Reporte de Sundance: Diego Luna brilla con luz propia

by Gabriel Lerman January 30, 2016

Diego Luna at the premiere of his film Mr. Pig, Sundance 2016

Getty

Fue sin dudas una de las sesiones de preguntas y respuestas más entretenidas de este Festival de Sundance. Micrófono en mano, frente a un auditorio repleto que acababa de disfrutar de Mr. Pig, su tercera película como director, Diego Luna deleitó a los presentes con una descripción peculiarmente gráfica del proceso de fertilización de las cerdas en México, poniendo el acento en que en el proceso industrial que ciertamente muestra y crítica su película no hay ningún contacto físico entre los animales en el camino hacia la gestación: "ni siquiera los dejan disfrutar", dijo en tono divertido. Mientras hablaba, los protagonistas del filme, Danny Glover, Maya Rudolph y su compatriota José María Yazpik lo observaban divertidos, con el mismo gesto de no creer lo que escuchaban sus oídos que tenían la mayor parte de quienes seguían atentamente el relato desde la platea. Luna, un verdadero veterano de Sundance, fue sin dudas la gran figura de la noche en la premiere, realizada con un lleno total en el Eccles, el cine más grande del festival, manteniendo el humor desde el principio cuando se disculpó por no haber podido traer a uno de los protagonistas de la película, un enorme cerdo. Explicó que aunque en la historia se trata de un porcino norteamericano, gracias a la magia del cine en realidad el animal era mexicano, y que por razones sanitarias había tenido que quedarse del otro lado de la frontera.

El actor mexicano, que debutó como director con el documental J.C.Chavez 9 años atrás y en la ficción en 2010 con Abel, exhibida también en Sundance, explicó que "Mr.Pig" fue filmada en Jalisco con un guion tentativo que dio mucho lugar a la improvisación, y que los mejores momentos surgieron durante un viaje real en carretera en el que Glover y Rudolph fueron explorando la confictiva relación entre padre e hija que tienen sus personajes.

El filme, que recibió tibias críticas de la prensa especializada, fue íntegramente producido por Canana, la empresa con oficinas en México y Los Ángeles que Luna comparte con el flamante ganador del Globo de Oro, Gael García Bernal y el veterano productor mexicano Pablo Cruz. La historia gira en torno a Ambrose (Glover) un granjero al que sus amigos han bautizado como Mr. Pig porque ha dedicado toda su vida a la crianza de cerdos y quien a los 75 años está pasando por el peor momento económico de su vida. Cuando el banco comienza el proceso de reposesión de su granja, Mr. Pig decide subir a Howie, su cerdo más preciado a su camioneta y emprender un largo camino hacia la frontera con México. Tras un largo viaje en el que irá gastando sus últimos ahorros, llegará hasta la hacienda de Payo, el hijo de un viejo amigo fallecido quien le ha hecho una oferta difícil de igualar. 50.000 dólares por el cerdo, último descendiente de un campeón que en su momento hizo historia.

Pero cuando Ambrose ve la forma en la que tratan a los animales en ese lugar, perfectamente diseñado para albergar a la mayor cantidad posible, engordarlos y faenarlos en un proceso brillante desde un punto de vista industrial pero absolutamente cruel y deshumanizado, decide terminar bruscamente el negocio, llevarse el cerdo y devolver el tan necesitado dinero. Las cosas no concluyen bien, Mr. Pig termina en un hospital, y su cerdo en la perrera municipal. Ambos son rescatados por Eunice (Rudolph), la hija cuarentona de Ambrose. Cuando ella logra cerrar trato con otro posible comprador del cerdo campeón, ambos emprenden un viaje por las carreteras de Jalisco que explica la decisión de Luna y su guionista Augusto Mendoza de bautizar al personaje de Glover en homenaje a Ambrose Bierce, el legendario cuentista norteamericano que a principios del siglo XX se lanzó a viajar por el México revolucionario con más de 70 años, una anécdota que sirvió de base a Old Gringo, una de las últimas películas de Gregory Peck, dirigida a finales de la década del '80 por el argentino Luis Puenzo.