Robin de Jesús: “Ser latino no es siempre bienvenido”

by Rocio Ayuso September 29, 2020
Actor Robin de Jesus, 2019

arturo holmes/getty images

En su perfil de Instagram, Robin de Jesús se presenta como actor/narrador/hombre de familia/anti-racista. Un gran compendio al que añade la bandera estadounidense, país en el que nació alguien por el que bulle la sangre boricua de sus padres, y el arco iris de la comunidad gay a la que pertenece con el mismo orgullo. Candidato de tres premios Tony de teatro, De Jesús estrena ahora The Boys in the Band, basada en la obra del mismo título que revolucionó su comunidad en 1968 y que el interpretó también en su revival teatral hace dos años. El actor bilingüe aprovechó esta entrevista para practicar el idioma de su familia

¿Nos podría dar pistas sobre su genealogía?

Antes que nada, me alegro de tener esta oportunidad de practicar el idioma de mis padres. Yo nací y me crie en Connecticut (EEUU). Mi madre nació en Puerto Rico, lo mismo que mi padre, nacido y criado allí. Llegó a los 18 años y nunca aprendió inglés así que nos criamos con ambos idiomas. Mis dos abuelas solo hablaban español. Su único inglés era el de las películas de acción porque eran amantes de Jean-Claude Van Damme, Chuck Norris, Jackie Chan, Sylvester Stallone… y ahí el lenguaje no era una barrera. Solo importaba lo que veían.

¿De ahí sale su semilla como actor?

Siempre fui fanático de la comedia, en especial las de Venezuela y México. Era un enamorado de la venezolana Bienvenido, un Saturday Night Live pero de allí que me tenía fascinado. Y Sábado Gigante, que también tenía mucho humor. Pero también era amante de I Love Lucy y de Martin Lawrence. Una mezcla de los tres me hizo quien soy. Todo porque a mi madre le gustaba ver Nick at Nite y me crie con I Love Lucy, I Dream of Jeannie, Happy Days, Laverne & Shirley. Aprendí el estilo de comedia de estas series.

¿Cómo se tomaron sus padres su decisión de ser actor?

Mis padres vinieron de pobreza. Mi padre se crió sin un techo, nació en una bañera. Mi madre fue más afortunada, pero yo crecí en la clase obrera y las principales conversaciones de mi familia eran las facturas y la comida. Así comencé a cantar cuando estaba en la escuela y descubrí que tenía talento. Para ellos no era nada serio, era un juego. Pero cuando vieron que quería seguir esta carrera se alegraron por mi porque vieron que podía ganarme la vida haciendo lo que amo.

Abiertamente gay durante toda su carrera, ¿existen más oportunidades laborales para su colectivo en la actualidad? ¿Es ahora más fácil?

Si miro los estudios demográficos, los números van a decir que sí, que es más fácil. Pero si me pongo a pensar sobre la época que estamos viviendo no estoy tan seguro. Hay una escritora, Brené Brown, que siempre habla sobre la vulnerabilidad. Si te das cuenta de lo que te da vergüenza, vives una vida más feliz. Lo que me dice que la vergüenza todavía existe o no existirían esos libros. Muchas cosas no han cambiado. Pero dicho eso, prefiero vivir ahora que antes.

A scene from Boys in the Band, Netflix, 2020

Jim Parsons, Robin de Jesús, Michael Benjamin Washington y Andrew Rannells en una escena de The Boys in the Band.

Scott Everett White/NETFLIX ©2020

 

Han pasado más de 50 años desde el estreno del The Boys in the Band original. ¿Cómo se ha adaptado a los nuevos tiempos?

Cuando se estrenó, existía la idea de que deberíamos avergonzarnos por que nos vieran de una manera tan fea y a la vez tan humana, porque queríamos mostrar que somos iguales. Ahora hay más gente que reconoce nuestros derechos, que como comunidad gay tenemos derecho a vivir y vivir vidas de buena calidad. En ese sentido, cuando la audiencia vea ahora la cinta, en lugar de sentirse abochornados se van a identificar más con ese sentimiento de hacerse pequeño. Van a ver que el enemigo en esta película es la sociedad que ha oprimido a esas personas. Y el patriarcado.

¿Cómo se ha sentido más oprimido, como latino o como gay?

Es interesante que yo me identifico como latino antes que gay. No es una competición. Es que conozco la cultura de mi familia desde más tiempo. Además, en la comunidad gay, ser latino no es siempre bienvenido. Mi bendición ha sido el venir de una familia tan orgullosa de su cultura. Ese orgullo me ha salvado.

¿Dónde se siente más cómodo, en el teatro o en el cine?

Antes me sentía más cómodo en el escenario, pero he cambiado. Soy curioso, una cualidad que no quiero perder, y me gusta el papel que es interesante. Lo que más me gusta es trabajar con mis amistades y disfrutar con lo que hago.

¿Se cuenta Lin-Manuel Miranda entre sus amistades? Trabajaron juntos en el In the Heights original.

¡Adoro tanto a ese hombre tanto! In the Heights fue una época romántica para mi. Empecé en esa obra a los 20 años. A los 23 llegamos a Broadway seguí hasta los 25. Nos sentimos parte de la historia. Durante muchos años la sociedad solo quiso vernos en los papeles de ladrones, asesinos, lo que dice nuestro presidente. Todas esas mentiras. Nunca nos dejaban interpretar personas inteligentes y complicadas. Pero cuando Lin-Manuel, siendo hispano, escribió una obra sobre la experiencia latina mil veces más auténtica e interesante que todo lo hecho con anterioridad caímos en cuenta de que teníamos una responsabilidad. No se trataba de ego. Hablamos de la responsabilidad de ser parte de una de las primeras obras hechas por un latino sobre la experiencia latina y que no queríamos que fuera la última.

¿Le habría gustado formar parte ahora de la película que ha rodado John M. Chu?

Será porque el papel que hice era un adolescente y ahora soy mayor, soy capaz de verlo con distancia. Lin nos invitó a todos a participar en una escena, pero no pude porque estaba rodando The Boys in the Band. Me ofreció ver la película antes pero también me negué. Quiero esperar porque se que va a ser algo especial y prefiero vera donde debo.

¿Cuáles son sus planes para el estreno de The Boys in the Band?

No podremos estar juntos dada la situación. Además, estoy en un “bubble” con el reparto de mi nuevo proyecto. Así que me tomaré un día para meditar, para centrarme, pensar en todo lo positivo y creo que quiero verla solo. Yo solito, meditando y que sea una experiencia privada.