Sam Mendes, nominado a Mejor director, "1917"

by Gilda Baum-Lappe January 3, 2020
Director Sam Mendes, Golden Globe winner

armando gallo/hfpa

Samuel Alexander Mendes nació en Inglaterra el primero de agosto de 1965.  Su familia es de ascendencia portuguesa. Todos le conocen como Sam Mendes. Es hijo único de James Peter, conferencista universitario y de la escritora Valerie Helene, quienes se divorciaron cuando Sam tenía cinco años de edad. Su abuelo paterno era el novelista Alfred Mendes, fundador de la revista literaria The Beacon.

A finales de los años 80, y después de concluir sus estudios en la Universidad de Cambridge, Mendes dio inicio a su carrera teatral en el Festival de Chichester para con posterioridad formar parte de la Royal Shakespeare Company. Su prestigio fue creciendo en el mundo escénico de Londres y Broadway, especialmente tras sus reputados trabajos en el Donmar Warehouse Theatre. En el año 1996 filmó para la televisión Company, una obra musical de Stephen Sondheim que contó con el protagonismo de Adrian Lester y Rebecca Front.

Gracias a su admiración por la adaptación del musical Cabaret, que consiguió varios premios Tony, Steven Spielberg le dio la oportunidad de iniciar su trayectoria cinematográfica al producirle Dreamworks en el año 1999 American Beauty, una sátira sobre la hipocresía y el sueño americano escrita por el guionista Alan Ball. American Beauty logró el Globo de Oro a la Mejor película dramática y Mendes fue galardonado con el Globo al Mejor director, repitiendo dichos reconocimientos más tarde en el Oscar.

Tres años después, y tras un tiempo volcado en el teatro, el director británico estrenó Road to Perdition (2002), historia de gángsters con perspectiva lírica sobre las relaciones paterno filiales protagonizada por Tom Hanks y Paul Newman. La película se basó en una novela gráfica de Max Allan Collins.

En 2007 hace una pausa en su carrera como director, y se dedica a la producción. A finales de 2008, más de diez años después de Titanic reunió Leonardo DiCaprio y Kate Winslet en Revolutionary Road donde  narró los conflictos matrimoniales de una joven pareja en los años 50 adaptando una novela de Richard Yates.

En el mes de mayo del año 2003 Mendes contrajo matrimonio con la actriz Kate Winslet y siete años después se divorciaron. La pareja tuvo un hijo en el año 2003 al que llamaron Joe.

Llegó a plantearse adaptar al cine un musical, género al que tanto partido le había sacado sobre las tablas. En concreto trabajó durante mucho tiempo en Sweeney Todd de Stephen Sondheim, a quien había versionado en el teatro. Pero finalmente abandonó el proyecto (sería Tim Burton quien filmó la cinta), porque se dejó seducir por una historia bélica, Jarhead (2005) sobre un grupo de soldados estadounidenses durante la invasión de Kuwait a manos de Sadam Hussein.

En Away We Go (2009) contó el viaje por los Estados unidos de una pareja a punto de tener un hijo. John Krasinski y Maya Rudolph fueron los protagonistas de este film. Tres años después dirigió a Daniel Craig y a Javier Bardem en la película de James Bond Skyfall (2012). Más tarde repitió con Bond en “Spectre” (2015).

Mendes ha sido nominado como Mejor director al Globo de Oro por su también nominada película 1917. Se ha destacado particularmente el que la cinta fuese rodada con el recurso del plano secuencia, para conseguir una narración más inmersiva y veraz. La trama está ambientada en la Primera Guerra Mundial, y narra la vida de dos jóvenes soldados británicos, Schofield (George MacKay) y Blake (Dean-Charles Chapman), quienes reciben una misión aparentemente imposible. En una carrera contrarreloj, deberán atravesar el territorio enemigo para entregar un mensaje que evitará un mortífero ataque contra cientos de soldados, entre ellos el propio hermano de Blake.

En 1917 Mendes ha contado con actores como Colin Firth, Mark Strong, Benedict Cumberbatch, Richard Madden y Andrew Scott, pero el peso dramático recae sobre dos intérpretes no tan conocidos: George McKay, (uno de los hijos de Viggo Mortensen en Captain Fantastic) y Dean-Charles Chapman, conocido como Tommen en Game of Thrones. La intención de Mendes en 1917 fue hacer al publico sentir que caminan el paso de estos soldados, que prácticamente el publico respira con ellos. Fue una decisión emocional que ha sido reconocida y alabada.

La historia fue inspirada por narraciones del abuelo del propio abuelo del director, historias que han quedado de la familia, donde les narraban cuando, en 1910, este se enlistó para la guerra y abandonó el colegio por la influencia de sus amigos que hicieron lo mismo.

Desde un principio, Mendes imaginó 1917 como un filme desarrollado continuamente y sin respiro. En las trincheras británicas de la Primera Guerra Mundial, dos soldados tienen la tarea de entregar un mensaje urgente para detener un ataque planificado para la mañana siguiente que está destinado a fracasar. Los alemanes se han retirado sigilosamente. Mendes, con la ayuda del director de cinematografía Roger Deakins y el diseñador de producción Dennis Gassner (ambos colaboradores de su épica del agente 007 Skyfall), sigue su desgarrador recorrido sin pestañear, escondiendo cualquier corte para dar la impresión de una película fluida e incesante.

Mendes eligió este tema también porque siente que las nuevas generaciones van olvidando gradualmente que hubieron estas guerras, que los que las pelearon están muertos y, que si se olvida, existe el peligro de que vuelva a suceder. Pero no quería una película que se definiera como guerra entre tal o cual nación sino la experiencia humana en tiempo de guerra.