Stephanie Cayo: "Me gusta el cariño de la gente"

by Gabriel Lerman June 26, 2020
Actress Stephanie Cayo

giuseppe falla

En Force of Nature, su primera película hablada en inglés, tiene muchas escenas junto a Mel Gibson, y todo parece indicar que para la peruana Stephanie Cayo así serán las cosas de aquí en adelante. Ya radicada en Los Ángeles después de una larga trayectoria que la llevó de Lima a Bogotá, de allí a Ciudad de México y luego a Madrid, Cayo también ha rodado Bad Impulse junto a Paul Sorvino. Ciertamente no abandona su sitial de privilegio en el cine latinoamericano, y tras aparecer en Como caido del cielo con Omar Chaparro ha filmado Amalgama para Carlos Cuarón con Manolo Cardona, Tony Dalton y Miguel Rodarte, pero su objetivo, tal como nos lo cuenta en esta entrevista exclusiva, es Hollywood. En Force of Nature, dirigida por Michael Polish (North Fork, The Astronaut Farmer), Cayo encarna a una de las oficiales de la policía local que debe ayudar a evacuar un edificio en el que se encuentra el personaje de Gibson en medio de un huracán en Puerto Rico, mientras una banda de ladrones intenta robarle a un inquilino adinerado. El filme, que incluye en su elenco a Kate Bosworth, Emile Hirsch y David Zayas, estará disponible on demand el 30 de junio, fecha en que también podrá adquirirse en Blu-ray y DVD.

¿Cómo fue encontrarte y tener tantas escenas con una leyenda de Hollywood como Mel Gibson?

Unos días antes de conocerlo me estresaba el sólo hecho de pensarlo porque en mi cabeza sonaba exactamente como tú lo has dicho pero ya una vez que lo conocí conectamos muy rápido y fue divertido, interesante y bastante intenso. Mel es muy creativo y muy apasionado, improvisa, cambia cosas y eso a mí me encanta, ya sabes que vengo haciendo esto desde que tengo 9 años así que no soy nueva tampoco.

Cuando tenías 17 o 18 años ¿se te cruzó por la cabeza que un día ibas a trabajar con Mel Gibson? ¿Era un sueño o no?

La verdad es que de niña tuve sueños muy grandes que después me fueron llevando a diferentes países, a conocer a tantas personas y a disfrutar de diferentes culturas. Sí me imaginaba viviendo aquí, trabajando con grandes actores aunque realmente nunca sospeché que el primero iba a ser Mel Gibson y también Emile Hirsch, Kate Bosworth y David Zayas, todos artistas de una talla impresionante. Esto ha sido un regalo, una gran oportunidad y otro paso importante en mi carrera.

¿Hay algo que tiene Mel que explica por qué se convirtió en una leyenda de Hollywood?

Mel tiene una intuición y un instinto muy fino y es una persona auténtica, que no racionaliza tanto sino que está totalmente entregado a jugar algo que le da toda la libertad en el proceso de crear. Ahí está esa pasión con la que todos conectamos. Nadie quiere ver un personaje que no está luchando por conseguir lo que desea, todos amamos a esos que batallan, sufren y se esfuerzan y yo siento que él es así en todo.

Esta película no sólo fue tu debut con las grandes estrellas de Hollywood sino que también es tu primer película de acción. ¿Es así?

Si, nunca había hecho nada parecido. Tuve que aprender no sólo a disparar con esas armas que además no me gustan sino que también las coreografías de las peleas que hay en la película coordinadas con los disparos, así que tenía que luchar, voltear, agarrar el arma, quitarle el seguro con un dedo y disparar, todo al mismo tiempo. Fue algo complicado para mí que tengo las manos chiquititas, y con el camarógrafo al lado, fue muy intenso.

¿Cómo fue filmar en Puerto Rico?

Fue una experiencia única porque llegamos en un momento histórico importante para ellos. Estaban intentando sacar al Gobernador, había marchas y nosotros estuvimos en toda la etapa final y fue muy intenso porque la mayoría del equipo era puertorriqueño y se sentía la unión, la fuerza y lo comprometidos que estaban y al final cuando lograron el objetivo empezaron los festejos, que no les gana nadie en cuestión de celebraciones… Yo la pasé genial, fui a la playa cuando pude, me fui a bailar realmente así como en los videos de Marc Anthony o Ricky Martin, ahí en las calles y en la plaza.

Tú eres de las que habla en español en la película, ¿sentías que de alguna manera estabas jugando de local en una producción donde la historia transcurre en inglés?

Te voy a decir la verdad, en el guión no había nada en español entonces todo eso es improvisado en el momento y tuve que hacerlo con acento puertorriqueño y fue como jugar de local. David también está de local, él es puertorriqueño y casi todos los demás actores también lo son. Lo que sucede es que el personaje de Mel y el de Emile estaban trabajando en New York y, como muchos hacen, se retiran a Puerto Rico. ¡Fue divertido!

¿Sientes que con la pandemia se detuvo tu carrera, justo en el momento que estabas dando el gran salto? Porque esta no es la única película que has hecho en inglés…

El otro día estaba hablando con una cantante amiga que le está yendo muy bien. Tiene mucho éxito en el mercado latino y me dijo que todos pensábamos que nos íbamos a comer al 2020 y finalmente el 2020 nos está comiendo a nosotros. Todos estamos pasando por lo mismo. Todo se ha parado y no solamente la industria del entretenimiento. Los hoteles, las aerolíneas, las finanzas y distintos rubros están pasando por un momento complicado y no me puedo poner a pensar en eso. Creo que hay cosas más importantes sobre las que tenemos que reflexionar en estos tiempos.

Te ganaste primero el mercado colombiano, luego el mexicano, hiciste tu incursión en el español y ahora estás por Hollywood. ¿Es esa la meta?

Cuando era chiquita, comencé a trabajar en Perú y me encantó, obviamente es mi patria y la pasé genial. Luego me quise ir a estudiar y me fui a Nueva York. Después me fui a Colombia. Viví allí 7 años y me enamoré de su gente. Quise tener más retos, me fui a Los Ángeles y después a México donde hice Club de cuervos y tras su última temporada regresé a Los Ángeles donde mis agentes me dijeron que me tenía que concentrar acá porque si seguía yendo a Latinoamérica, ya que me llamaban, se iban a olvidar de mí inmediatamente debido a que acá existe demasiada competencia. Encima yo no soy de ir a todas las fiestas o a los eventos, primero porque me casé y segundo porque soy una chica seria entonces es complicado así que debo estar acá, tengo que ir a las audiciones, a las reuniones y hacer el camino porque mi objetivo es quedarme y seguir haciendo producciones en Estados Unidos, que aunque sean en inglés sé que puedo seguir jugando con el español y creo que así se puede continuar hablando un poquito de nosotros y de nuestro contraste. 

Cuando tú eras chiquita tus hermanos ya eran estrellas de la televisión peruana, ¿crees que había posibilidades que tú hicieras otra cosa teniendo todo servido para ser actriz?

Tuve oportunidades más accesibles, tuve mucha suerte pero todo el trabajo que siguió fue a puro esfuerzo. De chiquita mi madre siempre quiso ser arquitecta y yo me la pasaba diciendo que quería ser arquitecta y como me encantaba diseñar cosas y con mi platita cambiaba mis alfombras, ayudaba a mi madre a restaurar el baño y distintas cosas. Creo que hubiera podido ser diseñadora. De hecho, acabo de remodelar mi casa en Los Ángeles que fue un proceso difícil y muy entretenido. También podría haber sido periodista, me gusta mucho esa carrera.

¿Cuán difícil fue sobrevivir a tanta presión cuando eras niña? Porque me imagino que debe ser un lugar complicado cuando todo el mundo te conoce en tu ciudad y en tu país.

Pues desde pequeña ya estaba acostumbrada porque mis hermanas hicieron una serie muy exitosa que se llamó Torbellino y luego un grupo musical que llenaba estadios que tenían capacidad para 50 mil personas y yo me subía al bus y las acompañaba y eso comenzó a sentirse como muy normal, y el hecho de las fotos también, es más me causaba gracia, yo decía “¿A mí para qué?”. Me gusta el cariño de la gente, me parece maravilloso, nunca ha sido una molestia o algo que me estrese, que intente que no me vean, la verdad que no soy de ese estilo. Siempre fui muy abierta, de hecho en Colombia cuando trabaje en la costa, tu vas caminado y la gente te agarra, te voltea, te abraza, te da besos y te fuerza a tomarte la foto. El sudor y esa calentura de la costa ya se me hizo normal, ahora creo que no le tengo miedo a nada de eso.

Me imagino que cuando a los 17 te fuiste a Nueva York fue también un poco para escapar de esa de esa fama de Perú ¿o no

No, fue porque quería estudiar y simplemente me fui a hacer cursos de actuación, de baile y de canto, básicamente esa era mi meta. Tenía mis ahorros y me fui porque quería vivir sola y amaba la ciudad. Me la pasaba viendo teatro, así que fue por eso, nunca he sentido la necesidad de escaparme. De repente más adelante si pero por cosas personales, cuando por ejemplo te están fastidiando mucho con el tema de una relación, entonces bueno capaz que un rato.

Tu padre era militar y tú fuiste a una escuela militar, ¿eso te ayudó con la disciplina en este trabajo?

Mi padre era militar y un hombre bastante disciplinado, puntual y organizado, sin embargo, siento que tiene un efecto diferente, yo creo que ya uno viene desde niño con cierta facilidad para algunas cosas, como que tu alma tiene un esquema, y quizás yo venía con esta destreza para la organización y me gustaba así que era bastante “nerda” en ese tema de pequeña. 

Cuéntame de tu experiencia en Colombia, ¿cómo llegas a ese país?

A Colombia llego porque me ofrecen un personaje y también realizar unas audiciones, empaqué mis cosas y me fui a la casa de mi manager. Me iba a quedar una semana solamente pero me dieron el papel y luego me salieron otros dos protagónicos en otras producciones. Entonces tenía para elegir y me dije “No me voy a ir a ningún lado, me tengo que quedar”, y finalmente viví allí 7 años.

¿De qué manera el momento actual que estás viviendo tiene que ver con Club de cuervos? ¿Sientes que esa serie al ser global te ha abierto puertas en todas partes?

Fue muy importante, me ayudó a conocer a mi agente, a que me conocieran en México y aquí en Estados Unidos. Salgo a la calle y me reconocen como nunca me lo imaginé y además al emitirse por la plataforma de Netflix siempre hay gente nueva empezando a ver la serie, desde su primera temporada, es como que la información llega un poco tarde a veces. Y si, siento que me abrió muchas posibilidades, además que hice grandes amigos.

En Amalgama trabajaste con Carlos Cuarón. ¿cómo fue colaborar con él?

Fue muy interesante, Carlos es el hermano menor de Alfonso y tiene mucho talento también. Fue intenso pero yo soy fanática de los Cuarón, todos me encantan, hasta el hijo de Carlos es un músico súper talentoso, me cae muy bien Alfonso, lo conozco, es encantador y además se vio Club de cuervos y me habló un día del personaje que hice y quedé muy sorprendida.