Wagner Moura: "Digo más no que sí"

by Gabriel Lerman January 31, 2020
Brazilian actor and director Wagner Moura, Golden Globe nominee

philip faraone/getty images

Después de sorprender al mundo con su interpretación estelar de Pablo Escobar en Narcos, por la que recibió una nominación al Globo de Oro en 2016, Wagner Moura se ausentó de la actuación hasta el pasado septiembre, cuando se proyectó en Venecia la película The Wasp Network, que aún no se estrenó en los cines. Por eso es una gran sorpresa verlo en su primer papel protagónico en inglés en Sergio, una producción de Netflix que formó parte del programa Premieres en el Festival de Cine de Sundance, donde el actor también fue miembro del Jurado Internacional. Sergio, dirigida por el prolífico documentalista Greg Barker, narra la historia de Sergio Vieira de Mello, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos que fue asesinado en Bagdad cuando Al-Qaeda bombardeó la sede de la ONU en 2003. En Sundance tuvimos una entrevista exclusiva con Moura, quien también habló sobre Marighella, la película que dirigió y que tuvo su premiere en Berlín hace un año.

Estás aquí en Sundance con tu película Sergio, además de formar parte del Jurado Internacional. ¿Qué tal ha sido la experiencia para ti hasta ahora?

Ha sido fantástica. He estado aquí en otras dos ocasiones, con la segunda Elite Squad y con un film llamado The Father’s Chair. Me encanta Sundance y las películas que he estado viendo como jurado. Ha sido una gran experiencia. Pero Sergio es especial, porque es una película que produje y porque forma parte de una especie de plan más ambicioso, que es producir películas sobre latinos que no refuercen los estereotipos en Estados Unidos. Por eso me pareció que Sergio era la mejor película para hacer eso. Un brasileño, un miembro de la ONU, un defensor de los derechos humanos. Una de las cosas que realmente impulsa mi vida es mi compromiso con la humanidad. Soy embajador de la ONU para la Organización Internacional del Trabajo y estoy muy involucrado en la lucha contra el trabajo esclavo. Entonces, para mí tuvo mucho más sentido hacer una película sobre una persona como él y creo que este es el festival perfecto para este filme. No es una película muy grande, pero tampoco es independiente. La primera vez que lo proyectamos fue para los voluntarios. Creo que eligieron la película que querían ver. Eligieron Sergio y fue excelente, además de tener mucho sentido porque Sergio Vieira de Mello era un miembro de la ONU que de algún modo se ofreció como voluntario. Le dio 30 años de su vida a eso, a estar en el terreno trabajando con la gente. 

¿Qué aprendiste sobre Vieira de Mello que no sabías antes? 

Sergio era uno de los funcionarios de la ONU más importantes en la historia de la organización y la gente sabe algo sobre este brasileño que fue asesinado en Irak. Por eso una de las razones por las que hice la película fue para generar conciencia, en especial en Brasil.

¿Más en Brasil que en el mundo? 

Debo decir que realmente pienso en Brasil antes que nada. Antes que eso, pienso en Bahía, en lo que mis amigos pensarán sobre las cosas que hago. El año pasado, dirigí una película sobre un revolucionario brasileño llamado Carlos Marighella. También quiero contar la historia de cuando los portugueses llegaron a Brasil desde el punto de vista de los brasileños. Eso es algo que nunca se ha mostrado. Nuestra historia siempre ha sido contada desde el punto de vista de los conquistadores y luego desde el de la élite, que provino de los mismos conquistadores. Por eso me interesa mucho volver a narrar la historia del modo que creo que es el más preciso para hacerlo. Sergio se consideraba a sí mismo más un miembro de la ONU que un brasileño, porque se había unido a la organización cuando tenía 21 años y se quedó allí hasta su muerte. Pero era brasileño y jugaba la carta de su nacionalidad cuando lo necesitaba. Era muy inteligente y pragmático. Pero honestamente creo que es muy importante para Brasil, en especial en este momento en que nos encontramos ahora, tener ejemplos como el de él. Particularmente un ejemplo de una persona que era el Alto Comisionado para los Derechos Humanos en el momento de su muerte.

No muchos saben que era un diplomático de carrera. Piensan que terminó en ese puesto debido a un camino político. 

Tuvo una carrera muy singular, es extraño ver a alguien en la ONU con ese tipo de recorrido. Cuando se graduó, se fue de Brasil debido al golpe de estado. Y luego fue a estudiar a la Sorbona y se graduó con un título en filosofía. El primer lugar en el que buscó empleo fue en las Naciones Unidas. Empezó como alto comisionado para los refugiados, lo que era algo muy importante. Le dio la idea de que un funcionario de la ONU debía estar en el terreno, porque siempre lo enviaban en tareas técnicas como ofrecer alojamiento o comida a los refugiados. Eso fue lo que creó su perspectiva de funcionario activo en el terreno.

A scene from "Sergio", 2020

Con Ana de Armas en una escena de Sergio.

netflix

 

Hablemos sobre Ana de Armas. ¿Cómo fue enamorarse de ella en la pantalla? 

Fue increíble. Honestamente, Ana de Armas es una de las mejores intérpretes con las que haya trabajado. Es una gran actriz. Se guía por su intuición, no analiza demasiado las cosas. Es una gran persona con la cual pasar el tiempo y una gran colega con la cual compartir una cerveza y conversar luego del rodaje. Lo pasé muy bien con ella. Y justo después de Sergio, hicimos otra película juntos, The Wasp Network.

Entonces, cuando fue nominada al Globo de Oro, ¿dijiste “es perfecto para nosotros”?

Por supuesto. Creo que fue perfecto para ella. Se merece totalmente el reconocimiento que está teniendo y está a punto de ser aún más reconocida, porque acaba de interpretar a Marilyn Monroe. Y para nosotros, como latinos, que una actriz cubana interprete a la figura más emblemática de Hollywood, es algo muy importante. Abre una puerta para todos nosotros.

Con Narcos lograste algo muy difícil, que fue conseguir una nominación al Globo de Oro y poner en el mapa a una serie con mucho diálogo en español. Pero tengo la sensación de que no querías apurarte demasiado y preferiste esperar hasta tener el proyecto adecuado.

Esa es una pregunta muy interesante. Lo más natural hubiera sido aprovechar el contexto e intentar hacer muchas cosas. Pero ya tengo 43 años y trabajo como actor desde que tenía 15. Estoy siendo muy, muy honesto contigo. Sergio fue una película que produje y que quería hacer y que tiene un trasfondo político. Eso es lo que realmente me interesa. No estoy diciendo que no me interese hacer proyectos de Hollywood, pero me llegan muchas propuestas que tal vez vistas desde la mirada de otro actor serían increíbles. Pero yo quería trabajar con Olivier Assayas y quería hacer esta película que produje. Y justo después de Narcos quería dirigir mi película. Así que tal vez desde el punto de vista de otras personas, yo debería estar haciendo otra cosa, pero estoy sumamente feliz con lo que hice. Y la verdad es que me gusta observar mi camino y decir esto tiene sentido. Estoy orgulloso de las decisiones que tomé y orgulloso de la clase de artista que soy. Digo más no que sí y eso pone como locos a mis agentes. Pero siento que no podría ser feliz si hiciera cosas que me parecieran tontas o solo por trabajar con una gran estrella de cine, porque es un proyecto grande o porque hay mucho dinero. Realmente me sentiría muy mal si tuviera que hacer algo como eso.

Entonces, ¿viviste alguna situación, y no hace falta que menciones la película, en la que tuviste que ser muy firme para decir que no? 

Sí, muchas veces. Y Narcos era un gran éxito en ese momento. Cuando hice Narcos, después de la primera temporada, se me acercaron muchísimas personas con proyectos y propuestas. Y estoy orgulloso de haberme tomado mi tiempo, como tú lo dijiste, para pensar en lo que realmente quería hacer con mi carrera. Y creo que también hubo una cuestión latina, una cuestión política, relacionada con la poca representación que tenemos. No solo con respecto a la poca cantidad de personajes que interpretamos, sino también en la manera en la que somos representados, el modo en que los latinos son mostrados en las películas. Y creo que podemos cambiarlo. Cuando veo a Diego en una película de Star Wars con su acento mexicano, me parece algo muy importante. Esa es la clase de cosas que tienen sentido, porque no nos limitan. Y digo esto después de participar en Narcos e interpretar al latino violento. Creo que tenemos que ir más allá de eso e interpretar todo tipo de personajes y con directores distintos en toda clase de proyectos diferentes. Así que estoy muy satisfecho en ese ámbito, haciendo mi camino.

¿Cuán difícil fue deshacerte de Pablo Escobar tanto a nivel físico como emocional? 

No tan difícil. Realmente necesitaba hacerlo. Pasé dos años con un cuerpo que no era mío, conjurando energía que era muy pesada. Así que estaba listo cuando terminamos. Empecé una dieta vegana para deshacerme de todo y estaba listo para volver a mi antiguo estado físico. No fue difícil. Por supuesto, a nivel físico, cuánto más años tienes, más difícil es perder peso. Pero no es tan complicado.

¿Cómo te cambió como actor el hecho de dirigir tu película?

Me cambió mucho. En verdad creo que actuar es mucho más difícil que dirigir. Me parece que dirigir se trata de hacer que las personas vean lo mismo que tú ves y de inspirarlas y entusiasmarlas para que hagan lo mejor que puedan. Por supuesto, debes tener una visión, pero tiene más que ver con los talentos de otras personas y de que trabajen junto a ti. Pero algo que realmente me conmovió al dirigir mi película fue que en verdad me di cuenta de lo importante que son los intérpretes, en especial el protagonista, y lo importante y natural que es para un realizador, la cantidad de cosas que esos actores me estaban dando. Pude ver lo difícil que es, porque no muchas personas pueden ver cómo un actor expone su intimidad cuando hace algo, cuando actúa. Y vi lo difícil que es eso y a veces pensaba que no me gustaría estar allí. Es muy doloroso a veces.