarios, y que la música que se escucha sea bachata. También les llamará la atención la presencia de Zoe Saldana en una divertida escena inicial en la que también habla en español. La razón es muy simple, el director (y creador del argumento) no es otro que Oz Rodríguez, el dominicano que el año pasado se llevó un Emmy por Creating Saturday Night Live, en donde se explica cómo se hace el programa humorístico más popular de la televisión estadounidense. Es que Oz, cuyo verdadero nombre es Osmany, es uno de los directores que semana a semana hacen posible SNL y tiene una vasta trayectoria en el mundo del humor que incluye Funny or Die, la serie A.P. Bio y el largometraje Brother Nature, realizado junto a su socio creativo Matt Villines, quien falleció muy joven.

Hay numerosas historias de vampiros en el cine, pero no muchas donde se escuche todo el tiempo que cambian al idioma español, con música de bachata de fondo, reflejando la forma de vida de los dominicanos en Nueva York. ¿Cuánto énfasis pusiste en ese aspecto en Vampires vs. The Bronx?

Yo creo que eso era súper importante para mí. Fue en la primera cosa que pensé porque quería contar una historia que tuviera dominicanos, que sucediera en Nueva York, que se sintiera personal y que conectara con lo que yo soy y con lo que fui cuando niño.

¿Por una historia con vampiros?

Quería contar mi historia con dominicanos de Nueva York y hablando con ellos, especialmente de Washington Heights, me contaron que el vecindario y la comunidad estaban cambiando y que les están sacando la cultura. Y no sé, como que algo así hizo click con esa historia y con los vampiros. También existe una comunidad grande de dominicanos en el Bronx, un barrio que se siente además como que es la última frontera, entonces esas fueron como las conexiones que hice y de ahí surgió el título primero y después la historia.

¿Por qué te parece que el horror es tan bueno para hablar de cosas serias, como en este caso la gentrificación de los barrios latinos pobres?

Yo diría que el terror y la comedia son vehículos con los que se pueden hablar de cosas interesantes, porque como no se presentan de una manera tan seria y tan dramática, sino que se pueden desarrollar de una forma entretenida, entonces mientras haya diversión creo que se pueden incluir ideas o mensajes sugestivos y de talla, como diría mi madre.

¿Por qué crees que no hay muchas comedias de horror?

Es un poquito difícil mantener el tono y el ritmo de la película porque son cosas diferentes, el terror está hecho para darte un susto y la comedia es para que uno se ría pero sí tienen un aspecto similar ya que se presenta la idea primero. En el caso de terror hay un susto y en cambio la comedia, hay un chiste, pero yo creo que fue un proceso en el guion donde a veces había más comedia que terror, y en otro momento era al revés. En la filmación he experimentado mucho y también había escenas que fueron muy cómicas, que he filmado muchísimo pero cuando llegamos al momento de la edición se sentía como que había demasiada comedia y poco terror, entonces siempre intentamos lograr un balance, y ese equilibrio perfecto lo conseguimos en los últimos días de edición.

¿Cuánto de tu experiencia en Saturday Night Live pudiste utilizar dirigiendo esta película?

En relación a la comedia, la ayuda fue inmensa porque es como la universidad, el Harvard de la comedia, ahí trabajan los mejores y aprendí muchísimo. En ese sentido, trabajar con gente como Will Ferrell y Adam McKey me enseñó un montón pero también el trabajo de estar en el aire es bien intenso, bien rápido, filmamos en un día, es como un festival de cine de 48 horas, grabamos, editamos y después sale en la televisión. O sea que hay recursos, pero no hay tiempo, hay que resolver problemas y toda esa experiencia la llevé después a la película porque la misma no contaba con un presupuesto tan grande, no teníamos tantos días para filmar y además trabajar con menores de edad, cuyos horarios y días son más cortos, hace que todo sea un poquito más difícil, así que ese ritmo de Saturday Night Live lo usé en la cinta.

Tu película evita el horror explícito, y eso la conecta con el cine que se hacía en la década del '70 o del '80. ¿Fue algo deliberado?

Sí, correcto, me inspiré en las películas de los '80 como The Goonies, The Monster Squad, E.T, esas que yo veía en la República Dominicana y que me llevaban a conectarme con esos personajes y sus historias así que quería hacer una película de jóvenes  pero que los jóvenes pudieran verla también, así que desde el principio supe que quería que fuera PG-13.

¿Cómo lograste que Zoe Saldana participara con un papel tan pequeño?

Yo la tenía en mente pero pensaba que era una superestrella y como que no iba a haber ninguna chance, pero igual le escribí una carta contándole de la película y de dónde era yo. Ella es dominicana y le dije que quería hacer una historia de dominicanos triunfando como héroes en la pantalla. Y fue un milagro porque ella leyó la carta y justo iba a estar en Nueva York en esa época, así que vino y me hizo un favor enorme, fue un día chulísimo que todavía no me lo creo.

A scene from "Vampires vs The Bronx", 2020

Una escena de Vampires vs The Bronx.

netflix

 

Hablando de “todavía no me lo creo”, si te hubiera dicho cuando estabas en República Dominicana que un día ibas a estar trabajando en Nueva York, en Saturday Night Live e ibas a realizar una película para Netflix, ¿te lo hubieras creído?

No, porque yo veía Saturday Night Live allá en República Dominicana pero ni sabía que había un trabajo como el que terminé haciendo. Siempre he tenido un sueño de hacer una película que conectara con mis orígenes, especialmente con los dominicanos pero es que yo ni sabía que lo que soy hoy existía, o sea que todo ha sido una locura.

¿De vez en cuando te pellizcas y dices “¿Esto es verdad?

Claro que sí, especialmente esta semana que ha sido increíble, no tengo otra palabra para esto. El otro día Whoopi Goldberg mencionó a la película en una entrevista y me empezaron a llegar un montón de mensajes, algo demasiado loco que no me imaginaba que iba a pasar.

Un día conectaron el cable a tu casa y empezaste a devorarte todo lo que estaba disponible en la televisión ¿En qué momento empezaste a pensar que querías hacer esto?

Es que yo creo que después de ver todas esas películas y buscar más información, uno aprende de los trabajos que hay atrás de las historias, quienes la crearon y sobre todo cuando comenzaron a salir los Detrás de escenas, quería ver las entrevistas con los directores, editores y cinematógrafos y ya sabía que quería estar en ese punto: el sueño era ser director.

¿Cómo llegaste a planteártelo? Trabajaste un poco en República Dominicana antes de mudarte a Los Ángeles a los 21 años.

Sí, conocí lo que era la producción y los trabajos que hace un director y eso era lo que quería hacer. Terminé la secundaria y en esa época no había una industria de cine en la República Dominicana, ahora si hay, existen estudios y se está produciendo muchísimo, pero en aquel tiempo no, así que comencé a guardar dinero con mi mamá, mi familia también ayudó, y empecé a trabajar en una compañía de producción de comerciales como asistente del director. Ahí aprendí a editar y fue la primera vez que estuve en un set, que tuve la experiencia de las cámaras y todo fue como mi principio de educación. Después pude ir a Los Ángeles y estudiar en la academia Los Ángeles Film School, donde conocí a Matt (Villines) y con quien comencé a hacer cortos, a trabajar con muchísima gente, nos convertimos en directores y finalmente se dio el salto en Saturday Night Live.

¿Crees que has llegado a donde lo hiciste porque has sido proactivo?

Sí, yo creo que es súper importante ser proactivo y tratar de ser creativo cada día porque es una industria complicada y es difícil a veces hacer proyectos, sobre todo cuando uno empieza. En mi caso yo quería aprender y no hay mejor manera de hacerlo que a través de la práctica, como dice mi madre “para cruzar el mar hay que lanzarse”. El primer día en Los Ángeles Film School me dieron una cámara y me dijeron que había que hacer un corto para el final de la semana así que siempre pienso en eso, hay que mantenerse creativo y tratar de aprender en la práctica porque yo creo que hoy no estaría aquí si no hubiera hecho varios errores en mis cortos y aprendido de ellos.

Muchos latinos en Hollywood dicen que lo que hace falta es más gente de la comunidad detrás de las cámaras. ¿Sientes esa responsabilidad en tu trabajo?

Claro, eso fue parte de lo que hice en Vampires vs. The Bronx, yo quería que hubiese muchos actores dominicanos y también dentro del equipo técnico, lo más que se pudiera. Trato siempre que puedo de llevar esa idea a los sets en los que trabajo, para mí es más fácil si tengo un poquito más de control, como en la película, porque no siempre es posible.

¿Qué crees que hubiera pasado contigo si no hubieras hecho ese viaje a Los Ángeles?

No sé, creo que por lo menos hubiera dirigido comerciales porque ya estaba metido en ese mundo allá y hubiera seguido creciendo pero yo fui a perseguir el sueño, a la ciudad donde eso pasa, a Hollywood.

¿Cuando trabajas en Saturday Night Live mantienes esa sensación de “lo logré” o ya estás acostumbrado, es parte de tu vida?

Yo creo que ahora más, no siento eso de que “lo logré”, lo pienso obviamente y es increíble, pero para mí que he pasado por muchas cosas y crecí y aprendí, tengo ahora muy claro que ese sitio es como mi otro hogar y que tengo una conexión con él, no sólo en lo profesional sino también en lo emocional. Es el lugar que me cambió la vida, un capítulo de mi existencia extremadamente importante.

¿Sientes que en el humor hay un mecanismo que hace que funcione y que la gente se ría o hay que encontrar la magia?

Sí, yo creo que siempre hay una magia porque si hubiera una fórmula, no la tengo. Hay cosas que son parte de la comedia, que te ayudan a llegar al punto de provocar una risa pero también hay una cierta magia que se tiene con el actor, por ejemplo, todos sabemos porque tenemos un amigo o amiga que es chistoso y no todos somos así.

Naciste en Cuba, llegaste de muy pequeño a República Dominicana, pero tu mamá es cubana. ¿Cuán cubano te sientes?

La mitad de mi familia es cubana, mi madre lo es y tengo muchos tíos y tías allá todavía. Yo hablo como dominicano porque ahí he crecido y cuando voy a República Dominicana siento que estoy en mi hogar, en la casa, donde crecí, pero obviamente Cuba es una parte importante de mí.

Si tuvieras que decirle algo a un chico de 15 años que hoy está en Bogotá, en Santo Domingo, en Buenos Aires, o en Madrid mirando películas y soñando con hacerlas algún día, ¿qué consejo le darías?

Que tratara de ser creativo cada día, de hacer algo que lo inspire y que también le sea un reto, que no pierda de vista su anhelo. Va a ser difícil, se va a encontrar con situaciones complicadas pero hay que mantenerse con la frente en alto y continuar persiguiendo el sueño sí eso es lo que quiere hacer. Yo creo que es importantísimo hacer lo que te apasiona.