Una Comic-Con en casa con mucha estrella y candidatos hispanos

by Rocio Ayuso July 15, 2020
Logo Comic-Con at home, 2020

La crisis sanitaria que detuvo la industria de Hollywood no ha podido con la Comic-Con. La mayor muestra de cultura popular que anualmente recibe en la ciudad de San Diego a unas 160.000 personas entre fans, profesionales y estrellas tuvo que cancelar su expresión más conocida, esa que físicamente llena el centro de convenciones y el resto de la urbe de “geeks” y “frikis”. Pero eso no significa que se vayan a saltar la 51 edición de este “woodstock” anual dedicado al cómic y sus derivados. Muy al contrario, los organizadores de la Comic-Con han decidido seguir adelante y del 22 al 26 de julio ofrecerán una convención gratuita a todo aquel que esté interesado en este universo de cine, televisión, ilustración, muñecos, coleccionismo, arte, y, por supuesto, cómics. Eso sí, este año será desde casa. De ahí su nombre, Comic-Con@home.

La idea, como compartió con la Hollywood Foreign Press el portavoz de esta organización, David Glanzer, surgió de la necesidad de todos. De la Comic-Con, que deseaba ser fiel a sus seguidores y mantener ese contacto humano cuando más se necesita; de los estudios, que se sumaron al barco sin preguntar más que cómo sería algo así posible, y de los fans, deseosos de mantenerse al cabo de la calle de lo que pasa en la cultura popular mientras la pandemia obligaba a muchos de ellos a permanecer en casa o, cuando menos, a guardar una distancia social imposible de mantener en San Diego incluso sin covid.

Más allá de la falta de contacto, de las colas interminables y de ese olor a humanidad que produce cualquier concentración de este tipo, por ventilada que esté, la Comic-Con@home quiere ser fiel al resto de sus ofertas. Más de 350 paneles y la presencia de estrellas como Charlize Theron, Kevin Smith, Keanu Reeves, Joss Whedon, Robert Kirkman o Guillermo del Toro, entre muchos otros, así lo demuestran.  Con ellos la Comic-Con quiere dar ese toque de normalidad a una convención con medio siglo de vida que en esta ocasión acortará distancias ofreciendo todo su contenido en redes sociales, llevando a los hogares de los fans lo que antes solo podían conseguir haciendo su peregrinación hasta San Diego.

Una de las mayores ironías de esta Comic-Con tan casera es que nunca sus participantes fueron tan internacionales. O, mejor dicho, nunca se habló tanto español. Hablamos especialmente de los candidatos a los premios Eirner, principales galardones de una convención que, inicialmente, cuando eran apenas unos pocos centenares de asistentes, se dedicaba solo al cómic.

El historietista español Paco Roca lidera la lista de nominados españoles y latinos de unos premios considerados coloquialmente como “los Óscar del cómic”. Hace doblete porque Roca ya recibió el pasado año el galardón homenaje a su carrera. Este año su candidatura es por la edición estadounidense de “La casa”. Otros españoles candidatos incluyen a Emma Ríos (por la portada de “Pretty Deadly”), Gabriel Walta (con “Sentient”), Salvador Larocca, (mejor serie con “Doctor Doom”) y Manuela Pertega (por su adaptación de “Giraffes on Horseback Salad: Salvador Dalí, the Marx Brothers, and the Strangest Movie Never Made”). Se suman a la lista de españoles candidatos Javi de Castro (con su webcómic “The Eyes”), Miquel Muerto (“Something Is Killing the Children”) y la estadounidense criada en Zaragoza Rosemary Valero-O'Connell.

La colombiana Lorena Álvarez defiende “Hicotea” entre los candidatos, lo mismo que la estadounidense de origen hispano Molly Mendoza (“Skip”), los brasileños Joe Bennet y Ruy José (por Immortal Hulk”), el costarricense Dan Mora (“Once & Future”), el argentino Julián Totino Tedesco (como portadista con “Daredevil”) y el méxico-estadounidense Raúl the Third (por “¡Vamos! Let's Go to the Market”).

Se suma a esta larga lista el español Pere Joan, uno de los héroes gráficos de la movida comiquera de los años 80 en España. Ni él ni su obra aspiran a uno de estos galardones, bautizados Eisner en honor a uno de los grandes maestros del cómic, Will Eisner. Pero sí lo hace el libro de Benjamin Fraser centrado en su obra y que con el título de “The Art of Pere Joan: Space, Landscape, and Comics Form” aspira al premio a mejor trabajo académico.

Todos estos galardones, cuya premiación está siendo evaluada por el jurado en estas semanas, serán dados a conocer la noche del viernes 24, el momento álgido de esta convención que probablemente muchos de sus asistentes ni notarán incluso en esta versión virtual. Porque, aunque la Comic-Con continúa siendo de nombre un foro donde los cómics reinan, su poder se ve eclipsado año tras año por el resto de la cultura popular. Ese mismo día, Charlize Theron compartirá sus experiencias de “geek” durante el rodaje de su última película, The Old Guard, basada en el cómic del mismo título que dibuja el argentino Leandro Fernández. Y también el viernes se celebrarán homenajes a los cien años del maestro del cine de monstruos, Ray Harryhausen, y a los 50 años de esa Vampirella, la sexy vampiro que durante muchas de sus historietas dibujó el español José González. También pasearan ese día por los pasillos virtuales de la Comic-Con los zombies de The Walking Dead con paneles sobre todas sus iteraciones televisivas. Y eso solo el viernes. El resto de los días habrá algo para cada fan, desde los “trekies” a los seguidores de Star Wars o los de The Vikings. O aquellos con nostalgia de otros tiempos que esperan el regreso de Bill & Ted con la presentación de la nueva película de estos dos viajeros por el tiempo tres décadas más tarde de su debut. Se trata de Bill & Ted Face the Music, la tercera entrega de esta tan absurda como popular saga que protagonizan Keanu Reeves y Alex Winter, también presentes en la Comic-Con@home.

La convención también conservará sus momentos más populares como el “mascarade” o baile de disfraces donde los aficionados muestran sus elaborados trajes normalmente emulando a alguno de sus héroes del cómic. Y la organización fomentará la participación del público, incluso desde sus casas, proporcionando marcos y “gifs” que los asistentes virtuales se puedan bajar para costumizarlos y colgarlos en red con sus rostros diciendo eso de “yo sobreviví la Comic-Con 2020”. En lo que la Comic-Con no tendrá nada que ver con sus ediciones anteriores es en el hecho de que todos sus paneles estarán pregrabados, sin dar posibilidad a la audiencia a participar con sus preguntas, sus vítores o sus abucheos. Una gran pérdida para una convención que siempre se ha preciado de abrir sus puertas más a los fans que a la prensa y que, entre los mensajes más machaconamente repetidos en ese Hall H donde se celebraban las principales presentaciones era el de “por favor, no grabes estas presentaciones”.