Rafael Casal: “Me siento latino cuando atacan a los inmigrantes”

by Rocio Ayuso August 14, 2018
actor Rafael Casal

Dimitrios Camburios/getty images

Blindspotting habla de raza, clase, violencia armada, brutalidad policial y gentrificación mediante la historia de dos amigos de Oakland de toda la vida. No es una casualidad que la película esté escrita e interpretada también por amigos de Oakland: Daveed Diggs y Rafael Casal. Se conocieron en la escuela superior de Berkeley y allí se convirtieron en colaboradores. Ambos artistas en muchos frentes, los dos parte de ese éxito de Broadway llamado Hamilton y juntos una gran representación de esa olla a presión llamada América. La madre de Daveed es blanca y judía mientras que su padre es negro. Rafael es “un blanquito americano” en el exterior y en el interior lleva mezcla de irlandés y español. Poeta, actor, asistente de dirección, guionista y productor, Casal odia los estereotipos pero le gusta denominarse “Hispano Americano”.

¿Se considera un actor latino?

Prefiero el término hispano aunque si alguien me llama latino no le corrijo. Huyo de ese calificativo porque los latinos que conozco son principalmente chicanos, de ahí que asocie el término a esa lucha y cultura. Pero como todo, depende del contexto. En esos momentos en los que siento que se da un ataque contra los inmigrantes, su cultura o su lenguaje. Cuando alguien dice “aquí se habla inglés” o cuando atacan a los inmigrantes. Entonces me siento latino. Entonces sé que tengo que alzar mi voz. Pero entre hispanoparlantes me gusta dejar claro que soy hispano, que mi familia emigró de Cuba como muchos otros, pero que mis raíces vienen de España.

¿Comprenden esa diferencia en Hollywood?

Es una conversación complicada. No me gusta minimizar o apropiarme de las culturas indígenas de México. Antonio Banderas ha salido en la portada de revistas hispanas tantas veces a pesar de ser español. Como es famoso todo el mundo quiere algo de él pero no ayuda. La conversación sobre raza y etnicidad es mucho más interesante que eso. De dónde eres versus de dónde vienes, qué consideras casa o qué significa ser latino en suelo americano.

A scene from "Blindspotting"

Con Daveed Diggs en una escena de Blindspotting.

lionsgate

 

Parece que hay bastante suyo en su personaje de Blindspotting, el hispano guerito que se crió en un Oakland negro.

Sí, claro. Existe ese lado personal que Daveed y yo explotamos en la película. La vida de Miles y la mía se cruzan. Yo también crecí en un barrio predominantemente negro. Y dado que venimos del mismo sitio y nos hemos enfrentado a las mismas realidades me compenetró con Miles. Le entiendo muy bien.

No es el personaje que solemos ver en las películas de Hollywood, el blanco que se siente minoría dentro de la minoría.

Todo el mundo conoce alguien como Miles. Es alguien de carne y hueso. Las barriadas pobres son barriadas pobres. En las de Oakland conviven latinos, mexicanos, blancos, negros, hay también una comunidad persa... y todos están unidos por una cultura común adoptada sin importar de dónde viene tu familia. La forma en la que hablan, en la que visten, cómo suenan, la música que escuchan. Miles es un producto de su entorno como cualquier otro en esos barrios. Es cierto, nunca hemos visto a Miles en la pantalla. Como mucho la versión idealizada que interpretó Eminem en 8 Mile pero nunca como un personaje tridimensional. Me encanta poder mostrar un currela como Miles lidiando con la pobreza del sistema.

Más allá de los logros artísticos, todas las críticas resaltan la importancia de esta cinta. ¿Eran conscientes del momento?

 En nuestra opinión, el arte es inherentemente político. O apoya el sistema o lo rebate. Y en la actualidad existe un necesidad urgente de enfrentarse al status quo. Vimos en un momento de tanta división. Llevamos mucho tiempo divididos pero en la actualidad salta a la vista. Por esto mismo vivimos un tiempo abonado para la conversación. Y el arte es un gran catalizador. Algo que nos encanta. Porque estamos consumiendo la cultura de manera desfragmentada, en pequeños paréntesis. Gracias a las redes sociales la conversación no cuenta con un tiempo de incubación para pensar lo que se dice. Uno de los pocos lugares en los que podemos mantener una conversación más larga es en teatro. En el cine. El único momento en el que te sientas, absorbes una historia y la compartes con una audiencia durante 90 minutos o una hora. Por eso debemos hacer nuestra conversación tan interesante y complicada como nos sea posible.