Sian Heder: "La maternidad está envuelta en la culpa del fracaso"

by Gabriel Lerman July 28, 2016
Writer director Sian Heder

La directora y guionista Sian Heder.

Getty Images

Su primer largometraje como directora no podría llegar en un momento más preciso en el intenso debate sobre la diversidad en Hollywood. Tallulah, que tuvo su premiere en Sundance este año, donde fue adquirida por Netflix, tal vez sea una película ideal sobre el poder femenino. La historia gira en torno a tres mujeres, interpretadas con pasión por Ellen Page, Allison Janney y Tammy Blanchard, cada una de las cuales vive la maternidad desde una perspectiva diferente. Blanchard interpreta a una madre adinerada que está ansiosa por dejar a su hija pequeña al cuidado de casi cualquier persona para poder irse y encontrarse con su amante. Page encarna a Tallulah, la joven sin hogar que se escabulle en su habitación de hotel y termina convirtiéndose de hecho en la niñera, para luego escaparse con la niña. Janey es la madre del ex novio de Tallulah, a la que la joven le miente al decirle que ella es la madre del bebé y quien decide de inmediato convertirse en una abuela reacia y culposa. Tallulah también cuenta con un equipo compuesto solo por mujeres detrás de cámaras, desde la directora de fotografía mexicana Paula Huidobro hasta la directora de arte Sara K. White. Heder es una ex actriz que ganó varios galardones con Mother, su primer cortometraje,el que más adelante dio origen a Tallulah, y también es guionista de la serie nominada al Globo de Oro Orange is the New Black.

Tallullah comenzó como un corto, ¿no es verdad? Y surgió de tus propias experiencias como niñera, ¿es así?

Sí. Cuando me mudé a Los Ángeles era actriz y me ganaba la vida trabajando como niñera en algunos hoteles elegantes de la ciudad. Y tuve algunos encuentros extraños con madres que yo sentía que no estaban capacitadas para serlo. Pero debido a su dinero podían contratar amas de llave y niñeras y empleados, que de algún modo las protegían del hecho real de que probablemente no tendrían que haber tenido hijos. Hubo un incidente determinado en el que sentí con todo mi cuerpo y mi corazón que quería llevarme al niño, pero no lo hice. Pero me interesó mucho pensar en qué clase de persona lo haría y crear un personaje que en verdad actuara a partir de sus instintos y desde lo que considerara su propia moral y lo que es correcto, en vez de actuar siguiendo las reglas que fueran adecuadas para el resto de la sociedad. El personaje de Tallulah surgió a partir de eso, luego hice el cortometraje y después lo convertí en un largo. El guión evolucionó durante varios años y se hizo cada vez más profundo. Sin dudas, eso se debió a mis propias experiencias al tener hijos, por lo que decidí no juzgar tanto a mi villana, volver a escribir las escenas de ese personaje y entender mejor y en un nivel mucho más profundo a Margo, el personaje de Allison Janney. Como guionista, tengo muchos borradores del guión y terminó siendo muy distinto de la primera versión que lo escribí. 

¿Cuán lejos está el personaje que interpreta Tammy Blanchard de los casos reales que presenciaste?

Esa escena sigue casi al pie de la letra una situación que viví. Lo que quiero decir es que tengo un deseo secreto de que esa mujer vea la película y de algún modo se reconozca a sí misma y que eso le sirva como una especie de llamado de atención. Siento que en ocasiones la manera en que hablan las personas puede ser muy específica, en particular con respecto a los diálogos y por mi trabajo en Orange is the New Black, donde los personajes vienen de todos los ámbitos de la sociedad e intentamos escuchar las voces de cada una de esas personas. Sin dudas, esa mujer hablaba y se proyectaba a sí misma de una manera determinada y eso me resultó intrigante.

Si tenemos que elegir un tema entre los diversos temas que aborda la película, creo que el mayor sería el de las madres que no están calificadas, porque de alguna manera, los tres personajes principales de la película son madres que no tienen las condiciones para serlo.

Es así. Creo que todas las madres sienten que no están capacitadas para serlo. Me parece que ese es el secreto sobre la maternidad que nadie revela hasta que lo experimenta, que la maternidad está envuelta en la culpa del fracaso. Creo que hay algo interesante sobre esa idea, y no se trata solo de las madres, sino que abarca a todos los progenitores. Alcanza sobre todo a las madres, pero definitivamente se trata de las expectativas que nos exige a todos la sociedad y las expectativas que tenemos sobre nosotros mismos. Me resultó interesante explorar la manera en que esas expectativas pueden invertirse. Por ejemplo, en el caso de Margo, que estaba decidida a ser la mejor madre del mundo y la mejor esposa del mundo, terminó sofocando a su familia y por eso no funcionó. Es casi como si no pudieras hacer nada bien y nada mal al mismo tiempo. Porque, dejando de lado el abuso físico y otros actos censurables, todos tenemos momentos en los que descuidamos a nuestros hijos o somos egoístas o tomamos una decisión que no tiene en cuenta lo que es mejor para nuestros hijos. Creo que me resultó interesante justamente ese hecho, que los defectos de la conducta humana están presentes en todos nosotros. 

Esta es una historia narrada con un elenco compuesto casi en su totalidad por mujeres y también con talentos femeninos detrás de cámaras. ¿Te parece que la historia solo se podría haber narrado con una mujer como directora y una guionista mujer?No sé si se podría haber contado solo de ese modo, pero sin dudas siento que ser mujer ofrece una perspectiva singular. Los detalles de esos personajes surgen de un punto de vista muy femenino. Y es muy apropiada para el tema del que se habla tanto en este momento: ¿por qué no hay más cineastas mujeres e historias femeninas?. Creo que es sumamente importante que haya una diversidad de voces detrás de cámaras, porque las historias en la pantalla se vuelven mucho más específicas, vívidas y auténticas para las mujeres que conocemos en nuestras propias vidas. Muchos hombres tuvieron una reacción muy buena a la película porque pudieron ver mujeres complejas y complicadas que se sienten como personas reales, y también como las mujeres que forman parte de sus propias vidas, en comparación con las mujeres que presenta el cine por lo general, que son distantes, menos convincentes y profundas.

 

A scene fom \"Tallulah\"

Ellen Page en una escena de Tallulah.

Netflix

 

¿Cómo contribuyó Ellen Page a tu película?Ellen es una actriz que trabaja muy duro. El plan de rodaje que tuvo que aceptar y con el que tuvo que lidiar en esta película fue descabellado, y ella lo asumió porque estaba muy comprometida con contar la historia de la manera que yo quería que se hiciera. Se comportó como una verdadera colaboradora, hablamos sobre el guión, el argumento y los personajes, e intentó llegar a la esencia de lo que yo estaba tratando de decir como cineasta y no se quedó solo en su rol de actriz. También defendió mucho la película y creo que presionó bastante para lograr que se hiciera. Los intérpretes participaron en el proyecto durante varios años mientras intentábamos poder realizarla. No abandonaron la película y creyeron en ella. Además de ser muy talentosas, tanto Ellen como Allison son personas muy agradables con las que compartir un set. Yo bromeo sobre que tenía una política de "cero personas insoportables" en mi set de filmación, pero en realidad fue exactamente así. El rodaje es un proceso tan difícil por naturaleza, que tener allí a personas divertidas y llevaderas tan solo hace que todo sea una experiencia mucho más disfrutable.

¿Qué sientes que aportó a Tallulah tener una directora de fotografía mexicana?

Hace poco hice una entrevista con una revista de cinematografía y me preguntaron cómo era lo de trabajar con una cinematógrafa mujer, y yo respondí que la pregunta correcta debería haber sido cómo era trabajar con una cinematógrafa mexicana. Creo que ser mujer es una de sus facetas, pero ella se preparó con Emmanuel Lubezki, porque trabajó para él y también para Rodrigo Prieto, y se suma a una larga tradición de directores de fotografía latinos. Tiene una mirada asombrosa, y estoy segura que un día va a estar considerada como una más entre ellos. Creo que pasó menos por ser mujer que por su mirada. Yo siento que muchos cinematógrafos tienen una mirada específica, y un lenguaje visual muy concreto, y ella es una de ellos. Soy una gran admiradora de los directores de fotografía y de su trabajo, y creo que Paula tiene una mirada similar a la de sus maestros.

¿Crees que al haber trabajado en Orange is the New Black, esta película tenía que estrenarse en Netflix o fue solo una coincidencia?

No creo que fuera una coincidencia, aunque en realidad fue un equipo distinto el que vio la película. Vieron un avance de la película en el American Film Market y nos contactaron antes de Sundance. Y creo que no se trata de una coincidencia en el sentido de que, al haber trabajado con Netflix y Orange is the New Black, realmente confío en ellos como compañía y creo que tienen muy buen gusto. Y cada vez que nos llegaba alguna observación de la compañía mientras trabajaba en Orange, sentía que eran comentarios inteligentes y que provenían desde la perspectiva del argumento, en vez de un punto de vista ejecutivo y arbitrario. Confío en las campañas que hacen y siempre me pareció que promueven sus series con mucho estilo, además de ser un sitio al que voy para ver series y películas. Por eso sentí que sería un gran hogar para el film, porque la entenderían y no intentarían comercializarla de una manera que no fuera fiel a lo que es en realidad. Y sabrían lo que es contar una historia complicada sobre mujeres que es muy graciosa e increíblemente oscura al mismo tiempo.

No solo estás viviendo el empoderamiento femenino como directora, sino que también participas en Orange is the New Black, que ha tenido un éxito fabuloso. ¿Te parece que esto es algo que esperábamos desde hace mucho tiempo?

Creo que estamos tan inundados por los medios, que eso obliga a que las historias se vuelvan más interesantes y específicas para poder captar nuestra atención. Y creo que existe una especie de película estándar de Hollywood que se ha hecho durante mucho tiempo y que al público ya no le resulta tan interesante. Como la televisión se ha vuelto cada vez mejor y hay personajes increíbles, antihéroes e historias ricas y complejas que se narran en la pantalla chica, eso ha hecho que la audiencia desee esa misma especificidad en el cine. Creo que el mundo de Orange es un universo en el que el público no había estado antes y, sin embargo, la gente se puede identificar mucho con esos personajes y se sienten como si fueran personas que conoces o que has visto antes. Por eso creo que se trata de una combinación de un entorno muy singular que es interesante e intrigante, pero también de personajes que se sienten muy humanos y con los que el público puede identificarse.