Pixar reina en los Annie, principales premios de la animación

by HFPA February 10, 2016

Peter Docter (director) y Jonas Rivera (productor) con el premio Annie por Inside Out.

HFPA/Rocio Ayuso

“¿Todavía no entiendo porqué no los llaman los pixies?”, bromeó Tom Kenny, la voz de SpongeBob y uno de los presentadores de la última entrega de los Annie, los principales premios del mundo de la animación. Una broma muy seria dado que un año más los estudios Pixar se impusieron en el campo de la animación. La película Inside Out, ganadora del Globo de Oro a la mejor animación durante su última edición, obtuvo un total de 10 galardones incluido el de mejor película. Además el filme consiguió, entre otros, el premio al mejor director, para Pete Docter, mejor guión y mejor voz para la intérprete Phyllis Smith que da vida a Sadness.

Pixar incluso consiguió otro Annie para su segundo largometraje del año, The Good Dinosaur, película que obtuvo el galardón a los mejores efectos especiales animados y que elevó el plantel de premios del estudio a un total de 11. La única producción de Pixar que acabó la velada con las manos vacías fue su último cortometraje, Sanjay’s Super Team, que perdió su oportunidad de conseguir el Annie mientras espera cuál será su suerte en los Oscar.

En sus 43 años de historia los Annie se han convertido en un buen indicador del futuro del Oscar en esta categoría. Desde que la Academia creó una categoría exclusiva para mejor película de animación, el ganador de los Annie ha conseguido posteriormente la codiciada estatuilla. Un ritmo que quedó roto durante la pasada edición cuando los profesionales de la animación escogieron How to Train Your Dragon 2 como mejor película del año mientras que los académicos se decantaron por Big Hero 6. Fue el primer año en el que Pixar no competía ni en los Oscar ni en los Annie.

Phyllis Smith y Tom Kenny fueron algunas de las estrellas de carne y hueso asistieron a la ceremonia que tuvo lugar en el teatro Royce Hall de la UCLA, en Los Angeles, una velada, dedicada principalmente a esos otros actores, los del lápiz y el ordenador. Participaron otros actores como Sharlito Cooper, Kristen Schaal, Edward James Olmos o Rita Moreno. Pero como Schaal dijo en un auditorio repleto de animadores y otros profesionales de esta industria, las verdaderas estrellas de la noche fueron los artistas sin rostros. “Os doy las gracias a vosotros, a los que nadie conoce y estáis en las trincheras, detrás de los ordenadores, para que nosotros nos luzcamos y nos llevemos el premio”, dijo Schaal al conseguir el zootropo de oro a la mejor voz en una producción animada de televisión por su trabajo en el episodio Hawk & Chick, de la serie Bob’s Burgers.

Los animadores Phil Roman, Isao Takahata y el fallecido Joe Ranft recibieron el premio de honor Winsor McCay a toda su carrera. Y en el caso de Don Hahn, el productor de Disney y autor de diversos libros en animación recibió el premio June Foray por su impacto en la industria, un galardón que lleva el nombre de una de las voces más populares de la animación.

Alê Abreu (director) y el equipo de El niño y el mundo (O menino e o mundo).

HFPA/Rocio Ayuso

En una industria cada vez más joven y volcada en la animación por ordenador, los veteranos y profesionales del lápiz, maestros de la animación tradicional, ocuparon el escenario para entregar los galardones o para recibir premios de honor. Pero en ambos campos, el mundo de la animación demostró que es mucho más diverso que otros sectores de esta industria.

En un año en el que se prodigan las quejas por la falta de diversidad en Hollywood, los hispanos brillaron con luz propia en la ceremonia de los Annie. No solo Roman, mexicano de origen, consiguió el premio de honor sino que Olmos aprovechó la oportunidad para promocionar su próximo estreno animado, El Americano, producción bilingüe realizada entre Tijuana y Puebla (México). Por su parte Rita Moreno coqueteó sin vergüenza alguna intentando conseguir trabajo con los estudios ganadores. “Yo también tengo una bonita voz”, le bromeó a Docter la legendaria ganadora del Oscar por West Side Story fantaseando con la idea de ganar también un Annie, uno de los pocos premios del espectáculo que le falta a una estrella que lo tiene todo. Además, la película brasileña Boy and the World, de Ale Abreu, consiguió el premio a la mejor producción independiente, mientras que el primer Annie de la noche fue para el artista hispano Alonso Ramirez Ramos que se llevó el galardón por su trabajo en el episodio “Feliz Cumpleaños” de la web series Disney Mickey Mouse con un sonoro gracias.

Una gala animada hasta en su moda, donde Docter lució botones con las caras de los personajes de Inside Out; John Musker, director de la futura Mohana, vistió una corbata del genio de Aladdin, película que también dirigió, mientras que Charles Schulz, hijo del padre de Carlitos, lució en la misma prenda una imagen del barón rojo y el realizador Steve Martino, una pajarita con los colores de Penauts.

De todos los galardones, el más bromeado fue el que por un segundo acercó a los Annie a los Oscar cuando el filme más nominado de esta edición y ganador del Globo de Oro a mejor drama, The Revenant, salió victorioso en la categoría de mejor animación en una película de imagen real. Se trata del premio que recibió el oso más comentado del año, el que lucha contra Leonardo DiCaprio, lo más cerca que estuvieron estos galardones de compartir el glamour de los Oscar.

Rocío Ayuso