Patricia Vidal Delgado: "Siempre quise filmar en Estados Unidos"

by Gabriel Lerman January 29, 2020
Fiilmmaker Patricia Vidal Delgado

sundance.org

La película que ha presentado en el Festival de Sundance se llama La leyenda negra y con un nombre con el suyo muchos pueden asumir que Patricia Vidal Delgado es mexicana o latinoamericana. Sin embargo, esta mujer que se ha ganado una reputación en el mundo del arte y que incursionó en los cortos como una variable más de su trabajo nació en Lisboa y estudió en Londres, pero sin embargo ha desarrollado una conexión muy fuerte con la comunidad latina de Compton tal como nos lo cuenta en esta entrevista. Su film, hablado en una mezcla de inglés y español, narra el despertar sexual de Aleteia, una estudiante de preparatoria que ve como sus sueños de seguir una carrera universitaria se desploman debido a su condición de dreamer.

¿Qué es lo que te hace sentir que tu película haya sido seleccionada para Sundance?

Me entusiasma mucho, pero a la vez me da un poco de miedo. Obviamente es una gran oportunidad y no quiero desaprovecharla. Es algo que probablemente se de solamente una vez en mi vida.

¿Cuáles son tus expectativas?

El poder compartir la película con una audiencia, porque hasta ahora ha vivido conmigo, mi editor y mis productores. Es como que no podrá cumplir con su ciclo de vida hasta que esté frente a una audiencia.

¿Cómo surgió la idea para hacer La leyenda negra?

Había filmado un corto en Compton que se llama The Hood. Uno de mis mejores amigos es profesor en la preparatoria de Compton. Es el director del departamento de medios y también es un actor profesional. El había trabajado en mi corto y un día me invitó a que fuera a la escuela a hablar con sus alumnos. Fui, los conocí, y muchos son latinos, algunos tienen situaciones legales no resueltas. Y allí fue que se plantó la semilla.

En tu película, ¿son todos actores no profesionales?

Si. Son todos debutantes, con la excepción de mi amigo, que es el profesor, Juan Reynoso, que ha estado en muchas películas de Hollywood.

¿Cómo encontraste a tu protagonista?

Creo que esa fue la parte mas importante porque ella es el eje de la historia, y todos los demás personajes giran a su alrededor. Cuando conocí a Mónica, lo que me impactó de ella es que es muy joven, tenía 18 años cuando filmamos la película, pero tiene una enorme fortaleza. Aunque no puedo contar demasiado sobre su historia personal, ha tenido que lidiar con cosas muy duras, y eso no la ha templado. Todo lo contrario, la ha vuelto más valiente y mas fuerte. Es alguien a quien admiro mucho.

Tu película ha sido mencionada como parte de las propuestas LBGTQ en Sundance, pero sin embargo en La leyenda negra no llega a haber un romance.

Aleteia, la protagonista, es lesbiana, y eso es una de las cosas que la define como persona. Pero como también es una historia sobre el despertar sexual, no quería que ese elemento estuviera presente en esta primera etapa en la que uno está tratando de darse cuenta de quien es como individuo. Por eso es algo que le asusta y esa es la razón de que le lleve mucho tiempo poder expresar sus sentimientos.

En La leyenda negra los personajes hablan spanglish, porque pasan todo el tiempo de un idioma al otro. ¿Eso fue algo que estaba en el guion o que surgió en la filmación?

Estaba en el guion, pero como ensayé bastante las escenas con los actores, muchas veces transcribía lo que había surgido en los ensayos, porque es así como los adolescentes de South Central hablan entre ellos. Para mi era muy importante capturar la autenticidad en su manera de hablar.

¿Esperas que la película cree conciencia sobre la lucha de los dreamers?

Si, por supuesto, porque cuando hablo con norteamericanos, muchos de ellos no se interesan en el debate migratorio, no es algo en lo que piensen porque no los involucra ni los afecta. Pero a la vez, probablemente si tenga un impacto en alguien cercano a ellos, porque mucha gente indocumentada no revela su condición a nadie. No les cuentan a los demás lo que les pasa.

A scene from "La Leyenda Negra", 2020

Una escena de La leyenda negra.

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Muchos verán tu nombre y asumirán que eres de familia mexicana o centroamericana. Y sin embargo eres de Portugal. ¿Cómo fue que te conectaste con esta cultura?

Hubo varias personas que me inspiraron para escribir y dirigir la película. Uno de ellos es mi novio y quien ha experimentado la alienación que produce vivir como un inmigrante indocumentado durante muchos años. A eso se sumó mi conexión con la preparatoria de Compton. Mi amigo me contó que había visto como algunos de sus mejores estudiantes perdían ayuda financiera o becas por la incertidumbre de su estado legal. También establecí una conexión personal con ellos cuando fui a escuchar sus historias. Me impactó que no pudieran hacer planes para su futuro, y como tenían que lidiar con el estrés y la ansiedad que les generaba la situación, porque ellos tenían un estatus migratorio temporario que podía terminarse en cualquier momento. Eso me conmovió mucho. Además, yo también soy inmigrante.

Una parte de la comunidad latina rechaza a los inmigrantes españoles o portugueses como parte de esa cultura. ¿Sientes que aún así hay una fuerte conexión entre tu mundo y el que retratas en el filme?

Claro. Yo siento que esa conexión existe. Pero es cierto, tengo muchos amigos latinos y escucho esa conversación. Hay gente que considera a los actores nacidos en España y que trabajan en Hollywood como actores latinos. Creo que es una zona gris, porque si consideras a los españoles latinos, ¿qué dirías de los brasileños o de los portugueses? Los españoles y los portugueses somos dos pueblos hermanos.

Has hecho muchas cosas en el mundo del arte, y también cortos. ¿Por qué decidiste que querías hacer un largometraje?

Es algo que yo siempre quise hacer. Creo que es el momento preciso para hacerlo porque vine a Estados Unidos con una visa de estudiante, y tenía muy en claro que en determinado momento mi visa se iba a terminar. Siempre quise filmar un largometraje en Estados Unidos, por lo tanto decidí que tenia que lanzarme a hacerlo mientras todavía pudiese.

¿Por qué en Estados Unidos y no en Europa?

También tengo muchas ganas de filmar en Europa, pero puedo quedarme allí el resto de mi vida. Pero en el tiempo que todavía me queda aquí tengo que aprovechar que tengo la posibilidad de trabajar. No se cuanto tiempo me queda para poder hacerlo.

Naciste en Lisboa pero tienes un apellido muy español. ¿Tienes alguna conexión con España?

Si, por el lado de mi padre, que es de allí que viene mi apellido Delgado. Tiene que haber habido una migración en algún momento de España a Portugal. Vidal es por parte de mi madre, porque descendemos de judíos alemanes.  Pero es cierto, la gente piensa que tengo una conexión porque además hablo español.

¿Qué edad tenías cuando empezaste a explorar el mundo del arte?

Fui a la escuela de arte en Londres. Yo tenía 18 años pero ya había empezado a hacer obras de arte en mi adolescencia.

¿Por qué te fuiste a estudiar a Londres?

Siempre soñé con estudiar en la Slade School of Fine Arts porque en los círculos del arte es muy prestigiosa. Al menos lo era entonces pero yo creo que lo sigue siendo. La Slade School of Fine Arts es reconocida internacionalmente como una escuela de arte muy importante. Hay muchos artistas maravillosos que han salido de allí.

¿Cuando terminaste de estudiar en Londres, te quedaste allí?

No, regresé a Lisboa porque quería hacer cortos. Y sabía que quería hacerlos allí.

¿Cuán difícil es hacer hoy cine en Portugal?

Creo que lo más complicado en Portugal es la falta de recursos. Para los jóvenes realizadores es muy difícil, porque no hay muchos fondos para hacer cine. No hay muchas oportunidades y obviamente los fondos que existen suelen ser otorgados a los cineastas que están mas establecidos.

¿En Portugal saben qué es lo que estás haciendo en Estados Unidos y en Sundance?

Yo diría que si. Se que han aparecido algunos artículos en los medios portugueses que hablan sobre la presencia de mi película en Sundance.

¿En qué momento decidiste que querías explorar el cine como una forma de arte?

Me gradué de la escuela, y como había estado haciendo videos artísticos, estaba muy familiarizada con las cámaras. Cuando empecé a buscar un trabajo, un amigo que trabajaba en producción y en film, me sugirió que considerara la posibilidad de trabajar como asistente de cámara. Y así fue como me sumé al equipo técnico en varios rodajes en Londres, y participé en películas, videos musicales y comerciales. Durante ese período sentí que había una gran falta de representacion femenina, porque era muy raro que me tocara trabajar con una directora. Cuando me di cuenta que había una gran falta de diversidad pensé que me gustaría ayudar a generar una diferencia.

Este año en Sundance hay casi una proporción igualitaria entre directores hombres y mujeres. ¿Cómo ves la situación de la representación hoy en el cine en general?

Creo que Sundance está haciendo un trabajo fantástico tratando de encontrar un equilibrio. Pero cuando te fijas en cuantas mujeres han sido nominadas como Mejor director en los premios de la Academia y cuántas mujeres han ganado, se nota que el equilibrio no existe. Este año no hubo ninguna directora nominada aún cuando hay muchas películas excelentes que han sido dirigidas por mujeres.

¿Pero sientes que la culpa es de la Academia o de la industria, que no le da The Irishman a una directora?

Supongo que es exactamente así, sigue habiendo resistencia dentro de la industria. Y siento que las mujeres tiene que trabajar más duro para demostrar lo que pueden hacer.

¿Estás trabajando en otros proyectos?

Si, en este momento tengo varias películas en desarrollo, y es algo en lo que definitivamente quiero trabajar en los próximos años, me interesa seguir proponiendo ideas para películas. Pero también estoy interesada en dirigir para televisión.

¿Qué fue lo que aprendiste sobre ti como directora haciendo tu primera película?

Que tengo que confiar en mis instintos y tenes más fe en mis decisiones.